Esta historia será contada en primera persona, esto le paso a una conocida que era un amor de persona.
Mi corazón se acelera cada que lo veo, lo primero que me gustó de él fue su voz.
Soy recién egresada de la universidad y busco un trabajo, mi amigo Jacobo es sacerdote y me ha dicho que me apoyara a buscar trabajo, pero mientras quiere que le ayude a redactar unos oficios ya que le han encargado una clínica pequeña para atender a personas vulnerables.
A la clínica ha llegado la solicitud para brindar servicio médico a personas privadas de la libertad, ha llegado un comandante alto, con un cuerpo muy bien definido, cabello castaño, piel trigeña, unos ojos avellana que hacen que su mirada sea muy intensa, la nariz afilada, labios delgados, y una voz que madre mía, es demasiado sensual.
Le ha atendido Jacobo personalmente y le ha dicho que en 2 semanas tendrá respuesta.
No sé su nombre, pero solo pensarlo hace acelerar mi corazón, el día de hoy Jacobo me pidió llevar la respuesta al comandante, su oficina queda muy retirada de la iglesia, he llegado y me atendió un hombre alto, delgado, cabello negro, piel blanca, unos ojos grises que lo hacen ver misterioso, y sí la voz del otro hombre que acelera mi corazón con solo pensarlo, la de este tipo es todavía más sensual.
Me presento y extendiendo la mano digo: -Buenas tardes, soy Moreneta del Salvatore Lagos, vengo de parte del Padre Jacobo a dejar esto al comandante-
Me mira de arriba a abajo, sonríe de lado y finalmente me da la mano diciendo: -Moreneta... te llamas como la Virgen.-
Sonrió y respondo: -Sí, la Virgen le hizo el milagro a mi madre, ya que había sufrido amenaza de aborto.-
Finalmente me dice: -Bien, mucho gusto, me llamo Mauro Leví, pase.-
Me conduce por un pasillo con poca luz, finalmente abre una puerta azul, entró y detrás del escritorio, entre tanto folder se encuentra el hombre que acelera mi corazón, Mauro le dice: - La respuesta ha llegado.-
El hombre levanta la mirada y me ve con esos profundos ojos avellana, extiende la mano, le entregó el folder, lo lee detenidamente, me pregunta en dónde debe firmar y pide le expliqué cómo sería la dinámica para brindar la atención médica a cada persona de la cárcel, se lo explico tal como me dijo Jacobo y él responde: - No me gustan las mujeres que tienen seguridad, suelen ser controladoras y autoritarias al momento de discutir.-
Mi corazón se acelera pero por enojo, me ha desconcertado su comentario, así que no me quedo callada: - La seguridad en la mujer no es ningún defecto, puedo asegurarle que el día que quiera intercambiar opiniones conmigo, lo voy a escuchar de la manera más objetiva y sin controlar nada-
Entrega el documento firmado, me extiende el folder y me dice que lo demás lo hablará con Jacobo. Me despido de él con un simple "hasta luego" y Mauro me conduce a la salida, antes de abrir la reja, Mauro sostiene mi mano y me dice cerca de mi oído: - No te enamores de Erdogan, jamás una mujer ha entrado a ese corazón frío.-
Sonrió y una vez fuera de la puerta le respondo: -No pedí Consejo, sin embargo agradezco su recomendación-.
Han pasado cinco meses desde que se atienden a personas de la cárcel en la clínica que está a cargo de Jacobo, cada viernes Erdogan viene a firmar unos documentos, me he quedado trabajando en la clínica pues Jacobo me dijo que era mejor que lo ayudará, así que desde hace cinco meses veo a Erdogan todos los viernes, en una semana vence el contrato que firmaron con la clínica y justo se anula todo servicio hacia la cárcel el 24 de diciembre, así que debo esperarme tres horas más después de mi salida para que Erdogan y Mauro firmen la anulación de servicios médicos hacia la cárcel.
