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La Divorciada

La Divorciada

Status: En proceso
Genre:Dejar escapar al amor / Matrimonio arreglado / Divorcio / CEO
Popularitas:173.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: vasitos de veneno

Eleonor Baxter aprendió desde pequeña a ser perfecta.
Amable, inteligente y elegante, creció entre apellidos influyentes y cenas compartidas con familias amigas. Desde adolescente, Alex King fue parte de su vida… y también de sus sueños. Mucho antes del matrimonio, Eleonor ya lo amaba en silencio.
A los veintisiete años dirige SweetBaby, la empresa cosmética heredada de su familia, y sostiene un matrimonio que nunca se construyó sobre las promesas que ella imaginó. Casada desde hace tres años con Alex —uno de los cirujanos cardíacos más prestigiosos del país y dueño de una red de hospitales—, Eleonor aprendió que conocer a alguien desde siempre no garantiza ser elegida.
Durante años intentó ser paciente, comprensiva, invisible. Alex, marcado por la vergüenza de un matrimonio arreglado y consumido por el trabajo, dejó que la distancia creciera hasta volverse insoportable.
Cansada de sentirse desplazada, Eleonor toma una decisión que lo cambia todo.

NovelToon tiene autorización de vasitos de veneno para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 14

Minutos más tarde llegaron a la casa de Margaret.

Apenas Alex apagó el motor, bajó del auto y tomó la mano de Eleonor con firmeza, casi de manera posesiva. Ella estuvo a punto de decir algo, de soltarse, pero se contuvo al ver a Margaret acercarse con una sonrisa amplia.

—Hija, qué alegría verte —dijo Margaret, abriéndole los brazos—. Estás bellísima.

—Hola, Marga’ —respondió Eleonor, esbozando una sonrisa educada—. Se la ve radiante… el sol del Caribe le sienta muy bien.

Alex frunció levemente el ceño.

—¿Te fuiste de vacaciones? No sabía nada —comentó, sorprendido.

Eleonor lo fulminó con la mirada, fría, dura. Margaret lo observó con extrañeza.

—¿Cómo que no sabías? —dijo ella—. Eleonor me organizó todo el viaje. Me hizo las reservas, los vuelos, el hotel… todo.

Eleonor negó apenas con la cabeza, indignada, y se soltó de la mano de Alex con un gesto seco.

—Creo que me lo mencionaste… y lo olvidé —murmuró él, incómodo.

Margaret, intentando suavizar el ambiente, terminó de saludarlos y los invitó a pasar.

—Vamos, entren, la cena ya está casi lista.

El comedor estaba dispuesto con elegancia. Allí se encontraban los padres de Eleonor y el padre de Alex.

Leon fue el primero en levantarse.

—Hija, qué bueno verte —dijo, tomando la mano de Eleonor con cariño.

—Gracias, Leon —respondió ella, apretando su mano unos segundos más de lo normal, como si necesitara ese contacto para mantenerse firme.

Los saludos fueron correctos, cordiales, pero el aire estaba cargado de una tensión que nadie se atrevía a nombrar. Alex le acomodó la silla a Eleonor y se sentó a su lado. Ella lo permitió, aunque mantuvo el cuerpo rígido, distante.

Un chef comenzó a servir los platos mientras Margaret conversaba animadamente con la madre de Eleonor.

Eleonor miró su plato sin tocarlo. Alex la observaba de reojo, atento a cada gesto, a cada silencio.

—No comas la ensalada —dijo ella de pronto, sin mirarlo—. Tiene aceto. La última vez te cayó mal.

Alex se sorprendió.

—Gracias, Ele’ —respondió con una sonrisa suave.

Ella no se la devolvió.

—No sé por qué lo hago… —murmuró Eleonor por lo bajo, casi para sí misma.

La conversación avanzaba de forma forzada, entre comentarios triviales y risas que no terminaban de ser sinceras. El tintinear de los cubiertos era casi lo único constante.

—Eleonor, querida —dijo su madre—, Margaret me contó que estuviste viajando muchísimo por trabajo. No paras nunca.

—Es un año intenso —respondió Eleonor con calma—. La empresa está creciendo y requiere presencia constante.

Alex la miró, buscando intervenir, decir algo que los mostrara unidos… pero no encontró el lugar.

—Eso es bueno —intervino Leon—. Aunque a veces el trabajo también puede alejar a las personas, ¿no?

Eleonor levantó apenas la mirada. Alex tensó la mandíbula.

—Sí, puede pasar —respondió ella, escueta.

Margaret acomodó la servilleta sobre la mesa.

—Pero ustedes siempre se las arreglaron —dijo con tono dulce—. Alex siempre habla de lo orgulloso que está de ti.

Eleonor bebió un sorbo de agua antes de responder.

—Alex es muy amable.

La frase cayó pesada, incómoda.

El padre de Alex carraspeó.

