NovelToon NovelToon
Enamorada De Un Zorro

Enamorada De Un Zorro

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Demonios / Mundo de fantasía / Polos opuestos enfrentados
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Marceth S.S

Lolo siempre ha creído que los mitos pertenecen a los libros… hasta que regresa al valle de su infancia y descubre que el bosque esconde secretos que nadie quiere nombrar.

Entre leyendas de kitsune, advertencias silenciosas y una familia que parece saber más de lo que dice, Lolo se adentra en un mundo donde lo sobrenatural no solo existe, sino que observa, espera… y recuerda.

Cuando conoce a un ser tan hermoso como peligroso, Lolo deberá decidir si está dispuesta a confiar en alguien que no pertenece al mundo humano. Porque amar a un zorro no es solo un riesgo para el corazón, sino una amenaza para todo lo que cree conocer.

NovelToon tiene autorización de Marceth S.S para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 15: Chispa encendida

Evan me miró fijamente, con una vulnerabilidad que nunca le había visto, como si esperara que yo saliera corriendo o gritando de la cueva.

Como si tuviera miedo de la parte de él que acababa de tomar el control. Pero yo solo me quedé allí, temblando.

Y no era por miedo. Era por todo lo que ese beso y ese reclamo habían encendido en mi interior, una chispa que amenazaba con volverse un incendio.

El silencio se volvió incómodo, cargado con el eco de lo que acababa de pasar. Evan se aclaró la garganta, tratando de recuperar su máscara de frialdad, aunque un leve pero innegable sonrojo trepaba por sus mejillas.

—Emmm... bueno... creo que deberíamos empezar a entrenar —soltó, alejándose de mí a toda prisa.

No pude evitarlo. Ver al gran Kitsune milenario, al protector arrogante, huyendo de la situación con la cara roja, me resultó demasiado gracioso. Solté una carcajada que resonó en toda la gruta.

—¿De qué te ríes, enana? —se giró de golpe, cruzándose de brazos y tratando de parecer enojado, aunque el sonrojo no se iba.

—Te ves lindo sonrojado —le solté con malicia, disfrutando de mi pequeña victoria.

—¡Cierra la boca y vamos a entrenar! —exclamó, tapándose la cara con una mano y dándome la espalda para que no viera cuánto le afectaba mi comentario.

Caminamos hacia una zona más abierta de la cueva, cerca de donde caía la luz de la luna por una grieta en el techo.

—Pero no tengo a Takemikazuchi —le recordé, dándome cuenta de que mis manos estaban vacías—. Se quedó en el templo con el abuelo.

—Tranquila. Mientras charlabas con Jean, me tomé el tiempo de ir a buscarla —dijo, señalando un rincón donde la katana descansaba sobre una roca. Soltó un suspiro de frustración—. No fue fácil, ¿sabes? Esa cosa tiene un humor de perros. Me electrocuté más de tres veces, pero al final logré traerla usando un paño de seda sagrada.

Me eché a reír de nuevo, imaginando al orgulloso Evan saltando cada vez que la espada le daba un chispazo.

—La próxima me avisas que vamos a entrenar y te ahorras la electrocutada, genio —le dije, pasando por su lado para recoger el arma.

Me miró mal, pero no dijo nada. Al tocar la empuñadura, sentí de nuevo ese calor reconfortante, ese zumbido de energía que me reconocía como su dueña. No había chispas, solo una conexión perfecta.

—Bien, "Diosa" —dijo Evan, recuperando su tono de mando mientras se colocaba en posición de combate, aunque sus ojos todavía evitaban los míos por un segundo—. Vamos a ver si esa espada te eligió por tu talento o si solo tiene mal gusto para los dueños. ¡Atácame!

Pasamos lo que restaba de la tarde entrenando sin descanso. Evan quería que replicara exactamente lo que hice durante la batalla contra los espectros, pero por más que lo intentara, no lo lograba. Blandía la espada una y otra vez, dibujando arcos en el aire, esperando que esos rayos letales brotaran de nuevo, pero la hoja permanecía en silencio.

Había estado investigando sobre el origen de mi arma. Takemikazuchi fue el Dios del Trueno y la Espada, se dice que murió en batalla, pero que antes de partir, selló su esencia dentro de esta hoja.

