En una tarde fría de invierno, un 29 de mayo conocí a quien seria mi primer amor y por ende mi primer corazón roto.
Tan sonriente y de ojos claros entre el verde y el marrón, chico simpático en sus 15 o 16 años.
Yo tan difícil de conquistar por cualquier labia barata, caí ante una sonrisa y una mirada brillante.
Aunque no lo conocía en el mejor momento pues mi amiga ( una no muy buena por cierto) me lo presentaba como su novio. Aunque yo sabia que en realidad era un capricho para pasar el rato pues ya tenia otro novio.
la incomodidad por saber lo que hacia me carcomía pero que podía hacer. Mucho no duro aquel noviazgo ya que al segundo día terminaron.
Así que igual me quede con una amistad con el muchacho callado y simpático, amistad que fue creciendo con el pasar de los días y los meses, nos hicimos muy cercanos y estar juntos nos complementaba de una manera única.
El problema inicio cuando los sentimientos crecieron y se convirtieron en un amor, lindo y sincero pero que por mi ingenua decisión de respetar el ideal de no salir con un Ex de una amiga, no quise dar rienda suelta a lo que sentíamos.
Que tonta fui y que ingenua, ella decía ser mi amiga mientras inventaba cosas sobre el chico con el que decidí salir haciendo parecer que el me engañaba y yo a el, me entere tarde porque cause un caos y las palabras de el aun resuenan en mi mente. dijo lo siguiente: "A mi me dijeron que tu estabas besándote con un chamo en el parque pero yo no lo creí, porque yo se lo que tengo al parecer tu no".
Quien seco mis lagrimas y saco sonrisas fue Angel, el siempre estaba a mi lado tan reconfortante pero lo seguí rechazando hasta que me toco ver como mantenía una relación con alguien mas.
Lo veía besarla y abrazarla pero nunca deje de ser su amiga ni me aleje de el, siempre estuvo para mi y yo siempre estaría para el. Aunque el estaba al lado de Mariana no se encontraba del todo feliz y ella tendía a tratarlo de malas maneras porque sentía celos de toda aquella chica que se acercara a mi Angel.
Yo era la principal causa de sus celos, Angel tendía a querer abrazarme cada vez que quería y yo amaba sus abrazos tanto como la noche al día.
Quizás tuve algo de culpa, pero me negaba a soltar a mi amigo yo lo había visto primero, suena egoísta pero así era la situación en ese momento el me abrazaba y me llenaba el alma y yo lo abrazaba y le recomponía la sonrisa porque el era muy alegre y con su novia se le iba esa sonrisa alegre y mirada brillante.
Para el yo era su enana, por mi baja estatura que se amoldaba muy bien a su cuerpo un poco más alto al abrazarme con ternura.
Un par de meses después su relación termino y me toco a mi ser su consuelo, mi amigo estaba acongojado pero tranquilo, instintivamente envolví mis brazos en su cuerpo para hacerle saber que yo estaría para el. pero con las semanas su paciencia se estaba agotando y ya no quería guardarse más sus sentimientos para conmigo.
Ya nuestra relación de amistad tenia casi dos años y pueden imaginar lo frustrado que estábamos por no estar juntos de la manera que queríamos, primero por mi tonta lealtad y después por su relación con otra chica.
Hasta que el día de mi cumpleaños 17 el decidió dar el paso. Me invito a salir con el a comer para celebrar, fuimos al centro de nuestra pequeña ciudad, comimos comida china mi favorita y luego paseamos sin rumbo alguno hasta llegar a la plaza sentándonos para hablar.
Allí tomo el atrevimiento y me beso delicadamente como midiendo mi reacción y me tomo por sorpresa yo no pensaba que el siguiera queriendome pero era tan obvio para todos menos para mi. que ciega estaba y que lenta la verdad.
Yo tan ensimismada en el sentimiento lo detuve pero solo por idiota. El estaba dando el paso y yo estaba dudando por miedo a que no funcionara y dañara nuestra amistad, no quería perderlo por una relación fallida, tenia miedo a arriesgarme pero luego analice todo aquello y decidí que si no me arriesgaba no iba a ganar nada.
Así solo salte a sus brazos para darle inicio a nuestra relación poniendo delante mis temores los cuales el silencio con sus besos y gestos cariñosos.
Angel era a su corta edad el hombre que todas quisieran para su vida, era responsable, cariñoso, detallista, amable y sobre todo un caballero. Solía burlarse de mi estatura y hacerme reír con sus juegos pero me hacia sonrojar con su picardía.
La primera semana de novios vivimos en una nube de azúcar y algodón todo era precioso y no había cambiando mucho lo que respectaba a nuestra amistad, nos veíamos diario por estudiar en la misma institución y aunque vivíamos lejos siempre me visitaba y mi mamá lo adoraba y como no si le llevaba dulces y tortas desde que eramos amigos, el era el prototipo perfecto que ella deseaba para mi, porque no quería que yo sufriera como ella sufrió con mi padre que era un hombre celoso y con mala bebida que no la dejaba trabajar ni le gustaba que ella hablara con sus conocidos, por eso decidió después de mucho tiempo separarse de el y yo la apoye en toda su decisión.
Volviendo a mi Ángel de linda sonrisa que se gano el corazón de una madre sobre protectora como la mía, siempre me lleno de palabras de amor y gestos cariñosos nunca se presento celoso o molesto conmigo aunque yo le conocía ese ogro que guardaba en su interior cuando perdía la paciencia por algo que le molestara mucho y jamas aunque estuviera de mal humor dejo de tratarme como su niña.
Cuando cumplimos los primeros dos meses de nuestra relación ya estábamos tan amoldados el uno al otro que queríamos estar juntos todo lo posible hasta nos fugábamos de clases, como dos prófugos que huyen de una prisión, no llegábamos muy lejos sin embargo casi siempre regresábamos al las demás asignaturas.
