Y entonces sabía que ese era el fin, toda mi vida paso frente a mis ojos, todos los buenos y malos momentos pude ver cómo seguían vivos en alguna parte de mi subconsciente... Cada vez mi cuerpo se sentía más liviano, tenía frío, y sentía como las lágrimas recorrían mis mejillas, hasta que al fin sucedió, lo mire y le sonreí, sabía que esto no era lo correcto pero era demasiado cobarde para enfrentar la realidad y seguir, podía ver en sus ojos desesperación, quería decirle que lo amaba y que todo estaría bien, siempre sería el dueño de mi corazón, si había una vida después de la muerte, quería seguir amándolo a el, porque no tenía ojos para absolutamente nadie más que no fuera el, mi ser se desvanecía pero el amor que tenía por el seguía ardiendo en mi pecho, realmente amaba a ese chico, porque lo que sentía sobrepasa ese sentimiento llamado amor, era todo para mí, se veía tan lindo como siempre, amaba sus ojos, sus labios, su cabello, su cuerpo, pero no solo amaba su físico, amaba su manera de ser, era simplemente perfecto, solo era el ante mis ojos, no importaba si estuviera en una habitación con millones de personas, siempre sabría distinguirlo, porque no solo era un chico del montón, era mi chico especial, era solo mío y yo solo suya... me sentía feliz porque lo último que vería iba ser el, y después todo se puso oscuro y dejé de sentir que seguía ahí...