Otros aseguran que el Dios sigue vivo, que su alma se fundió con la naturaleza y ahora habita en cada trueno que retumba cuando la lluvia golpea la tierra. Incluso existe la leyenda de que puedes invocarlo si te paras bajo una tormenta y gritas su nombre tres veces seguidas. Sinceramente, la idea era tentadora, pero no creía que Evan tuviera la paciencia de esperar a que el clima se pusiera de nuestra parte.

—¡Evan, estoy cansada! ¡No puedo hacerlo! —exclamé al límite de mis fuerzas. La katana parecía pesar una tonelada, mis brazos temblaban y el sudor me nublaba la vista. Solté el arma y caí de rodillas, jadeando sobre el suelo de la cueva.

—¡Claro que puedes! —rugió él, sin un ápice de compasión en su voz—. ¡Ahora ponte de pie e inténtalo de nuevo!

"Mierda", pensé, apretando los dientes. Tenía que concentrarme. No podía ser la misma chica débil que necesitaba ser rescatada cada cinco minutos. ¡Yo sabía que podía!

Me puse en pie con dificultad, cerré los ojos y respiré profundo, llenando mis pulmones con el aire frío de la gruta. Visualicé a los espectros frente a mí, recordé el miedo que sentí por el abuelo y la furia que me provocó el Oni. Una ola de emociones encontradas me inundó el pecho y, de repente, sentí ese tirón eléctrico de nuevo. La espada comenzó a brillar con una luz blanca azulada que iluminó toda la cueva.

Ahí estaba, esa confianza absoluta. Apunté hacia una roca enorme, una que duplicaba el tamaño de Evan en su forma de Kyubi. Suspiré, liberando toda la tensión, y ataqué.

El aire se partió con el sonido de un relámpago. No hubo esfuerzo físico, solo un destello cegador. Cuando la luz se disipó, la roca estaba perfectamente cortada en dos mitades simétricas.

Abrí los ojos, sorprendida por mi propia fuerza, y empecé a saltar de un lado a otro como una niña pequeña.

—¡Sí! ¡Eso es! ¡Lo hice! —grité, riendo de pura euforia.

—Sabía que podías —respondió Evan, cruzándose de brazos con una calma que ocultaba lo que realmente sentía—. No suelo mentir sobre estas cosas.

Él la observó en silencio mientras ella celebraba. Evan sabía perfectamente de lo que Loraine era capaz, confiaba en su potencial incluso más que ella misma. Tenía frente a él todas las piezas necesarias para formar a una Diosa guerrera legendaria, alguien que en el futuro no necesitaría protección de nadie.

"Loraine Romo, cada vez me sorprendes más", pensó para sus adentros, mientras una sombra de orgullo cruzaba sus ojos dorados. Pero no se lo diría jamás. Sabía que si alimentaba su ego con un cumplido así, nunca podría quitársela de encima.

—No te emociones tanto, enana —añadió en voz alta, recuperando su tono burlón—. Eso fue solo una piedra. Mañana quiero que cortes algo que se mueva.

1
EYAM
ya quiero más capítulos porfavor está súper buena la novela ☺️
Lisandra Alvarez
exelente,me gusta mucho esta novela
Yooung
que lindo 😩
~Mio^Mio~
Que maravilla de historia... Me encanta 🤗
~Mio^Mio~
🤣🤣 ¡Diablos senorita!
Me encanta la referencia ... o asi lo entendí 🤣🤣🤣
tamaky
Que montón de cosas están pasando 😩
pero está muy interesante, es la primera vez que leo un libro de romance que tenga tanto folklore japonés 🤭
tamaky
Ay yo JAHSJAJAJA
Yooung
Que atrevido 🤭
~Mio^Mio~
Que emoción!
~Mio^Mio~
Me gusta 🤗. Esta interesante
~Mio^Mio~
🤣
MONICA GODOY RIOS
🤯🤯🤯🤯😱😱😱😤
MONICA GODOY RIOS
Ella no estudia, no trabaja ,🤔
MONICA GODOY RIOS
Interesante 🤔y original
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play