El día despierta con un brillo distinto
porque tu risa recorre mi laberinto,
ya no hay inviernos ni noches frías,
solo un torrente de puras alegrías.
Tus ojos claros son dos luceros
que van dictando los rumbos buenos.
Caminar a tu lado es una fiesta constante
un festival de colores vibrante,
el viento canta melodías de oro
mientras celebro tu amor, mi tesoro.
Saltan los ríos, se alegran los mares,
se van las penas de todos los lugares.
No hay un segundo que pase vacío
si con un beso me quitas el frío,
este cariño no sabe de calma
es un volcán de dicha en el alma.
Bailan las nubes, el sol resplandece,
con cada minuto este fuego crece.
Mirar el futuro es ver un camino
lleno de flores que armó el destino,
somos la música, el canto, la danza,
un lazo firme de eterna confianza.
Río contigo, celebro la vida,
en tu gran pecho la pena está extinguida.
Que el mundo se entere de este derroche
que no se apaga ni de día ni de noche,
somos el mapa de la fantasía
hecha de besos y de poesía.
¡Qué viva el amor que nos llena las manos
y nos vuelve locos, felices y humanos!