Fue hace tiempo que te ví, sí, te fuiste y no llegaste a despedirte, ni yo. No puedo olvidarte, y no está de más confesarte que nada me distrae de tu adiós, es que siento tanto tu ausencia, quisiera verte y poder abrazarte y no soltarte nunca más.
No entiendo por qué el destino puede ser tan cruel ¿Por qué decidió por vos? ¿Acaso yo podía hacer algo para evitarlo? No sabría explicar la falta que me haces al punto de que podría dar mi lugar por el tuyo, quiero estar de nuevo a tu lado, te extraño más que de lo que podía imaginar, fuiste mucho más de lo que podrías imaginar.
Siempre vas a estar en mis recuerdos, clavado en lo más profundo de mi corazón dejando una herida abierta. Ahora ando vagando sola, sintiéndome vacía porque te llevaste todo de mí, hay un eco dentro mío que me repite tu nombre siempre, una y otra vez. Y no, esto no es tu culpa ni nunca lo será, espero que sepas eso, solo hacías lo tuyo.
Soy como un cuerpo sin alma que lo único que hace es estar en la cama, pensando en tus ojos, tu pelo, tus patitas, en todo vos. Me refugio en mis brazos porque los demás no entienden mi dolor, dicen que exagero, que no fue para tanto ¿Por qué no te detuve aquella vez? Capaz si no te hubiese dejado salir seguirías en mis brazos.
¿Dónde estás, mi destello?
Quiero abrazarte por última vez ¿Podes regresar hacia mí? Llorar porque sé que estás bien, porque sé que estás ahí, mirarte por un rato y sentirme feliz. Extraño tanto tus ronroneos, cuando te subías en mi regazo y sentía lo pasado que estabas, porque sí, eras muy grande. Extraño volver a casa y contarte mi día mientras vos dormías, llegar y verte acostado o sentado esperándome. Me doles tanto y no sé qué hacer para que pares de hacerlo.
A veces sueño con vos, con que volvés y te acaricio, o simplemente, que estás tranquilo acostado, que estás en mis brazos, que estamos juntos. Cada vez que escucho un maullido afuera pienso que sos vos, tengo esa esperanza, porque ni siquiera pude hacer un funeral, sólo desapareciste. Espero que estés con una familia muy buena si es el caso, y espero que sea el caso, que alguien te vió solo y te dió un techo y comida, estaría agradecida, aunque acá nunca te faltó nada.
Perdón, capaz no fui la mejor dueña, pero vos fuiste el mejor gato, te amo y te amaré ante todo. Marcaste mi vida de una forma positiva, gracias por simplemente haber dado tu presencia en mi vida. Supongo que no queda de otra que despedirse, no quería perder la esperanza, pero tres años ya es mucho. No sé dónde estás si es que seguís en este plano, pero espero que estés bien, estés en paz, es lo único que le voy a pedir al universo, tu bienestar, tu tranquilidad, sea con quien sea, estés donde estés.