Noche estrellada que no e mirado a tu lado le dice en susurro a su enamorado
Ajeno a mi pero mío en mi mente dice para el mismo acaso es demente
El pecado al que me entrego
La ilusión que en mi mente realizó
Un chico de otro chico no puede estar enamorado o al menos así lo an educado su confusión es evidente mientras intenta ocultarlo se supone que eran amigos se suponía que no se besarían que al verse no se desearían.
Gus lo miro a sus impulsos cedió miro al chico que por años había sido su buen amigo, el sentía confusión pero deseaba hacerlo con todo su corazón se acercó a Daniel en esa tranquila habitación separa del mundo exterior beso su mejilla tomo su mano puso su mano izquierda en su mejilla para finalmente besar sus labios.
Al terminal el beso Gus susurro contra sus labios
Gus: te pienso ya te amo te observo y te beso aceptas mi deseo por qué en tus ojos lo veo
Daniel lo escuchaba pero mudo se quedaba no podía saber ni negar que le gustaba por qué su beso en timidez y deseo lo dejaba.
Pasaron minutos en silencio Daniel lo miraba en un suspenso, Gus no decía nada pero su mano no soltaba en ese momento Daniel besa sus labios que parecía hambriento su amor correspondido pero para sus padres eso sería un pecado un delito en ese momento no lo pensó el beso profundizo.
Daniel mordió su labio el chico tímido donde abra quedado lo beso solo se separó por un momento mientras decía Gustavo lo volvió a besar hasta que alguien los hizo parar esos pasos que se acercan los hizo retroceder y actuar fingir que no había pasado
Daniel se alejo permaneció sentado en la cama mientras los pasos se acercan miro a Gustavo
Daniel: Gus siéntate actúa normal te ves como tomate no me gustan los tomates
Gustavo: a mi tampoco me gustan los tomates
En silencio se prolongo los minutos pasaban al cuarto nadie entraba los minutos les ayudaron a procesar lo que había pasado decidieron verse al día siguiente para hablar cuando nadie los pudiera estar escuchando.
Al desperdise no sabían cómo hacerlo si abrazarse besarse o solo un hasta luego nunca lo habían pensado, en la discreción de la tarde que se volvía noche sus manos rozaron dos dedos entrelazaron chao dijo Gustavo Daniel solo sonrió mientras iba caminando.
Daniel camino hasta su casa en un silencio que su mente tranquilizaba en momento brinco de la emoción como si un premio hubiera ganado
Por otro lado Gustavo sus piernas temblaban aún no procesaba si en verdad había hecho que pasara tenía confusión estaba nervioso en vuelto en su timidez no tenía miedo a ser descubierto tenía miedo a ser muy directo.
Las horas pasaban cada uno pensó en los hechos a su modo su mente era diferente aunque sus sentimientos iguales eran distintos pero a la vez muy similares Daniel pensó en ello listo para probar algo nuevo
Mientras tanto Gustavo pensaba en ellos dispuesto a aceptarlo pero temiendo ser expuesto el siempre había pensado como sus padres lo habían educado religiosos que a todo consideraban pecado no era miedo a que le gustaba un hombre era miedo a lo que sus padres dirían a como ellos reaccionarian sabía que bien no lo tomarían pero aún así el quería continuar quería experimentar el viviría para seguir sus sentimientos no quería estar infeliz rezando solo para complacerlos a ellos.
Sumergidos en sus mentes ambos al sueño cedieron pasaron horas mientras ellos dormían por su lado Gustavo cada poco tiempo se despertaba temblando sentía que alguien lo observaba pero Daniel durmió en tranquilidad.
Al día siguiente Daniel despertó temprano desayuno salió a caminar esperando una llamada tan siquiera un mensaje de el,
Pero Gustavo dormía después de su noche inquieta llenas de pesadillas pero ahora que sus padres al trabajo se iban por fin al sueño cedía las horas pasaron un sonido despertó a Gustavo.
Daniel en su casa estaba tocando la puerta sin recibir respuesta llamo a Gustavo que apenas iba despertando bajo abrió la puerta en cuando Daniel entró Gustavo cerró la puerta en un momento a otro ya se estaban besando no tenían miedo nadie sabría lo que ahí estaba pasando.