Recuerdo que, cuando era más joven, me encantaba dibujar. Había hecho el dibujo de una mujer; un cuerpo, cara y pelo. Era mi idea de cómo una mujer debería ser. La mujer perfecta para mí. Después de eso, dejé de dibujar porque entré al servicio militar y tenía que pasar casi todo el tiempo en el campo de entrenamiento y cuando no entrenaba, me la pasaba durmiendo.
Cuando salí del servicio militar, alguien, un primo mío, conocía a una modelo. Una modelo de sombreros que se encontraba en un lugar llamado «Laden Hats». Él dijo: "Eric, está chica realmente hermosa llamada Eveling. Creo que te gustará. ¿Por qué no vas y la invitas a salir o a comer?" y bla, bla, bla.
Así que, le hice caso y fui a este lugar. Eveling no contestó la puerta, pero si lo hizo Julie. Le eché un vistazo a ella y era exactamente la chica que había estando dibujando toda mi vida. Y luego escuché su acento inglés —inglés británico— ¡y yo estoy loco por ese acento inglés! Ella dijo, "¿Puedo ayudarte?" Me le quedé viendo y creo que le dije una locura como, "te amo". No recuerdo exactamente qué fue, pero en fin, la llevé a comer y nunca conocí a Eveling. Creo que, mientras comíamos, le propuse matrimonio a Julie.