Muchas veces se cree que por el echo de nacer mujer no puedes aspirar a nada mejor que un hombre y que si algo malo te sucede tu lo provocaste.
Hace algunos tiempo, para ser exactos tendría 7 años y como cualquier niña de esa edad soñaba con la muñequita linda de moda o el vestido de olanes rosado, pero eso tendría un revés. Mi familia siempre amable, solidaria y con valores muy bien forjados se preparaba para la llegada de navidad.
Todo era felicidad entre preparativos y una dedicada organización, pero había algo que saltaba dentro de ese marco de alegría; el vecino nuevo que se encontraba solo en la colonia, ¿porque no invitarlo?, nadie puede pasar esa fecha en la soledad y la tristeza de estar alejado de sus seres queridos.
¡Excelente en el arte de engañar!; supo ganarse la confianza de todos, sencillo, amable, compartido.
24 de diciembre, todo listo para la celebración, pero un estruendo y algunas calles quedan en la oscuridad, entre ellas la mía;un transformador se quemó. Todos movilizándose para acondicionar y tomar corriente de casa de mi abuela Materna que vivía en una calle alterna y no se vio afectada por el apagón. Yo como hermana mayor cuidando a mis hermanitos menores que tenían miedo, me encontraba en su habitación y por el largo proceso para la conexión se quedaron dormidos. La puerta se abre y pensando es alguno de mis padres verificando estamos bien ha entrado, yo inocentemente digo:¡todo bien, mis hermanos durmiendo están!...shhh, no grites o quieres asustarlos... (siento una mano tapando mi boca y otro recorriendo mis piernas)... mis lágrimas comienzan a salir y mi corazón late sin parar tal cual como está sucediendo en este momento al escribir. ¡Si no cooperas, ti hermana pequeña será quien pase por esto!.
Entre amenazas de dañar a mi hermana o alguno de mis padres, esa persona logra hacer de mi lo que deseaba, aún lo recuerdo y me da repulsión, asco y mucho odio. Tiempo después asimile que me violó.
Aún no entiendo porque existe gente así, mucho tiempo siguió hostigandome y sus amenazas se acrecentaban, el miedo se apoderó de mi y sus palabras retumbaban en mi cabeza una y otra vez..¡es tu culpa, tu me provocaste, no vales nada, si hablas le haré lo mismo a tu hermana o tú papá puede desaparecer.
El cambio de domicilio y nunca supimos porque se fue. Mucho tiempo pasó y sus palabras quedaron grabadas; me sentía sucio, sin valor; veía y escuchaba a mis compañeras jugar o reír, que pedirían a los reyes la muñeca de rizos o el vestido de tul. ¡No, yo no puedo, no lo merezco, estoy sucia, no valgo nada!. Fueron años luchando con eso, pero un día de las tantas veces que intenté quitarme la vida, sentí una sensación extraña, como si alguien me abrazara y comencé a llorar hasta quedarme dormida; al despertar mi mente decía: ¡no fue tu culpa, eras solo una niña, existen personas malas y tú tuviste que conocer una de ellas!. A partir de entonces entiendo que no es nuestra culpa cuando nos topamos con un violador, el del problema es el, el enfermo es el, el inhumano es el.
Toda mujer es valiosa en cada aspecto, algunas nos tocan experiencias difíciles a otras peores y algunas no tanto, pero somos hermosas, valientes, únicas, llenas de luz, de amor, de vida.
Soy valiente y aunque mis sueños se esfumaron y aún siento a esa niña temerosa, triste y presa dentro de mi, estoy trabajando por liberarla y dejarla fluir, deseo soltarla para que sea feliz, para que llore, grite,que vuelva a sonreir, vuelva a soñar.
Por todas esas mujeres que como yo han pasado por situaciones complicadas, seamos orgullosas de ser lo que somos, nunca jamás será nuestra culpa, siempre por delante,con una sonrisa y que nos merecemos todo, merecemos ser libres, merecemos vivir.