—Bueno… ya llevan varios años casados —agregó—. Supongo que estarán pensando en bajar un poco el ritmo, disfrutar más de la vida familiar.

El silencio fue absoluto.

Alex dejó los cubiertos sobre el plato.

—Papá… —intentó decir.

—¿La vida familiar? —repitió Eleonor, con una sonrisa tensa—. Es un concepto amplio, ¿no, Alex?

Margaret la miró con curiosidad.

—¿A qué te refieres, hija?

Eleonor apoyó lentamente los cubiertos. Su voz fue firme, controlada, pero dolía.

—A que no todas las familias se sostienen de la misma manera. Algunas necesitan presencia… otras, honestidad.

Alex la miró, herido.

—Ele… no es el momento.

—¿Y cuándo lo es? —respondió ella, sin mirarlo.

Margaret frunció el ceño.

—¿Pasa algo entre ustedes? Los noto… distantes.

Alex respiró hondo.

—Estamos atravesando una etapa difícil —dijo, intentando protegerla.

Pero sus manos temblaban.

—Yo no quiero que esto termine así —agregó en voz baja, casi sin darse cuenta.

Eleonor lo escuchó.

Y esa fue, quizá, la parte que más le dolió.

Eleonor se puso de pie. Todas las miradas se dirigieron a ella.

—Perdón —dijo con voz suave—. Voy un momento al baño.

Tomó su cartera y se alejó rápidamente. Alex la siguió con la mirada, incapaz de moverse.

Eleonor apoyó las manos en el lavabo y cerró los ojos. Respiró hondo, una, dos veces. El nudo en el pecho no cedía. Caminó de un lado a otro del baño, apretando la cartera contra su cuerpo, como si eso pudiera sostenerla.

No lloró.

Todavía no.

Escuchó pasos del otro lado de la puerta.

—Ele… —la voz de Alex sonó baja—. ¿Puedo pasar?

Ella cerró los ojos con fuerza.

—No —respondió, firme—. Volvé a la mesa.

Hubo un silencio breve. Luego, el sonido suave de la puerta al cerrarse… por dentro.

Alex ya estaba ahí.

—No pude —dijo—. No cuando te fuiste así.

Eleonor se giró lentamente. Lo miró. Sus ojos estaban brillosos, pero secos. Cansados.

—Te pedí que no entraras.

—Y yo te pedí que habláramos —respondió él—

Ella soltó una risa breve, sin humor.

—¿Ahora querés hablar? ¿Acá?

--espera, solo quiero hablar.

—Esperar… siempre fue eso conmigo, ¿no? Esperar.

Alex dio un paso, pero se detuvo antes de tocarla.

—No quise que esto pasara así.

—Nunca quisiste nada con palabras, Alex —dijo ella—. Siempre fue con silencios.

Él bajó la mirada.

—No soy bueno para decir cosas.

—Lo sé —respondió Eleonor—. Viví con eso años.

El silencio se volvió espeso.

—No quiero el divorcio —dijo él, finalmente—. No quiero que se termine.

—Pero nunca supiste decir por qué —respondió ella—. Nunca supe qué lugar ocupaba yo en tu vida… más allá de cumplir.

Alex apretó la mandíbula.

—Yo estaba —dijo—. Siempre estuve.

—Estabas presente —corrigió ella—. No es lo mismo.

Él la miró, dolido.

—¿Tan poco fue para vos?

Eleonor negó lentamente.

—Fue todo —dijo—. Por eso me voy ahora.

Alex tragó saliva.

—Dame tiempo.

—Te di años.

—Puedo cambiar —dijo, con voz quebrada—. Estoy intentando.

Eleonor se acercó un poco, lo suficiente como para que él sintiera su perfume, su presencia… y el final.

—Eso ya lo necesitaba antes —susurró—. Cuando todavía me quedaba algo que dar.

Alex cerró los ojos.

—No quiero perderte.

Eleonor lo miró con una tristeza profunda, serena.

—No me perdiste hoy —dijo—. Me fuiste perdiendo de a poco. Y yo aprendí a irme en silencio.

Tomó la manija de la puerta.

—Volvé a la mesa —agregó—. No quiero escenas. Tu madre no tiene la culpa.

Alex dio un paso hacia ella. Luego otro.

La tomó de la cintura y la acercó a su cuerpo.

—Por favor… —dijo, con la voz quebrada—. Decime que me vas a dar una oportunidad. Prometo no faltar a ninguna cena… voy a ir a terapia…

La atrajo más, casi desesperado.

Eleonor lo miró a los ojos. Lo amaba, no podía negarlo, y eso era precisamente lo que más dolía.

—Me voy a tomar vacaciones… —agregó él, como si esa promesa pudiera salvarlo todo.

Le dejó un beso en el cuello. Luego otro.

