Querido amor:
Debo decirte que desde hace unos días tu recuerdo revuelve mis pensamientos, puedo notar que algo en mi está cambiando, pero aún no sé qué pueda ser, tal vez tú lo sepas así que te lo voy a contar. Me levanto en la mañana y ya no hago las cosas como de costumbre, ahora me siento en la cama, tomó y miro ese retrato que nos hicimos hace un tiempo en aquel parque por unos minutos, luego aun con el retrato en mis manos observo la cama que alguna vez compartimos entre cruzando miradas, sonrisas, caricias, besos, y alguna que otra lagrima. Beso fuertemente la foto como si no quisiera olvidar el calor de tus calcinantes besos. Me decido por fin a levantarme, me aseo y al mirar al espejo recuerdo aquellas mañanas cuando jugueteábamos frente a este para ver quien le lavaba los dientes a quien, bueno en eso tú siempre ganabas. Salgo del baño y me dirijo a desayunar, miro hacia la cocina y todavía te veo con un delantal puesto, con una sartén en una mano y una espumadera en la otra fingiendo ser uno de esos chef que ponen en la TV y con una sonrisa me pides que tome asiento. Termino de desayunar y en el camino a la escuela veo tu silueta caminando a mi lado sé que puede sonar loco pero pienso que me estas cuidando. A mis libretas ya no le caben espacios para escribir tu nombre, por lo que lo escribo en mi mesa. Me estoy comportando como adolecente enamorada, pero aunque sea una joven, creo que mi mente ya no lo es. Ya de regreso de la escuela me introduje en la tina, la cual se encontraba desbordada de espumas y en ese momento no sé porque pero te recordé nuevamente; recordé cuando nos bañamos juntos aquella vez y chapaleteábamos en el agua, fue ahí donde me dijiste que yo era cual pompa de jabón, por lo que tenías que cuidarme para no romperme. Ese tal vez fue tu gran error. Mañana es sábado te iré a llevar flores, sé que te gustaban las rosas búlgaras, así que te comenzare a llevar de esas a partir de ahora. Solo aún me pregunto porque diste tu vida para salvarme en aquel accidente, tanto me amabas que no podías decírmelo con palabras. Bueno ahora que ya sabes cómo me encuentro te pregunto nuevamente, ¿lo que yo siento puede ser amor? Aun soy muy joven para saberlo pero ten presente que cuando lo descubra te lo enviare en una carta porque aunque yo sé que al cielo no llegan las cartas, sé que las ideas sí.
Se despide con un gran beso tu querida Sasha Roxyn.