¿Cuál es la peor parte de estar enamorado? Posiblemente todos tengamos diferentes opiniones respecto a esa pregunta; la mía, es que la persona por la cual estás enamorado, no sienta lo mismo que tú. Y bueno, eso es una reverenda mierda.
Eso es una total agonía, y en ocasiones deseas estar muerto para detener ese dolor. Y ni hablar de cuando la vez feliz con un tipo que no eres tú. Eso también es una mierda. Indudablemente, luego de presenciar al amor de tu vida en los brazos de alguien más, a partir de ese momento te sientes muerto, y de todas las peores cosas que podrían pasarte, seguir existiendo es la más peor.5
Añadiéndole más condimentos al asunto, te sientes incluso más peor cuando eres un escritor de novelas románticas y el setenta por ciento de las novelas que hayas leído sean románticas. A estas alturas empiezas a pensar que, estar junto a ella es una ficción, pero, a como ya saben, la realidad supera a la ficción. Aunque, sí bien es cierto que no existen los superhéroes o los monstruos que Lovecraft y King creaban, a lo que a mí concierne, estos monstruos en verdad están entre nosotros y los superhéroes también, únicamente no parecen como tal, pero actúan como ellos.
¿Algo todavía peor? Sí, que esta persona por la cual estás completamente enamorado que no siente lo mismo que tú y que está en los brazos de otro, no tenga ni la más remota idea de tu existencia. Tal vez sí sabe quién soy, al menos físicamente sabe quién soy, porque en ocasiones me he quedado atrapado en sus ojos cafés que tiene en esa mirada cautivadora.
Ya dije cuán jodido y hundido en la mierda estaba, y no diré más porque terminaría escribiendo un libro entero sobre eso. Así que, sólo toca seguir viviendo aunque no quieras porque no eres lo suficientemente valiente o cobarde para suicidarte, también porque te haces la idea de que esa chica no es el amor de tu vida y solamente es una más del montón. Parece fácil decirlo, pero no lo es, créanme. Aunque estoy seguro de que alguno de ustedes habrá pasado o está pasando por lo mismo.
Pero un día en que decides acabar con ese infernal sufrimiento y quieres verla por última vez, la vida te sonríe.
—Oye, disculpa, ¿sabes algo de integrales trigonométricas? —preguntó mientras se sentaba en cámara lenta donde yo me encontraba leyendo los últimos párrafos de Cosmos de Carl Sagan.
—Eh, sí, ¿necesitas ayuda? —le respondí sin que notara el gran amor que sentía por ella.
—Sí, si no es mucha molestia.
—Por favor, moléstame —sin duda alguna, eso fue tonto y quise que la tierra me tragara, pero le pareció gracioso.
—Está bien. Una cosa, antes de empezar —asentí con la cabeza—, sé que sientes algo por mí.
—¿En... en... en serio? —Todo el cuerpo me temblaba y quise desaparecer cuando dijo eso.
—Sí, para ser sincera, me pareces lindo, y creo que ya me harté de salir con chicos como mi último novio que son completos tontos. Sé que es muy rápido y apenas nos conocemos, pero, ¿por qué no?
Y ese "¿por qué no?", se convirtió en mi novela romántica bestseller, con la cual hice presentaciones por casi todo el continente americano al lado de mi gran fuente de inspiración y mi gran amor, Ellie.
Entonces, si les gusta alguien, deberían hacérselo saber, porque, ¿por qué no?