Es tarde cuando llego del trabajo, las penumbras siempre me esperan y la insonoridad que alberga mi pequeño apartamento es tan reconfortante como cruel.
Las sabanas me esperan a lo largo de mi cama, como si quisieran envolverme en ellas para jamás salir de aquel sueño que pesa cada vez más con los pasos que doy.
Ahora entre la comodidad de ellas me retuerzo intentando conciliar el dichoso sueño que me venía arrastrando desde la puerta de la sala de estar.
Con la poca visibilidad que hay, logro distinguir unas cajas a los costados de mi cama y dando un largo suspiro dejo de mirarlas, sé que tengo que terminar de desempacar las cosas de la mudanza, pero hoy tuve que trabajar y no anhelo nada más que poder encontrarme con Morfeo.
El sonido de pequeños golpes consecutivos logra traerme devuelta a la realidad. Removiéndome entre las dispersas almohadas me quedo mirando al techo, pero una vez más escucho los golpes en la pared que comenzaban a fastidiarme.
“¿Qué estará haciendo el vecino a estas horas?” Dije entre susurros mientras miraba la hora en el celular al lado de mi cama –2:40 Am-
Gruñendo lo ignore e intente dormir.
Mientras arreglaba mi corbata para ir a trabajar recordé los molestos golpes de aquel vecino en la madrugada, tendría que quejarme con él una vez llegue de trabajar.
Sin embargo, fue igual de agotador como el día ayer, arrastrando mis pies camine a mi cama para dejarme caer como aquel peso muerto que me sentía.
Los golpes uno, tras otros lograron despertarme y algo molesto puse una almohada en mi cabeza con la intensión de dejarlos de escuchar.
Una vez la mañana llego me senté en mi cama algo irritado por no haber podido dormir gracias a los golpes de mis vecinos. Mire la pared y encontré un hueco donde alguien fácilmente podría mirar al otro lado.
Molesto me levante y camine echando humo de lo furioso que me encontraba, como era posible que golpeará tan fuerte que ha dejado un agujero de lado a lado.
Una vez Sali de mi apartamento vi muchas personas reunidas viendo la casa de mi vecino y de ella salían varios policías.
-¿Qué ocurre?- Dije con incredulidad intentando asomarme un poco para ver si lograba ver algo.
-Ah- El policía se acomodo su traje mirándome de arriba hacía abajo
-¿Es usted nuevo en este edificio?- Pregunto levantando una ceja, a lo que asentí
-Me mude hace cuatro días y no he ni siquiera desempacado- Explique dando a entender que era parte de la comunidad. El policía miro a los alrededores antes de responder a mi anterior pregunta.
-Los familiares de esta persona nos llamaron porque hace cuatro días había desaparecido- Trago en seco como si no quisiera continuar, pero prosiguió -Al parecer se había suicidado ese mismo día y nadie se había enterado ya que vivía solo. Se colgó del techo, pero se arrepintió a ultimo momento y al intentar soltarse, su cuello se retorció aun peor de lo que estaba- Finalizo con una expresión sombría, como si recordase la escena que acaba de ver antes de salir
Parpadee incrédulo ante tales acontecimientos. Quería seguir preguntando, pero el oficial entro a la escena del crimen, dejándome con las preguntas en la punta de la lengua; me las trague cuando mire la hora, tenía que trabajar.
El largo día había sido un mártir, parecía que los deberes nunca cesaban, sino que aumentaban.
Imitando mi rutina de hace días camine arrastrando mis pies hasta mi cama para poder dormir plácidamente.
O eso quería, hasta que escuché golpes provenientes de la pared de al lado, por un segundo maldecí al vecino, hasta que recordé lo que ocurrió esta mañana.
Mi espina dorsal sintió una electricidad pasar por ella cuando pude unir las historias. Sentía un nudo en mi garganta que poco a poco se volvía más grande, no sé si por el terror a eso que escuchaba en una habitación vacía o por el hecho de que sentía una mirada fija en mi.
Con todo el valor que pude reunir gire mi cabeza hacia el lado en donde estaba la pared, para mi desgracia mi vista se había acostumbrado a la oscuridad al punto que podía ver el agujero más grande en mi pared, seguí mirando esperando el golpe, pero lo que paso fue aun peor, de ahí, se asomó un ojo, viéndome a través del hueco que él mismo había hecho.
Temo que no me podré mudar hasta que se termine mi contrato y para aquel momento, esa cosa ya habrá hecho un agujero mucho más grande.
-—————————
-Espero que les haya gustado, pueden seguirme para ver y leer mis otros libros
-Todos los derechos son reservados, no se permite, copia, adaptación o algo