No hay nada más hermoso en este mundo para mí que tu sonrisa. Fue un pequeño instante y como un rayo de felicidad llegó a mis ojos, deslumbrante.
Desde ese instante yo supe que quería proteger esa sonrisa tuya. Mi mayor deseo en esta vida es hacerte tan, pero tan feliz que olvides cualquier mal momento, que desaparezcan las dudas en tu corazón.
Dame una sonrisa, amado mío, yo te daré mi vida entera.
Pasarán los años, la eternidad sobre mí, pero la viva imagen de tus labios perdurará en mi memoria, como cincelados en granito.
Escucharla en audio es como música a mis oídos, pero verla fue mil veces mejor.
Eres precioso. Te amo, Mario.