Era el verano del 2019, entré a una academia para prepararme para el examen de admisión de una universidad. Ahí estaba yo, un achica solitaria, que le cuesta entablar una conversación y hacer amigos. Hice mi primera amiga a los 2 día de ir a estudiar, y a los pocos día se unieron 3 chicas más, ya éramos un grupo de 5 chicas tímidas, pero nos llevábamos bien entre nosotras.
Habían pasado 2 semanas aproximadamente desde que empezaron las clases, y conocí a un chico, se me hacía gracioso pero no me sentía cómoda cuando hablábamos. Trataba de alejarme, pero siempre se acercaba y se sentaba cerca de nosotras,me alarmé un poco y me di cuenta que siempre iba acompañado con chico que era de similar contextura, tamaño, pero emanaba una vibra diferente, más tranquila.
Al inicio no le tomé mucha atención, el primer chico seguía cerca de nosotras, y ahora también el otro chico que lo acompañaba, ya no sé sentaba en la parte trasera del salón como solía hacerlo, lo sabía porque pasaba por su asiento cuando iba al baño, almorzar o a la salida, ya que estaba cerca de la puerta. Cuando vi mis notas semanales me percaté que íbamos a mismo grupo de carreras, yo voy por ingeniería y él por arquitectura.
Llegué al salón, el grupo de amigas que tenía, tratábamos de sentarnos juntas, aunque eran asientos de 1 persona. Estaba hablando con mi amiga que se sentaba a mi derecha y me da una mirada disimulada dándome a entender que mirara al otro lado, al voltear veo al chico de siempre, gran sorpresa me llevo al voltear para arreglar mi mochila, estaba el chico que lo acompañaba.
En una parte de la clase me distraje y terminé atrasándome, con pena le pedí al chico de atrás que me prestara sus apuntes, él amable me los presta, se veía tan lindo, ahí fue cuando me llamó la atención, osea antes si me fijaba más en él que en otro chico, pero en ese momento fue más.
Podía tener conversaciones con él *Lo llamaré chico S*sobre cualquier tema, me llegué a enterar que siempre entaba con en otro chico porque eran primos.
Como íbamos a carreras similares, por así decirlo, nos daban el mismo examen. competíamos con las notas, sobre quién sacaba más puntos o mejoraba respecto a su puntuación anterior. No me aburría nunca, cualquier cosa era buen tema de conversación, se veía que era más maduro que el otro chico. Un día nos tocó hacer grupo, en una competencia de matemáticas contra otros salones, estaba nerviosa, pero traté de que no se me notara, nuestro salón ganó así que estábamos felices.
En una conversacion que teníamos mis amigas y el primo de S, llegó el tema de las edades, todos éramos menores de edad aún, hasta que una de mis amigas pregunta sobre la edad de S, sus primos nos dejó adivinar, mientras sentíamos la mirada de S, dimos edades distintas, pero similares. La sorpresa fue al enterarnos que S ya era mayor de edad, unos meses atrás había cumplido la mayoría de edad, el enamoramiento unilateral que tenía, parecía que se esfumaba.
Días después tuve la pérdida de uno de mis familiares, quería mucho a esa persona,me afectó muchísimo, apenas vi a mi amiga más cercana de la academia llegar, me derrumbé bajo la mirada de media academia casi, no sé ni cómo dí el bendito examen, y saqué una muy buena puntuación. unos días después tuve que salir de viaje, resulta que falté casi los mismos días que S, mis amigas me estaban molestando por eso. Cuando entré al salón, el mismo día que llegué de viaje, S estaba sentado más atrás, pasé por su lado y nuestras miradas chocaron, sentí que el tiempo se detuvo un momento, reaccioné y seguí hacia mi asiento que felizmente mis amigas me habían guardado aunque no sabían el día que llegaría, ya que tanto como me fui de sorpresa, llegué de la misma manera. Pro la tarde hubo como una dinámica que hizo un profesor, abrazarse de 2, luego de 4, luego de 6 y cuando dijo de 9 estaba sola, volteo la mirada y estaba ahí un grupo de 8, feliz fui a abrazar y me di cuenta que estaba abrazando a S, mi corazón empezó a latir fuerte. Felizmente ahí acabó el juego y me fui corriendo a mi sitio de vergüenza, apuesto que estaba como un tomate, pero S nunca se dió cuenta.
Hubo un campeonato de fútbol entre salones, la cancha de fútbol se encontraba algo lejos de la academia, como fui hablando con mis amigas no me fijé bien en el camino hasta que llegamos, estábamos alentando y no recuerdo el resultado, la cuestión fue a la hora de volver, porque no conocía el lugar, estábamos perdidas mi amiga y yo, hasta que vimos a S y a su primo salir del lugar, eran como un oasis en medio de nuestro desierto, eran los únicos podrían ayudarnos a salir de ahí sin perdernos, ya que vivían cerca y conocían más el lugar, entre risas llegamos a una esquina la cual conocíamos todos, ya que estaba muy cerca de la academia, ahí nos despedimos luego de agradecerles por salvarnos.
Así pasaron más semanas, hasta que dijeron que nos cambiarían de salón por grupos, era el grupo C,con los de ingeniería y arquitectura. pasamos S, su primo, unos alumnos más de mi salón y nos juntaron con los otros grupos C de los demás salones.
Nos sentamos casi juntos, me sentaba delante con otras 2 chicas que eran una caja de sorpresas, ellos se sentaron detrás de nosotras. En los almuerzos me juntaba con mi grupo, ya que íbamos a carreras diferentes.
