NovelToon NovelToon
Ecos Del Pasado: Una Nueva Vida.

Ecos Del Pasado: Una Nueva Vida.

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / La Vida Después del Adiós / Reencuentro / Completas
Popularitas:6.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna stars

La perdida de un ser amado es difícil de superar; pero al final siempre llega una pequeña luz que comienza a iluminar nuestras vidas hasta cambiarlo todo.

NovelToon tiene autorización de Luna stars para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

No estoy segura de si esto es bueno o peligroso.

Esa noche, Violet regresó a casa experimentando una sensación extraña. Esta no era de incomodidad o ansiedad, sino más bien una tristeza nacida del temor a perder algo que nunca había buscado. Se dejó caer, exhausta, en el sofá. Al abrir su bolso, en el que buscaba el dibujo de la casa con alas, notó que este venía acompañado de otro. Era un dibujo nuevo de Amelie, en el cual la mostraba a ella sentada junto a ellos dos, con una frase escrita en una esquina, trazada con letras torcidas.

“Ya eres parte de nuestra familia, aunque no lo sepas.”

En ese instante, Violet lloró, sin comprender el motivo. No podía negar que se sintió aterrada ante todas las insinuaciones e imposiciones que prácticamente estaba haciendo la familia de Emiliano. Ella aún no estaba lista para lo que ellos le ofrecían. Pero aún así, tenía temor de perder lo que estaba viviendo junto a ellos.  Y por primera vez en años, estaba empezando a desear quedarse en un lugar.

Era lunes por la mañana en la oficina. Las luces estaban tenues y el pasillo se sentía inusualmente frío. Violet, con su característica puntualidad, avanzaba con una carpeta en mano, preparada para empezar la semana. Sin embargo, al llegar a la sala de juntas, notó algo de inmediato; Emiliano no estaba, lo cual era muy extraño.

Al revisar su teléfono, solo encontró un mensaje, enviado a las 4:17 a. m.

“Parece que el resfriado me ganó, por lo tanto no podré asistir el día de hoy a la oficina. Amelie ya está en casa de mis padres. No quería que se contagiara. Si algo urgente sucede, estoy disponible aunque la fiebre no ceda.”

El mensaje carecía de dramatismo, queja o súplica alguna. Su tono era simple, propio de quien se abstiene de perturbar a otros con su propio sufrimiento.

Violet lo leyó dos veces. Dejó el móvil sobre la mesa y permaneció de pie, con el rostro nublado por la duda y una intensa batalla interna sobre cómo proceder correctamente. Se negaba a aceptar el incómodo y persistente malestar que sentía en el pecho, pero aún así no lo podía ignorar.

— Maldito seas por importarme. — Susurró para sí misma, y al instante salió de la oficina.

Una hora más tarde, se encontró tocando el timbre de la casa de Emiliano. Llevaba consigo un kit de primeros auxilios improvisado; un termo, bolsas de té, jengibre fresco, medicamentos, y para su propia sorpresa, una bolsa con sopa instantánea.

Emiliano abrió la puerta en pijama, con el cabello revuelto, el rostro enrojecido y una voz áspera. La sorpresa fue evidente en su rostro al verla parada frente a él; sobre todo porque pensó que pasaría mucho más tiempo antes de que se volvieran a encontrar, debido a lo sucedido con su familia.

— Violet… ¿Qué haces aquí?

— No preguntes estupideces. — Hablo pasando junto a él sin esperar la invitación a entrar. — Tienes fiebre, estás solo y no sabes cuidarte. Eres el típico hombre funcional que colapsa con una tos.

— Ya veo que el tacto sigue intacto. — Dijo él con sarcasmo.

— Y tu sarcasmo también, pero estás temblando. — Lo tomó del brazo y lo llevó hasta el sofá. — Siéntate.

Durante las siguientes horas, Violet se convirtió en una versión que ni ella misma conocía. Le preparó infusión caliente con miel, le tomó la temperatura, le trajo una manta, le puso una toalla húmeda en la frente, lo obligó a tomarse la sopa, y en algún punto, se sentó en silencio a su lado, mientras él dormitaba en el sofá.

