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La Divorciada

La Divorciada

Status: En proceso
Genre:Dejar escapar al amor / Matrimonio arreglado / Divorcio / CEO
Popularitas:173.1k
Nilai: 4.9
nombre de autor: vasitos de veneno

Eleonor Baxter aprendió desde pequeña a ser perfecta.
Amable, inteligente y elegante, creció entre apellidos influyentes y cenas compartidas con familias amigas. Desde adolescente, Alex King fue parte de su vida… y también de sus sueños. Mucho antes del matrimonio, Eleonor ya lo amaba en silencio.
A los veintisiete años dirige SweetBaby, la empresa cosmética heredada de su familia, y sostiene un matrimonio que nunca se construyó sobre las promesas que ella imaginó. Casada desde hace tres años con Alex —uno de los cirujanos cardíacos más prestigiosos del país y dueño de una red de hospitales—, Eleonor aprendió que conocer a alguien desde siempre no garantiza ser elegida.
Durante años intentó ser paciente, comprensiva, invisible. Alex, marcado por la vergüenza de un matrimonio arreglado y consumido por el trabajo, dejó que la distancia creciera hasta volverse insoportable.
Cansada de sentirse desplazada, Eleonor toma una decisión que lo cambia todo.

NovelToon tiene autorización de vasitos de veneno para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 13

Jonni estaba en plena sesión de fotos cuando su teléfono sonó. Era Mark.

—Sí, sí, haremos eso, gracias por tu llamada —dijo Mark, colgando y volteando a mirar a Jonni con una sonrisa satisfecha—. Por suerte salió todo bastante bien.

—¿Qué salió bien? —preguntó Jonni, frunciendo el ceño.

—Fue idea mía que te tomaras esa fotografía. Necesitabas prensa, que hablen de ti, Jonni.

—No era necesario exponer así a Eleonor —dijo él, apretando los puños con tensión.

—Jajaja, ya la llamas por su nombre —bromeó Mark—. Por Dios, esa mujer debe ser la esposa de un hombre rico. Tal vez estaba buscando un amante.

—Está fuera de tus ligas, Mark —replicó Jonni, molesto.

—Igual, no te pongas mal, galán. Me aseguré de que no se le vea la cara a la mujer. La agencia no quiere juicios, solo publicidad —dijo Mark, encogiéndose de hombros.

Jonni suspiró, incómodo, sabiendo que el mundo del espectáculo podía ser despiadado. Terminó la sesión y se dirigió a un centro comercial donde debía cumplir con una presencia pagada. Antes, decidió pasar por su casa a ver a su hermano.

Al llegar, encontró a su madre dormida en el sillón, con un fuerte olor a alcohol. Botellas vacías tiradas por el piso y ropa desordenada daban testimonio de noches de abandono y descuido. La rabia y la pena se le mezclaban en el pecho.

—¡Mamá, despierta! —la sacudió suavemente.

Carmen murmuró algo ininteligible, apenas moviéndose.

—Deja dormir, discutió con su novio y vino tarde —intervino Roni, tratando de justificarla.

—¿Estás bien, enano? —preguntó Jonni con preocupación.

—Claro que sí, soy el hombre de la casa cuando tú no estás —dijo Roni, con una madurez que no correspondía a su edad de ocho años.

—Prepara tu mochila, te vas a quedar con la vecina unos días —dijo Jonni, firme—.

—Pero… yo cuidaré a mamá —protestó Roni, con los ojos llorosos.

—No, enano. Ella es la que debe cuidarte a ti —insistió Jonni, su voz quebrada por la mezcla de dolor y decisión—. No puedes ser responsable de nadie todavía.

Carmen despertó con dificultad, intentando objetar:

—¡Es mi hijo! No puedes hacerme esto, no es justo —dijo entre lágrimas y balbuceos.

—¿Qué es justo? ¿Que te vea bebiendo todo el día, caer al suelo, perder el control? —exclamó Jonni, golpeando unas botellas vacías con rabia contenida—. No voy a dejar que Roni pase por lo que yo pasé.

Roni comenzó a llorar mientras Jonni lo subía a su auto, abrazándolo con fuerza. Sabía que esta decisión era dura para todos, pero era la única forma de protegerlo.

Por otro lado, Eleonor llegó al edificio acompañada de Aron, quien sostenía su iPad como si fuera un escudo.

—¿A qué hora es la reunión? —preguntó Eleonor, elegante y firme, con paso decidido.