La hora ha llegado, han firmado y puedo ir a casa a descansar; al salir de la clínica Erdogan está parado fumando un cigarro, me ve, sonríe sosteniendo el cigarro entre sus labios, expulsa el humo y me dice: "desde hace cinco meses, solo espero que lleguen los viernes para que te pueda ver"
Mi corazón se acelera ante sus palabras y me punza la cabeza... -Desde que te conocí me hice una pregunta, ¿cómo te voy a conquistar? sin embargo, tu comentario respecto a la seguridad en una mujer, me ocasionó que te tuviera pánico cada que te veía-
- Una mujer de 1.58 de estatura, con lentes que esconden unos ojos castaños, cabello largo, y con un cuerpo que aunque no sea el más atlético tiene algo que me hace querer abrazarla y sentirla, me hizo cambiar de opinión.-
Mi corazón volvió a latir desenfrenadamente y no supe cómo reaccionar.
Erdogan volvió a hablar: -Sin rodeos lo diré, quieres entablar una relación conmigo, no te pido que seas mi novia puesto que ya tengo 32 años, tú, a tus 24 años creo que puedes entender que ya no estoy para andar como adolescente, por lo que quiero una compañera de vida y no una novia.-
Simplemente dije que sí y ese 24 de diciembre comencé a ser la.compañera de vida de Erdogan, él me pidió que hubiera, ante todo honestidad, compromiso, confianza y diálogo en la relación.
Ambos dábamos lo mejor de cada uno en la relación, pero siempre me esforzaba porque él era más detallista y yo a veces solía ser muy introvertida.
Nunca sentí que se enfriara la relación, porque él seguía siendo igual desde que lo conocí; Mauro siempre nos apoyo y éramos los tres mejores amigos.
Sin embargo, algo estaba por cambiar, se acercaba nuestro segundo aniversario, y él me dijo que trabajaría 24 y 25 por lo que no me vería esos días.
Yo seguía viviviendo en la casa de mi madre y mi hermana, ellas se habían ido a pasar Navidad con mi otra hermana y yo iba a cenar sola ya que Jacobo estaba invitado con una familia de su feligresía.
24 de diciembre y solo a mí se me ocurrió ir a la plaza comercial para comprar regalos para Erdogan, Mauro y Jacobo, al ir hacia la parada, me topé con Mauro y me dijo: -Moreneta, después de la media noche, los espero para celebrar en mi casa, haré una fiesta, aprovechando que estamos de vacaciones-
Me dejó helada sus palabras, sin embargo no dije nada y solo pude mover mi cabeza dando a entender que más tarde nos veríamos.
Eran 12:30 de la media noche, estaba sola en mi casa, acostada, pues ya había cenado espagueti y ensalada de manzana.
Me levanté, me puse unos jeans, un playera de manga larga, un abrigo, solté mi cabello, me puse una bufanda, un gorro y llame un taxi.
Llegué a la casa de Mauro a la 1:27 a.m., la puerta de su casa estaba abierta y reconocí a varios de sus compañeros, había mucho ruido, muchas personas y mientras cruzaba el jardín, empezó una canción de Antonio Orozco "Estoy hecho de pedacitos de ti", en la mano llevaba una bolsa con el regalo de Mauro, era un vino chileno que era su favorito, todos gritaban "qué romántico" y por un momento creí que se referían a Mauro, al entrar a la sala de la casa, donde nadie se había percatado de mi presencia, estaba Erdogan cantando la canción y junto a él Nester, la secretaria de Mauro.
Por su parte, Mauro estaba detrás del sillón moviendo la cabeza, con los brazos cruzados, me quedé al otro extremo de la sala, cerca de un ventanal, y cuando la canción terminó, Erdogan tomó la palabra, poniéndose de rodillas dijo: -Nester, me has cautivado en cuerpo y alma, estos meses han sido maravillosos, por eso hoy te pregunto... ¿quieres ser mi esposa?-
Me quedé pasmada, sentí que todo me daba vueltas, no sabía sí era por la impresión de escuchar semejante declaración o si era producto del vértigo que me había sido diagnosticado desde que tenía 18 años.
