Este Sueño, no es un Sueño!
El nombre de una compañera era extraño, "Enora" era poco común, ya que varias veces escuche decirlo en frases cómicas de algunos compañeros de mi salón.
Ella ocultaba su mirada con su flequillo y larga cabellera, se asemejaba a una tierna ovejita.
No había tenido la oportunidad de intercambiar palabras con ella, así que lo único que hice fue contemplarla por mucho tiempo.
En una ocasión se me dio la oportunidad de acercarme a ella mientras cuidaba el jardín.
—Las flores parecen estar bien, gracias a tus cuidados.
Ella por sorpresa soltó la manguera en donde fui rociado, realmente no necesitaba un baño por la temporada helada.
—¡Lo lamento!, Enseguida iré por toallas para que te logres secar.
Pasó el tiempo y logramos entablar una conversación un poco fuera de lo común, no era lo que esperaba, ya que me congelaba.
—Así que te llamas Enora, es muy agradable.
Ella se sonrojó de inmediato cubriendo su rostro con su esponjosa cabellera.
—Soy Adriel, espero poder seguir conversando contigo.
Justamente después de eso me sentí apenado a pesar que era feliz en el fondo que ella me hablara, cada vez que la buscaba o nos encontrábamos en ciertos lugares del instituto.
Un Viaje escolar se organizó y poco después escuché comentarios de otros alumnos que los compañeros de ella se burlaban de su nuevo corte, me obligaron a ayudar con otras tareas y no logré hablar con Enora.
El descanso había terminado, anhelaba verla, hasta que escuche algunos alumnos preocupados, Enora había desaparecido después de que algunas chicas que rechace fueron tras de ella.
Sin pensarlo dejé tiradas las cosas que traía en mis manos.
—¿Qué te sucede?
Preguntó un compañero que ayudaba.
—¡¡Voy a buscarla!!
Grité, mientras corría hacia la arboleda, ¿Cómo pudieron hacerle eso? Espero encontrarla. Estaba ya oscuro, se lograba ver la luna llena iluminar ciertos lugares.
Llegue a un precipicio, escuche un llanto, sin dudar salte hacia su voz.
—Adriel, ¿qué haces? .
La abrace enseguida al ver su rostro descubierto, se había cortado su flequillo y lograba ver sus hermosos ojos.
—No vuelvas a huir de esa manera, estaba preocupado.
—Adriel…
—Enora, ¿Qué sucede?
—¿Por qué me buscaste?, solo somos amigos.
Acerque mi mano a su rostro limpiando sus lágrimas.
—Es difícil decirlo, no me di cuenta que en nuestra amistad ya no sentía ese cariño de amigos hacia ti.
—¿Ya no quieres ser mi amigo?
—No es eso, tu eres brillante para mi siempre lo has sido por favor no pienses que no mereces lo que te has ganado, los demás quieren disculparse contigo, la maestra ya los regaño y castigo.
—¿Enserio? Adriel eres brillante para mí también.
La abrace sin dudar, ella correspondió sin quejarse, solo eramos nosotros dos, justo como en mis sueños anhelaba poder estar cerca de ella, deseaba no despertar.
Ese nuevo sentimiento era nuevo para nosotros, junto al cielo estrellado éramos la envidia de las estrellas separadas al vernos juntos, toda la dicha de una sonrisa brillante, la caricia tierna y suave, nuestros corazones comprenden esa felicidad, un regalo maravilloso iba a ser sellado con nuestro primer beso.. nuestros corazones jóvenes están cerca el uno del otro nos llena de armonía, será un recuerdo que jamás olvidaremos.
Este sueño, realmente no es un sueño, es nuestra feliz realidad.
Fin.
Agradezco su lectura, esta pequeña historia la escribí en el 2016 pero tuvo sus cambios ja ja, espero les guste! (La portada con mucho cariño la dibuje) espero les guste, planeo continuar con la historia de Adriel y Enora en un futuro 😊.