El primo de S hizo nuevos amigos en ese salón, y lo dejó solito, S era un chico caballero, amable, respetuoso, callado, por eso iba a sentarme por ratos con él, eso sí no molestaba. Porque siempre molestaba, me hacía renegar y luego reír. En esa academia, cada curso que llevábamos el profesor sacaba alumnos al azahar al frente para hacerles preguntas. Una anécdota que no olvidaré nunca fue que el profesor sacaría al frente algunos alumnos para hacer preguntas sobre el tema de la clase anterior.
Cuando empezó a contar me di cuenta que me tocaría salir al frente a mi, me entró un miedo, hasta que vi el costado izquierdo de S vacío, rápidamente me moví de sitio, él no entendió el porqué hasta que el profesor le dijo alumno a la pizarra, no sé ni cómo pude contener mi risa en ese momento, la mirada que me daba desde el frente del salón mientras yo aguantando la risa con mis manos hacía señales que me disculpara.
Los dibujos que hacía sobre hojas sueltas, las tonterías y media que inventaba y escribía en mi cuaderno aún están ahí.
Pasaron las semanas y ya era el tiempo de cierre de ciclo, no quería pero ya era hora, tendría que despedirme de mi grupito de amigas, de S, su primo y algunos amigos más que hice en los últimos días, ese día nos quedamos hasta tarde en el evento por así decirlo, eran como las 7 mis padres ya estaban preocupados y para mi buena suerte habían personas que vivían cerca de mi casa y los conocía.
Ese fue el último día que fui a estudiar, ya que el último día no fui ya que tuve que salir, no fui ami último día de academia, ni a mu primer día en la escuela, perdí toda comunicación con ellos. Hasta que un día me creé un Facebook y pide contactarlos, menos a mi mejor amiga de la academia.
Con S seguía hablando, hasta que un día, el día menos pensado me dió a entender que le gustaba, me quedé impactada, era el primer chico que me lo decía, estaba súper feliz, pero al mismo tiempo mi mente me decía no, no puedes aceptar, y lo sabes bien.
En primera estaba la diferencia de edad, si bien no es cosa de otro mundo, la cosa estaba en que él ya era mayor de edad y yo no. Tenía prohibido el tener novio, mis padres no lo permitirían y menos me dejarían que estuviera con alguien mayor de edad. No quería causarle problemas a S, si se llegaban a entrar mis padres. Otra cosa que están en nuestra contra es que yo no salgo, hasta el día de hoy, cuando iba a la escuela, si salía con alguien solo era cuando estaba un profesor, es decir solo en paseos escolares, así que sería imposible el vernos.
Sin contar que a la universidad que S aplicó, bueno él ya estaba dentro de hace meses, pero igual fue a la academia se encontraba al rededor de 3 a 4 horas de distancia de mi casa, y por lo que sabía, se mudaría cerca de su universidad. Así que después de ver los pro y contras, de la forma más cobarde luego de unos días dejé de hablarle, ya que no sabía cómo explicar eso.
El tiempo pasó y me gustó un chico de mi escuela, si bien me gustaba se sentía raro. Creo que se confundió la gratitud con el amor, S se llegó a enterar de que tenía enamorado e igual me siguió hablando, estaba feliz de que sigamos hablando y bo tocara el tema nuevamente porque no sabría que decir.
el tiempo pasó y chico de mi escuela y yo terminamos, en cierto punto parecía que no quería aceptar el terminar, en realidad él dejó de hablarme, como estaba estudiando ni importancia le dí, luego de un tiempo volvió a hablarme, no le hice caso hasta después de medio mes casi, le hablé normal como un amigo más. pero ya no éramos nada, le hablé normal y luego me dijo que lo estaba confundiendo. Le dejé en claro que no éramos nada y que le respondía por cortesía. Al inicio no aceptó "el romper" me preguntaba el porqué, le ponía de pretexto mis estudios, pero ya me había dado cuenta el cómo confundimos agradecimiento con amor, felizmente luego de unos día aceptó y ya no hablamos.
el tiempo siguió transcurriendo e ingresé a la universidad estaba feliz, según yo iba a ser súper, hasta que empezó la pandemia. No tenía otra opción que seguir de manera virtual, era en un curso de Representación gráfica que me pedían un libro obviamente virtual, ya que todos estábamos en cuarentena, lo busqué por casi toda la tarde noche. Hasta que a las 3 de la mañana se me ocurrió preguntar a S si lo tenía, ya que ambas carreras lo necesitan, milagrosamente S respondió y pues me dijo que no, no lo tenía, además ya estaba en su cama. estaba algo desesperada por encontrar el bendito libro, le agradecí por tomarse la molestia de responder a tan altas horas de la noche, pero el mensaje siguiente fue que me ayudaría a buscar el libro, ya hasta quería llorar de le emoción.
Aún recuerdo el asunto del correo, me estaba riendo como hacía tiempo no lo hacía.
Seguimos hablando, un tiempo dejamos de hablar, para luego hablar nuevamente el año pasado. Estuvimos hablando, me gustaba hablar con él, creo que nunca me aburriría, pero... tener una conversación que en su mayoría fuera solo a base de recuerdos, se siente raro y repetitivo. Al estudiar ambos, y tener diferentes horarios se hacía difícil respondernos rápida y continuamente, hasta que dejamos de hablarnos y así seguimos....
Nunca le dije que me gusta, y no creo hacerlo nunca...