—En una hora —respondió Aron, observando cómo los empleados corrían a su paso con nerviosismo.

Eleonor disfrutaba de su autoridad. A pesar de ser CEO, no se limitaba a delegar; participaba activamente en cada proyecto, cada campaña, cada detalle. Su mirada exigente y silenciosa podía hacer que cualquiera se pusiera nervioso.

Cuando entró a la sala de reuniones, ocupó el lugar principal de la mesa. Una mujer de unos 35 años presentó una propuesta de un nuevo producto.

—A ver si entiendo bien… —dijo Eleonor, recorriendo los documentos con la mirada—. ¿Gastaron siete millones para crear un serum y me presentan esto? Qué vergüenza.

—Lo siento, señora… no sabía que la llamarían a usted —dijo la mujer, nerviosa.

—¿Un serum nocturno y la campaña es una mujer con la luna de fondo? —continuó Eleonor—. Deberían retirarles el título donde sea que estudiaron.

—Podemos usar una modelo que haga su rutina de skincare —propuso un hombre, intentando calmarla.

—¿Por qué solo mujeres? Los hombres también se cuidan —replicó Eleonor, firme—. Quiero algo que sea innovador, que haga historia, no clichés baratos.

Esa noche, en su elegante departamento, Eleonor finalmente se relajó. Se cambió a un pijama corto y recogió su cabello en una coleta alta. Mientras preparaba una ensalada, su teléfono sonó por decimoquinta vez ese día. Era Alex. Suspira y decide no contestar. Minutos después, volvió a sonar; esta vez, era Margaret, su suegra.

—Hola, hija —dijo Margaret, con voz suave pero preocupada—. Te estuve llamando, me tenías muy preocupada.

—Sí, he estado ocupada con trabajo en California y Canadá —respondió Eleonor, sintiéndose ligeramente culpable.

—Querida, debes descansar también —continuó Margaret—. Llamé a Alex y lo noté raro. Él nunca es muy conversador. Quería verte, ¿puedes venir mañana a cenar? Los dos siempre están tan ocupados y hace meses que no vienen a cenar.

Eleonor suspiró profundamente. La idea de pasar tiempo en familia después de semanas de trabajo intenso le parecía un bálsamo, aunque también un desafío.

—Bueno, está bien —aceptó finalmente, consciente de que no podía seguir esquivando sus obligaciones familiares.

Eleonor dejó el teléfono unos segundos y respiró hondo. Sabía que no podía dejar que Margaret se preocupara más de lo necesario. Tomó su agenda y marcó el número de Alex.

—Hola, Alex —dijo con voz firme y medida—. Tu mamá me invitó a cenar mañana.

—Eleonor… —comenzó él, con un tono que delataba arrepentimiento—. Traté de llamarte para decirte lo de la cena, pero no me contestaste.

—He estado ocupada —respondió ella.

—Necesitamos hablar, por favor —insistió él, con la voz quebrada.

—Ya te dije que quiero el divorcio, Alex. No voy a hablar de esto por teléfono —dijo Eleonor, con la voz controlada pero fría.

—Yo… yo no quiero divorciarme —dijo él, con un suspiro que le temblaba—. Sé que podemos solucionarlo.

—Nos vemos mañana en la casa de tu madre —dijo Eleonor, cerrando cualquier puerta a la negociación por ese momento.

—Te pasaré a buscar, debemos ir juntos —dijo Alex, y se notaba la mezcla de esperanza y miedo en su voz.

Eleonor suspiró con desconformidad, su corazón se encogía al escucharlo, pero la decisión estaba tomada.

—Bueno, nos vemos mañana.

—Espera, no cortes… quiero que hablemos… —Alex estaba al borde de la desesperación.

-hable con una terapeura...   Justo en ese momento, su secretaria lo interrumpió:

—Señor, me necesitan en la oficina.

Alex miró el teléfono con frustración y resignación.

—Ele, Perdón… te puedo llamar después? —dijo, y Eleonor le colgaba sin más.

Se dejó caer en el sofá, cerrando los ojos y respirando hondo. Sabía que aquella cena no sería relajada. Había pedido el divorcio, y ninguna de las familias lo tomaría bien. Aun así, ir a la casa de Margaret era un gesto de respeto y formalidad, una tregua necesaria antes de un conflicto inevitable.

Al día siguiente, Eleonor se preparó con cuidado. Eligió un vestido elegante, oscuro y sobrio, que reflejaba autoridad y distancia al mismo tiempo. Recogió su cabello en un moño bajo y usó maquillaje mínimo; no buscaba halagos, solo mantener la compostura.