Procuraba no hacer ningún tipo de ruido,  y tampoco revisaba el celular. Estaba concentrada solo en él, como quien no sabe si algo como esto volverá a suceder.

— Te ves bonita cuidando, aunque sé que te molesta. — Murmuró Emiliano medio dormido.

Ella no respondió en ese momento, solo se inclinó para acomodar la manta con manos torpes. Y fue entonces, que casi en un murmullo le habló.

— No me molesta. Solo me asusta porque no sabía que aún podía hacer esto.

Violet se quedó cuidándolo un tiempo más, hasta asegurarse de que se había recuperado. Agradeció que él no mencionara lo ocurrido anteriormente con su familia, y que le diera su espacio.

Al despertar Emiliano más tarde, la fiebre había desaparecido. El aroma a sopa caliente impregnaba la casa, la sala estaba organizada, y sobre la mesa de centro, una nota de Violet, escrita con su caligrafía firme y clara, esperaba por él.

“Recupérate pronto. No te atrevas a recaer”

“PS: Dejé sopa sobre la estufa. No es veneno”

“PS2: No me agradezcas. Aún estoy procesando que hice esto por voluntad propia.”

Debajo también había una servilleta doblada con un dibujo. En este había un hombre en cama con una taza en la mano, y una mujer con cara de pocos amigos que sostenía una manta sobre él.  El título: “Superheroína en acción activa.”

La firma era clara: A.

Esa noche, Emiliano no durmió solo. Porque aunque Violet no se haya quedado físicamente, su presencia perduró en el té, en la sopa, y en cada pequeño gesto que tuvo hacia él. Por primera vez en mucho tiempo, sintió el verdadero significado de ser cuidado, de forma desinteresada.

Por su parte, Violet descubrió algo que no se atrevía a admitir; y era que con el simple acto de proteger a alguien también se podía sanar.

El siguiente día amaneció envuelto en una lluvia temprana e inesperada. No era una tormenta, sino más bien un suave y constante murmullo contra los cristales. Amelie, con la nariz pegada al vidrio, dejó escapar un largo suspiro mientras observaba la escena frente a ella.

— Con este clima solo hay dos opciones. — Dijo sin despegar la vista del cielo gris — o te duermes o ves películas.

Emiliano, ya recuperado de su resfriado, se sentó junto a ella en el sofá con una tasa de té.

— ¿Y tú cuál eliges?

— Películas. Pero no quiero hacerlo sola. — Lo miró con ojos grandes y expectantes. — ¿Puedo invitar a Violet?

Emiliano sonrió y le acarició el cabello, dándole su aprobación. Sin embargo, no estaba del todo seguro de que ella aceptaría, pero tampoco perdía nada con intentarlo.

— Ya sabes su número, por lo tanto puedes hacerlo tú misma.

Y ante todo pronóstico. Veinte minutos después, Violet estaba frente a la puerta con una bolsa en la mano y una expresión que intentaba ocultar su nerviosismo.

— Traje palomitas de mantequilla, y sin sal. — Dijo colocando la bolsa frente a Emiliano. — Me niego a discutir sobre eso.

— ¡Perfectas! — Respondió él con una sonrisa.

Amelie aplaudió apenas la vio. Rápidamente se acercó, la tomó de la mano y la arrastró hasta la sala. No le dio tiempo a recapacitar ni a pensar, asegurándose de que no tuviera más opción que quedarse.

El escenario estaba perfectamente preparado; el sofá cubierto con una manta grande, almohadas esparcidas y tres tazas listas. Amelie, actuando como la estratega de su pequeño reino, tenía todo organizado. Eligió la película y distribuyó los asientos; Violet en una esquina, Emiliano en la opuesta, y ella justo en el centro.

