Manu es un chico para nada normal, porque como él dice, "ser normal es aburrido". Pasa la mayoría de su tiempo prendido a la pantalla del celular, jugando juegos de hace viente años, o gestionando sus canales de memes y hentai nazis... Pero, más allá de esos "vicios", Manu tiene pasiones: desde pasar horas jugando los clásicos de Fire Emblem, hasta a veces cuando puede, dibujar waifus tetonas. Pero, una de sus más grandes pasiones es la escritura.
Manu es autor, con muchos títulos que aunque no todos los haya publicado, algunos han sido leídos por sus amigos pocos, o por su editor cascarrabias. Todo comenzó casi un año después de que en el segundo año de secundaria escribiera sus primeras dos historias (muy malas, dicho por él mismo) en Wattpad, bajo el seudónimo "Technotari", el mismo nombre de sus canales de YouTube eliminados por subir hentai ilegal.
Menos de doscientas personas vieron sus obras, y menos, votaron por ellas. Technotari se sintió frustrado, y entonces, decayó... Pasaron los meses, hasta que decidió volver a sumergirse en el mundo de la escritura: así nació su hasta ahora obra más cumbre, aquella de las aventuras del último miembro del Clan Asere, para derrotar al malvado líder del Clan Abakuá.
No la publicó, pero fue el puente para escribir otras historias. Todas tenían una trinidad en que basarse: ser cortas o medianas, ser originales, y exponer temas muy profundos. Y así lo hizo Technotari: escribió obras, tales como aquella donde un joven hacker descubre que puede hackear su mundo; o la novela corta de un grupo de hermanos y amigos que deben sobrevivir tanto a sus demonios como los de la guerra; o esa donde el mejor chapeador del mundo es llevado a otro Universo para salvarlo...
Las publicó en Wattpad casi todas, pero quedaron otras muchas por revelar al mundo. Technotari creyó que ganaría bastantes lecturas y votos, pero no fue así... Sin embargo, no sé rindió: buscó en otras plataformas como Inkitt o Novel Toon, o las publica en su canal de memes nazis en Telegram, incluso, intentó una vez vender un libro en Amazon Kindle, pero la interfaz de usuario no daba para él...
Aún así, nadie seguía viendo sus obras. Solo sus pocos amigos de Telegram (entre ellos su editor cascarrabias) o la vida real calificaban sus historias. Todos decían que estaban bien buenas, excepto el editor, pero Technotari hacía caso omiso a sus palabras.
La historia de cuatro detectives que deben revelar el misterio de asesinatos globales; las aventuras de un soldado Nazi que debe parar la Segunda Guerra Mundial; el viaje épico de un esclavo que se convierte en lo que juró destruir; los posibles "qué pasaría" en un futuro cercano... Y muchas otras por descubrir el lector. Pero, nadie las miraba.
Technotari volvió a sumirse en la desesperación. Cada vez que entraba a las redes sociales de lectura, y miraba sus publicaciones no tener ni un solo voto o "me gusta", algo dentro de él se rompía. Incluso, casi había dejado de centrarse en la inspiración de sus ideas: escuchar la banda sonora de Ataque a los Titanes, o las canciones movidas de Five Nights at Freddy's...
Entonces, en los días que schrolleó por las redes sociales de lectura, se dio cuenta de una verdad muy dolorosa: los lectores prefieren leer obras con tramas largas y recicladas para nada originales, que sus obras cortas, originales, y fáciles de digerir. Estuvo un tiempo sin escribir, pensando en que su pasión sería algo en vano.
Pero un día, Technotari tomó una ducha de agua fría. Luego, comenzó a escuchar algunos temas de Five Nights at Freddy's... Y durante el apagón de la noche, lo descubrió todo... Technotari no podía cambiar aquella cruel realidad, pero, eso no le importó.
Technotari supo ese día, que el verdadero resultado de ejercer su pasión, escribir, no eran las lecturas o votos en sus historias. Si son importantes las opiniones y vistas de las demás personas, pero más importante es lo que el escritor siente cuando escribe cada letra, cada caracter de su obra. Eso es lo que más importa. Technotari ya no escribe para la fama o las opiniones, sino por él: escribe con el corazón.
Y puede que Technotari en el futuro sienta lo mismo que esta vez que no leen sus obras maestras, y deje de escribir... Pero jamás olvidará que él descubrió cómo y por qué lo hace.
FIN. By Technotari (No robes, robar es malo)