Nester, era una mujer de 1.75 de estatura, delgada, con un gran cuerpo, ojos verdes, cabello corto, y se lo pintaba rubio, tenía cerca de un año que era secretaria de Mauro, nunca hable mucho con ella, pero las veces que la veía solo me miraba unos segundos y me ignoraba.
Camine hacia la cocina de Mauro, deje el vino en el antecomedor y después le mandé un mensaje: [Feliz Nochebuena Mauro, te envíe un regalo, disculpa por no poder ir a tu casa, pero Erdogan se encuentra en turno y me da miedo ir sola... Te quiere tu amiga]
Le di enviar, y a las 2:00 a.m., Mauro respondió: [¿Quién trajo el regalo?]
Sentada en mi cama, viendo a la nada, escribí:
[Lo envíe con un taxista]
2:05 a.m., Mauro me escribió:
[Lamentó esto, no puedo seguir siendo tu amigo, la traición nunca debe ser perdonada]
Sonreí y entendí a qué se refería.
Nester y Erdogan se envolvieron en pasiones negras, ella sembró mala hierba en el corazón de él, Erdogan se dejó consumir por el fuego de la pasión, Mauro cargaba una culpa que no le correspondía, sintió que la mayor traición había sido la de él por realizar esa fiesta.
Yo por mi parte, aunque mi corazón estaba roto, ya ninguna luz lo podía iluminar, me perdí como las olas, y aunque fue difícil de entender, comprendí que la soledad era un placer, para ellos a lo mejor perdí, pero gane algo importante, experiencia a no dejarme llevar por los sentimientos, no todos tienen un corazón noble.
Jacobo fue mi pilar ante esa gran tragedia, viví meses engañada, dedicando tiempo a alguien que no valía la pena.
40 días después de Nochebuena, la fecha se cumplía y la parroquia que estaba bajo el mando de Jacobo, se encontraba adornada con rosas blancas, Nester había insistido en que Jacobo los casara, él accedió pero al último momento con la excusa de sentirse mal, llegó otro sacerdote, Jacobo se acercó a Erdogan y mientras Nester cruzaba el pasillo hacia el altar le entregó una nota mía que decía: [Cuando te vi lo primero que me dije fue ¿Cómo te voy a conquistar? la mirada enamorada cuando te amaba mucho antes de iniciar la relación se ha esfumado, te perdonó, te liberó y cierro este capítulo de mi vida, no sé cuándo te perdí, pero al menos yo gane algo con tu decisión, te deseo lo mejor hoy y siempre, nadie puede dar lo que no tiene, y creo que yo no tenía amor hacia ti, esto era un trato, un maldito trato que dura un rato. Sé feliz, no te guardo rencor.]
Erdogan se casó con Nester, solo duraron 5 meses en matrimonio, la frialdad de él desmoronó a Nester, ella renunció a ser la secretaria de Mauro antes de casarse. Mauro, me busco y me pidió disculpas, nunca supe por qué se sentía tan culpable, Erdogan y Mauro siguen trabajando juntos.
Yo por mi parte, mucho antes de Erdogan, había sufrido una gran pérdida que me sumergió en una ansiedad terrible, él en aquella ocasión fue una luz en la oscuridad, pero la mente es poderosa y ante el recuerdo, un día al cruzar la avenida, un carro me embistió. Jacobo oraba día y noche, Erdogan y Mauro me visitaban diario, un día desperté del coma, tomé la mano de Jacobo y le dije que había encontrado la mirada enamorada, Erdogan al escuchar eso se acercó a mí y me sonrió, desvíe la mirada, bese la mano Jacobo y le dije: -Déjame ir-
Llorando, Jacobo beso mi frente y cerré mis ojos.
Erdogan y Mauro visitan mi tumba cada semana, en el más allá encontré la mirada enamorada que había perdido antes, que me había enseñado a amar y entendí que nunca fue Erdogan.