Tomó su mentón y comenzó a besarla con urgencia, con pasión contenida. Sus manos bajaron por su cintura, recorrieron su cuerpo y la levantaron apenas contra el mueble del baño.

—Sos perfecta… —murmuró—. Me encantás, Ele’.

Una de sus manos se deslizó bajo la falda, buscando sus bragas.

Entonces, Eleonor lo detuvo.

—No, Alex.

Se separó de él con suavidad, pero con firmeza.

—Nuestro problema no se soluciona con sexo.

Eleonor se quedó de espaldas a él unos segundos.

El silencio era espeso, incómodo.

—Yo me casé tan enamorada de vos… —dijo Eleonor, con la voz quebrada—. Te amo desde que tengo trece años.

Hizo una pausa. Las lágrimas comenzaron a correr sin que pudiera detenerlas.

—Pensé que tal vez, en algún momento… vos…

Respiró hondo, como si le doliera el aire.

—Que ibas a llegar a sentir aunque sea un poco de lo que siento yo. Pero ya no puedo más.

—Ele… yo te quiero —respondió Alex—. Sé que al comienzo me enojé, que no quería casarme…

—Ya no me reconozco —lo interrumpió ella—. Estoy cansada de esforzarme, Alex.

Negó con la cabeza, agotada.

—No sabés lo que me gusta. No sabés qué música escucho. Nunca fuiste a verme a mi trabajo…

Lo miró, con una tristeza profunda.

—Nunca estás para mí, Alex.

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Marcela Villena
Por favor mo demores en actualizar, es muy buena la historia 🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Cynthia Estefanía Galarza
que Eleonor ponga un estate quieto a su madre. jajaja porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
karencitha
a mi me da pena Alex con todo lo que le esta pasando y no tiene a nada que este hay apoyándolo porque la Eleonor le dio la espalda y lo hecho como un perro para quedarse con el actor aparte que el tipo la beso y ella no fue capaz de ponerle límites

pd: lo vuelvo a decir que Alex soluciones sus problemas limpie su nombre y el de la clínica luego se toma unas vacaciones luego que se olvide de Eleonor que es una mujer inmadura que no lo necesita porque ella solo necesita es a su amiga y a hora al cantante así que Alex sobre hay que deje a su es ser feliz con su bebé y ya porque alfinal descuentas el no es el papá

y que Alex se enamore de atrás mujer
Nancy Parraga
Que el fue desentendido bruto, idiota y egocéntrico Pero jamás le ha faltado como hombre ya es hora que le termine y lo deje para que también pueda superar el divorcio y no a la primera botarlo como perro y alejarlo de su vida ya cansa la inmadurez de ella en el amor
Yuleima Lucena: ojalá que ella y Alex puedan resolver su problema y darse una oportunidad en realidad el no le a sido infiel
total 7 replies
Nancy Parraga
Ahora ella no define nada parece tonta por qué Alex no la ha engañado con nadie y menos con Katerine
Nancy Parraga
Ahora la madre que jodida vida tener una madre como esa
Nancy Parraga
Eleonor debe definir su relación con Alex ante de querer anda besuqueandose de Jhoni
Nancy Parraga
Katerine necesita que la sacudan para que salga de ese letardo en qué se ha metido
Maya
No me parece justo que ella se olvide de su ex marido fue estúpido por no confiar en ella deberían darse otra opurtunidad el no lle puso cachos solo fue adicto al trabajo debe alejar a ese cantante
Nilce montilla
espero que no se deje de la mamá que la ubique y en cuanto a su vida, Alex fue o mejor dicho la descuido no la priorizo pero no le fue infiel con la loca , deberia de hablar con Alex y alejarse del Jhony
Mamita
Que pasó? No van a postear nada más? Es buena la historia
Claudia Mariel Gutierrez
que paso autora que no actualizo después uno se olvida la trama de tanto que demoran
Maria Esther Hernandez
actualizar la novela, es un embole esperar d 7 a 10 dias q ponga un nuevo capítulo
Carla Carvajal
porque no le dice la verdad, capaz que la loca le haga algo a eleanor, escritora has a Alex un ser transparente para que pueda ganarsela
Tita Reynoso
EXCELENTE!!!!
Tita Reynoso
Esta novela está buenísima!!!! Quiero que continúe para llegar a ver como termina!!!Por favor más capítulos!!!!
Carla Carvajal
ojalá está novela no sea tan larga
America Lopez
y ese idiota de Alex no va a llevar la carta a la policía, porque el de seguro quiere arreglar todo solo y lo que siempre hace es meter la pata
Marcela Villena
Me alegro que Jonni ahira di reciba lo que le corresponde y se libre de ese abusivo representante 👏👏👏👏👏
Marcela Villena
Ella es un ser noble y correcto, esta decidida a tener una familia con o sin esposo y va por ese camino. Ella sabe que puede y no necesita que le den permiso 🥰🥰🥰🥰🥰
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