mi primer amor fue una bomba atómica. Y no lo digo exagerando, ciertamente fue una experiencia traumática pero por suerte, llena de experiencia.
me gustaba un chico de mi barrio; yo tendría unos 11 o 12 años. Cómo soy tímida solo pude acercarme a él por la vía de la amistad (cosa que me fue fatal). Nos hicimos amigos y pasó el tiempo, era evidente que él me gustaba; hasta el punto que se dio cuenta, obviamente. pasaron 3 años y me declaré, no me dijo que no y no me dijo que sí, solo coqueteaba conmigo y me daba luego de largo. Una vez una amiga en común ( la cual era mi confidente y sabía que llevaba 3 años enamorada del chico) me pidió permiso para hacerse novia del chico que me gustaba, y yo, timida y noble y tonta al fin, le dije que sí ( por dentro se me partió el corazón). Ya ellos de novios, él me llamaba por las noches para darme esperanzas porque sabía que aún me gustaba. así pasó otro año. al final se separaron y cuando estaba ya en mis 15 años logré mi sueño tan ansiado. El chico se me confesó (algo que aún esperaba) y comenzamos un noviazgo. Ahí comenzó el inicio del fin, la bomba nuclear había sido lanzada. Cada vez que salíamos el chico llevaba a su amigo y se ponía a charlar con él mientras yo iba sola detrás, mi familia obviamente no lo quería porque las madres son sabias y sabía que no era bueno para mí. Cada vez me llamaba menos, inventaba más y luego de dos meses y medio, tras llenar mi corazón de desilusión, me decidí y lo dejé. Él estuvo dos años más llamándome y haciéndose notar, pero mi corazón estaba hecho trizas, mi orgullo pisoteado y ya mi paciencia había terminado hacía mucho tiempo atrás. Acabé rechazando toda su existencia (incluyendo su casa) y me dediqué a mí, a crecer como persona y como mujer, a darme mi lugar y a ser feliz...
Luego de esa fatídica experiencia, soy más selecta con mis parejas y por supuesto, busco personas a las que yo les guste y den tanto de sí como yo. Además, aprendí el significado de la verdadera amistad, cómo no ser con lo los demás, que los padres y las madres siempre tienen la razón y que lo más importante para ser feliz es uno mismo.