Cuando llegó la hora, Alex la esperaba. La vio y no pudo ocultar su admiración y dolor; sabía que su esposa era bellisima.

—Estás bellísima, Ele —dijo con sinceridad, con la voz cargada de arrepentimiento.

—Gracias —respondió ella, fría pero educada—. Vamos.

Alex le abrió la puerta del auto, y Eleonor subió sin mirarlo más de lo necesario.

—Gracias por esto —dijo él, con un nudo en la garganta.

--perdon tener que cortar nuestra llamada ayer,  me necesitaban  quirofano.

—lo se, siempre te necesitan  —replicó Eleonor, firme.

-A parte, Ya le dije a mi madre que nos vamos a separar

—Yo no quiero separarme —susurró él, mientras arrancaban hacia la casa de Margaret, con ambos conscientes de que aquella cena sería mucho más que un simple encuentro familiar.

1
Marcela Villena
Por favor mo demores en actualizar, es muy buena la historia 🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Cynthia Estefanía Galarza
que Eleonor ponga un estate quieto a su madre. jajaja porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
karencitha
a mi me da pena Alex con todo lo que le esta pasando y no tiene a nada que este hay apoyándolo porque la Eleonor le dio la espalda y lo hecho como un perro para quedarse con el actor aparte que el tipo la beso y ella no fue capaz de ponerle límites

pd: lo vuelvo a decir que Alex soluciones sus problemas limpie su nombre y el de la clínica luego se toma unas vacaciones luego que se olvide de Eleonor que es una mujer inmadura que no lo necesita porque ella solo necesita es a su amiga y a hora al cantante así que Alex sobre hay que deje a su es ser feliz con su bebé y ya porque alfinal descuentas el no es el papá

y que Alex se enamore de atrás mujer
Nancy Parraga
Que el fue desentendido bruto, idiota y egocéntrico Pero jamás le ha faltado como hombre ya es hora que le termine y lo deje para que también pueda superar el divorcio y no a la primera botarlo como perro y alejarlo de su vida ya cansa la inmadurez de ella en el amor
Yuleima Lucena: ojalá que ella y Alex puedan resolver su problema y darse una oportunidad en realidad el no le a sido infiel
total 7 replies
Nancy Parraga
Ahora ella no define nada parece tonta por qué Alex no la ha engañado con nadie y menos con Katerine
Nancy Parraga
Ahora la madre que jodida vida tener una madre como esa
Nancy Parraga
Eleonor debe definir su relación con Alex ante de querer anda besuqueandose de Jhoni
Nancy Parraga
Katerine necesita que la sacudan para que salga de ese letardo en qué se ha metido
Maya
No me parece justo que ella se olvide de su ex marido fue estúpido por no confiar en ella deberían darse otra opurtunidad el no lle puso cachos solo fue adicto al trabajo debe alejar a ese cantante
Nilce montilla
espero que no se deje de la mamá que la ubique y en cuanto a su vida, Alex fue o mejor dicho la descuido no la priorizo pero no le fue infiel con la loca , deberia de hablar con Alex y alejarse del Jhony
Mamita
Que pasó? No van a postear nada más? Es buena la historia
Claudia Mariel Gutierrez
que paso autora que no actualizo después uno se olvida la trama de tanto que demoran
Maria Esther Hernandez
actualizar la novela, es un embole esperar d 7 a 10 dias q ponga un nuevo capítulo
Carla Carvajal
porque no le dice la verdad, capaz que la loca le haga algo a eleanor, escritora has a Alex un ser transparente para que pueda ganarsela
Tita Reynoso
EXCELENTE!!!!
Tita Reynoso
Esta novela está buenísima!!!! Quiero que continúe para llegar a ver como termina!!!Por favor más capítulos!!!!
Carla Carvajal
ojalá está novela no sea tan larga
America Lopez
y ese idiota de Alex no va a llevar la carta a la policía, porque el de seguro quiere arreglar todo solo y lo que siempre hace es meter la pata
Marcela Villena
Me alegro que Jonni ahira di reciba lo que le corresponde y se libre de ese abusivo representante 👏👏👏👏👏
Marcela Villena
Ella es un ser noble y correcto, esta decidida a tener una familia con o sin esposo y va por ese camino. Ella sabe que puede y no necesita que le den permiso 🥰🥰🥰🥰🥰
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