mí nombre es Eve tengo 31 años, soy madre soltera de 2 niñas de 5 y 9 años, Siempre he sido muy trabajadora.
cuando tenía 22 conocí a mí primera pareja, Claro un poco mayor que yo, comenzamos una relación y tuvimos una hija, luego de eso los celos enfermizos de este hombre se volvieron muy tóxicos, ya no dejaba que trabajara y pronto debido una golpiza escapé para otro país con mí hija, el gracias a Dios nunca me busco.
empecé mí nueva vida trabajando duro para sostenerme a mí y a mí hija, me iba muy bien luego de 4 años conocí a mí segunda pareja y la verdad es que me enamoré ciegamente de él, vivíamos juntos y teníamos una buena vida y había mucho amor, quedé embarazada de mí segunda hija y todo cambió, ya no iba a dormir a casa, sus frecuentes llegadas tardes y poco tiempo para su familia. Cuándo di a luz a mí bebita me enteré de lo ciega que fuí, pues la amante de él llegó hasta el hospital a decirme que tenía más de un año con él y que según mi embarazo lo tenía atado a mí y que necesitaba que lo dejara en paz.
Me dió rabia, impotencia e ira y más que todo me sentí humillada y pisoteada y juré que apenas saliera de ese hospital acabaría con todo y así lo hice, me deshice de ese amor falso.
La verdad es que mi sueño de familia feliz se esfumó y aunque lo amaba acepté mí suerte.
cuatro años después conocí a una persona que conocí desde niña pero nunca había tratado con el, pero la verdad es que tenía problemas con el alcoholismo y los fuertes rumores de su comportamiento bajo los efectos del alcohol me hicieron desistir además por que no quería un mal ejemplo para mis hijas, Hoy en día ya no espero nada de nadie, acepté mí felicidad aunque fuera sólo con mis hijas, respiro tranquilidad y sigo trabajando arduamente para mantener mis hijas y poco a poco he seguido construyendo mi felicidad y hoy digo:
Eve si quieres el cielo, bajatelo tú solita..!!!