En veces, uno llega a pensar que el encontrar a nuestra otra mitad solamente nos traerá felicidad, sin embargo, esto no sucede siempre. Me gusta recitar una pequeña frase que me dijo mi padre cuando era niño, la cual es la siguiente: “El amor tan bueno como es, también puede convertirse en algo malo”.
En su momento no entendí lo que quiso decirme, pero ahora que me encuentro viviéndolo, creo comprender a lo que se refería.
La persona que más amo en el mundo, padece de una enfermedad terminal y solamente le quedan unos cuantos meses de vida. De quien hablo, es de mi madre…
Cada vez que la visito en el hospital, mi corazón se parte en miles de pedazos. Nunca creí que esto podía pasar, ella era una mujer activa y sana. Ahora ni siquiera puede caminar, sin tener que llevar consigo un tanque de oxígeno.
A veces desearía ser un ser sin emociones para no tener que sufrir de esta manera. Pero luego reflexiono, ¿en qué haría mi madre si yo estuviese en su lugar?
En ocasiones no duermo por estar pensando que, en cualquier momento pueden llamarme del hospital y decirme que ella acaba de morir.
El amar a una persona es más complicado de lo que parece. Es tan difícil, que no cualquier persona puede soportar el peso de este acto.
Quien de verdad ama, sabe que en su momento sufrirá por esto. Si no estás dispuesto a aceptar lo malo del amor, mejor que no se meta con este sentimiento.