Es complicado.
Es complicado salir.
Es complicado salir y enfrentarse al mundo.
Es aún más complicado salir y enfrentar la realidad que prefiero encerrarme antes que darle frente a mis desafíos.
Es más complicado para mí y fáciles para otros juzgarme a la distancia. Cómo sea, no soy como ellos. No tengo la fuerza o la habilidad de lograr todo lo que me proponga. Lo hacen ver tan fácil pero la realidad es complicado.
Es complicado porque yo lo pongo complicado. Tal como un videojuego eligiendo el modo Difícil. Pero no es porque quiera, simplemente no tuve y no tengo las mismas oportunidades. No todos tenemos tu suerte, ni la mía.
La vida es como una ruleta rusa. A quien le toca le toca. Y no importa lo demás. Lo que importa es tu voluntad a enfrentarte a esas situaciones. Y como ya dije en un principio, es complicado, difícil, duro dándome un fuerte desgaste emocional.
Algún día superaré los niveles o tareas o misiones de mi vida. Para que sea menos complicado, pienso que mi vida es un juego, muy aburrido por cierto. Pero un juego. Tengo una vida, a veces dos pero, es mi vida.
Intento dar lo mejor de mi aunque me sea complicado.