[Ésto se ha hecho antes de la publicación de la historia, por lo tanto, cuando la publique, ¡te invito a leerla!]
Un suspiro más salió de sus labios.
Estaba harto, muy harto.
Odiaba que sus padres hicieran la vista gorda a sus problemas, que lo justificaran todo con "eres un hombre, eres un ALFA".
Pero bueno, ¿qué podía hacer?, absolutamente nada...
—¡Yoiko!, ¿Puedo ir a tu casa para hacer el trabajo?
Preguntó con interés y esperanza la gamma.
—Uhm, la verdad nose Eris. Tengo que consultar con mis padres...
Un pequeño puchero apareció en el rostro contrario.
—¡Oh, vamos!, ¿Quién te busca?
—Mi madre.
—Entonces hablaré con ella y le preguntaré.
Oh, "dulce" Eris, tu boca suelta, socia y puta provocará dolor a Yoi.
Imbécil.
—¡¡¡YOIKO!!!
Gritó con prisa la madre de Yoi, apurada para ir por sus compras diarias.
Yoiko, atemorizado y viendo lo apurada que estaba su madre, se despidió rápido de Eris y corrió un poco hacia el auto donde estaba la mujer.
Qué lástima que los planes de Eris eran totalmente distintos.
La gamma corrió velozmente hacia el hermoso auto que tenía enfrente, y con su mejor sonrisa de acercó a la ventana que la madre de Yoi habia bajado anteriormente.
Y bueno, bruja con bruja se encontraron.
—¡Buenos días Sra. Jiun!, ¿cómo se encuentra?
La víbora mayor solo la miró de arriba a abajo; viendo detalladamente cada minúsculo detalle de la gamma enfrente de ella.
—Buenos días cariño, ¿Eres compañera de Yoiko?
En ese instante Yoiko (que segundos después de Eris llegó) se tensó.
Después de todo, su madre jamás había sido tan "amable" con algún extra que no sea su padre o su hermana.
—¡Sí sra!, soy Eris Blounders, y hace poco entré en este instituto.
—Vaya, eso es muy lindo, espero te haya ido bien en tu bienvenida.
—La verdad es que me fué exelente...este, le quería decir si podía ir hoy a la tarde a su casa *juega "tiernamente" con sus dedos*, porque tenemos que hacer un proyecto sobre mecánica los dos.
Oh mierda.
Estúpida pendeja.
—¡Claro!, será un honor recibirte, vendrás a la tarde, ¿No?
La contraria asintió, y desde ese momento, You supo que una hermosa regañada se avecinaba.
—Perfecto, entonces te esperamos. Ahora, si nos disculpas, tenemos cosas que hacer.
Dios, Yoiko conocía muy bien ese tono.
—Asi que adiós cariño, ¡Nos vemos!
Y así, la Sra. Jiun y su hijo se alejaron en aquel auto de la institución.
...pobrecito.
[Por si no se dieron cuenta, la historia es omegaverse, y ésto ocurre casi en el medio de la historia :3, bye~]