Nada mejor que estar en el mundo de lo sueños. Si alguien me pregunta, "¿cuál es mi lugar favorito en el mundo?". Respondería, "en el mundo de los sueños".
Es un mágico e inexplicable lugar dentro de mi cabeza que lleva a mundo totalmente diferentes, situaciones diferentes, y conocer personalidades diferentes ya sean, cercanas o ajenas.
Últimamente estoy durmiendo demasiado. Quién sabe, quiero pensar que soy una de las soñadoras favoritas de Morfeo y por eso me da más horas de sueños. Me encanta estar en su mundo. Soñar. Soñar sin sentido. Soñar en un mundo en el cual me sienta cómoda. Soñar para escapar de mi monótona realidad. Soñar para sentirme libre.
¿Quién no ha sonado?
Gracias a los sueños puedo seguir viviendo. Admito que me da algo de tristeza levantarme, abrir mis ojos y encontrarme en mi oscura habitación, sabiendo que el día comenzó. Dándome cuenta que tengo muchas cosas que hacer.
¿Estaré deprimida? ¿Por qué pregunto esto? Porqué siempre escuchó dichos de que "cuando duermes muchos estás deprimida, desganada, sin ganas de vivir". No sabría cómo responder a eso. Tampoco quiero darme un diagnóstico equivocado. Pienso en ello, pero vuelvo a decir, adoro dormir. Adoro hundirme en mis sueños más profundos y no despertar. Soy feliz soñando. Soy feliz en mi mundo que fue creado por mi cabeza. Hasta una pesadilla. Las pesadillas dan miedo pero me causa intriga; ¿por qué sueño con algo así? ¿qué quiere decirme? ¿que pasará o qué me pasará?
La mayoría despertaría en un grito y al abrir los ojos se relajan al ver todo normal en cambio yo, no puedo abrir los ojos, me da miedo que esa "cosa" me sorprenda en la realidad.
Por eso mismo, me siento más segura en mis sueños porque se que no es real aún así lo siento tan real y magnífico.
Debería empezar a escribir mis sueños.