A los 15 lo conocí.
A los 16 me enamoré de él irremediablemente.
A los 17 mi amor fue correspondido.
A los 18 se fue a estudiar a otro Estado.
A los 19 me dejó.
A los 20 lo solté.
A los 21 lo extrañaba.
A los 22 lo encontré.
Y los 23 sigo esperando que podamos estar juntos por siempre.
Desde que lo conocí era una persona dificil, éramos muy diferentes, todo indicaba que alguien como el no podría soportar estar tanto tiempo con alguien como yo. Él valiente y fuerte, Yo temerosa y torpe.... Él con deseos de comerse el mundo entero y yo... con deseos de vivir una vida tranquila. Nadie podía ni puede entender como es que dos personas tan diferentes pueden amarse tanto... No los culpo, desde el principio ni yo misma podía creer que él fuera mi novio. Pero esto es lo único que necesitan saber, él me salvó en todos los sentidos, él me hace sentir viva, viva de verdad, y en todos los años que no estuve con él, no lo pude olvidar ni por un momento, él estaba en mi mente, en mi corazón ... Su calor lo tenía impregnado hasta la médula... Por eso cuando todos me decían "Ya superalo", yo siempre contestaba "Lo amaré hasta el día que me vaya de este mundo... O tal vez por mucho más que eso..."