Nuestra primera vez consumando aquel fuego que se desataba cada vez que estábamos mucho rato solos y tratando de investigar en la boca del otro y las hormonas se revolucionaban como miles de hormigas caminando por nuestro cuerpo. Fue un día que nos quedamos solos en su casa y una cosa llevo a la otra.
comenzamos con besos dulces e inocentes pero poco a poco se fue encendiendo una llama en nuestro interior que nos volvió amantes primitivos del deseo. Las prendas fueron desapareciendo de a poco, primero su camisa y luego la mía dejando paso para explorar su torso desnudo y besar algunas pecas en sus hombros mientras el exploraba con sus labios desde mi clavícula al inicio de mi pecho y así entre besos y caricias se fueron perdiendo las demás prendas hasta quedar completamente a merced del otro.
Me sentí nerviosa por ser mi primera vez pero con el lo quería todo y el cada segundo se encargaba de decirme que me amaba y que siempre mientras Dios se lo permitiera estaría conmigo y así poco a poco fuimos fundiendo nuestros cuerpos hasta ser uno parte del otro. El amarnos como locos y desearnos de tal manera nos cobro factura al poco tiempo.
Mi bello ángel fue cambiando al poco tiempo se volvió un poco distante y distraído aunque siempre quería abrazarme y hacerme sentir bien, igual notaba que estaba pasando por algo y no quería decirlo, yo respete su silencio hasta que el se sintiera a gusto para contarme, yo no quería imponerle cuando hablar conmigo de sus problemas pero siempre estuve a su lado por si me necesitaba.
Un día no fue a clases y me envió un pequeño presente con su hermano menor; era un chocolate y pegado a el había una carta con su letra pequeña y descuidada que decía las palabras más tristes que pude haber leído nunca:
Para mi Niña.
De tu Angel .
Siento con mi corazón no poder verte para decirte lo que hoy te escribo en este papel, sabes que te amo con toda mi alma y siempre sera así, en estos cinco meses a tu lado he sido el hombre mas feliz del mundo y el niño mas consentido por la Chica más hermosa que he conocido, eres tan bella por dentro como por fuera y verte sonreír es lo que me alegra los días.
temo que hoy no podre secar tus lágrimas y eso me parte el alma en mil pedazos porque yo seré el motivo de tu triste llanto. Mi amor, mi niña, prometeme que seras fuerte y no dejaras de luchar por ser feliz nunca, hoy se abre una herida pero tu eres tan fuerte que seras capaz de curarla y sonreirle a la vida.
Sacale el dedo medio a los idiotas que quieran apagar tu brillo y muestra les que tu eres de hierro.
Espero no me odies por ser cobarde y no seguir luchando pero es que me queda tan poco tiempo en este mundo que no quiere retenerte para que veas como me apago, no deseo verte sufrir por la desgracia que supone una enfermedad terminal, por favor lucha y se fuerte que la vida sigue yo solo he sido un peldaño en el camino que vas recorriendo para llegar a quien sera el dueño de todo esa hermosura que llevas por dentro. Siento celos de no ser yo pero te cuidare hasta que consigas a ese hombre correcto que cuide tus heridas y consienta tu corazón.
Me despido de ti mi bella enana y quiero que sigas adelante porque pronto seré uno mas de tus recuerdos, prometí amarte mientras Dios me lo permitiera y creeme te amo en este momento y después de partir te seguiré amando...
Adiós niña mía con amor tu Angel."
Dos gruesas manchas de lagrimas firmaban el final de esa carta, mientras yo corría en dirección a su casa con el corazón en un puño para que no se agrietara mientras mis lágrimas eran derramadas por mi rostro torturado.
Al llegar a su casa no conseguí nadie que me diera una respuesta, asustada por haber llegado tarde, corrí a la casa contigua para enterarme de que estaban en el hospital. Volví sobre mis pasos para llegar a la parada del bus, con el consuelo de que era un pueblo pequeño y todo estaba a corta distancia.
No pensaría el que me entregarían ese carta y me iria tranquila a mi casa. Llegar al hospital hizo que un peso frío se instalara en mi estómago haciéndome vacilar por miedo a llegar tarde aun así reuní la poca calma que me quedaba y avance hasta encontrar a su familia, con aspecto cansado y triste, solo pude abrazar a su mamá y sus hermanos pronto me dejarían entrar y despedirme porque estaba muy grave a causa de un tumor que le oprimía sus nervios cerebrales y causaban fuertes dolores de cabeza y podrían causar alguna falla en cualquier momento su vida se estaba apagando con tan solo 18 años y solo podíamos ver sin poder hacer nada.
Enterarme que estaba sufriendo desmayos y dolores de cabeza frecuentes me dolió mucho, el no quiso preocuparme, no me dejo cuidar de él y no quería que lo viera morir solo quería que quedar con lo bueno de nosotros porque así el quería que fuera todo, solo cosas buenas pero la vida no solo es buena si no también triste y mala.
Ver a mi amor postrado en una cama y conectado a algunas máquinas fue un golpe duro pero con serenidad me acerque a su lado y lo abrace con fuerza y bese diciéndole que estaría bien y si debía partir me dejara estar a su lado porque mi alma estaría con el por siempre que el me lo permitiera. Sus ojos se cerraron para siempre pocas horas mas tarde, rompiendo no solo mi corazón si no el de todos los que lo querían. agradecí conocerte y agradecí que me amaras siendo insegura y tonta y alejarte cuando debí amarte porque el amor en esta vida puede ser eterno y para siempre como también puede ser tan efímero como la noche que da lugar al amanecer... siempre te amare mi Angel