La primera película fue animada; se rieron juntos y comieron muchas palomitas. Luego pusieron una comedia suave, pero a los pocos minutos, Amelie ya estaba dormitando, recostada sobre el brazo de Violet, quien simplemente la dejó.

— Está agotada. — Susurró Emiliano acomodando una manta sobre la niña.

— Tiene un corazón tan grande que debe pesarle. — Dijo Violet en voz baja.

Los dos se quedaron en silencio un momento, mirando la pantalla pero en realidad sin verla. Luego, Emiliano habló.

— No recuerdo la última vez que esto me pareció tan normal.

— ¿Te parece normal esto? — Preguntó Violet divertida.

— No me malinterpretes. — Respondió él con calma. — Me refiero a sentir que hay calma, que no tengo que pensar en nada más, solo en estar aquí, en este preciso momento.

Violet se mordió el labio inconscientemente mientras observaba a Amelie durmiendo. Luego, sus ojos se dirigieron a Emiliano, y finalmente, al vaso que sostenía en su mano.

— Tú y ella me están desarmando. — Dijo finalmente. — Y realmente no sé si eso es bueno o peligroso.

— No tienes que hablar sobre eso hoy. — Dijo Emiliano. — Puedes simplemente quedarte solo por esta noche, solo viendo esta película.

Violeta bajó la mirada, dibujándose una leve sonrisa en sus labios. En ocasiones, anhelaba regresar a ser la mujer que fue antes, aquella que no temía correr riesgos.

— No sé si me estoy quedando, o si en realidad nunca me fui del todo.

Ambos se quedaron en silencio. Una vez que la película finalizó, Amelie descansaba profundamente dormida, en el regazo de Violet. Emiliano se acercó con la intención de tomarla en brazos, pero ella hizo un leve gesto de negación con la cabeza.

— Déjala. — Susurró. — Está bien aquí. Solo déjala un rato más.

Él asintió en silencio. Recostados en el sofá, bajo una manta compartida y con la lluvia de fondo, tres almas quebrantadas encontraron un momento de perfección. No hubo necesidad de confesiones ni promesas. Solo la simple paz de sentirse, por primera vez, en un hogar, aunque aún no lo nombraran así.

Esa noche, al volver a su apartamento, Violet ya no se sentía cargaba con la inmensa soledad. Y Emiliano, al cerrar la puerta, no se detuvo en el futuro, sino en lo que ahora estaban viviendo. Porque el amor, a veces, no llega con interrogantes. Simplemente se acomoda en el sofá y decide quedarse.

1
Ingrid Perez
Excelente novela me gustó mucho te deseo muchas bendiciones y felicidades gracias 🤗😘
Sabri Nahir Zapata Zini
Fue hermosa la historia!! Me encanto
Mariela Alejandra Gonzalez
me encantó distinta a otras novelas excelente autora!!!!! éxitos!!
Maria Del Carmen Valenzuela
Hermosa novela, tierna y aapasionante
Maria Elena Martinez Lazaro
Claro que sí me gustó mucho gracias querida Dios te continúe bendiciendo
Maria Elena Martinez Lazaro
😊😊😊que hermoso
Luna Stars
No, no hace parte de ninguna obra anterior.
Mariela Alejandra Gonzalez
me gusta hoy empeze a leer. pregunto está historia viene de una novela anterior? pregunto para entender y poder leer desde el principio.
Claudia Patricia Cruz Saa
Amo a esa niña 🥰🥰
Luna Stars
Querid@ lector@, muchas gracias por informarme de ese error. 🤭 Ya lo he corregido.
ShaLop
Escritora el protagonista se llama, Emiliano Maximiliano. O Maximiliano Emiliano. En cada párrafo le cambias el nombre 😂😂
Maria Elena Martinez Lazaro
🤣🤣🤣🤣 que sincera está Amalia. Cara de tormenta 🤣🤣🤣🤣
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente historia, está buena la trama
Martha Mena Wong
El primer capítulo y ya estoy llorando que abra hecho para terminar asi
Elizabeth Sánchez Herrera
más ➕ capítulos
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play