La lluvia no parecía que se detendría. Estaba completamente empapada, sin un paraguas.
—¡Sandie! ¿Qué haces aquí, boba?
Suspiré al ver que mi amiga estaba aquí, me sentía aliviada.
—No lo sé, me he perdido.
—Ven.
Me tomó de la mano llevándome hacia alguna dirección, pero entonces me dí cuenta. ¿Qué hacía ella aquí? Su casa no estaba nada cerca de esta zona.
—¿A dónde vamos?
—Ya llegamos.
Alcé la vista tomándome por sorpresa lo que veía, estábamos al frente de una enorme casa.
—¿De quién es esta casa?
—¿Quién es el único riquillo que podría tener una casa así?
—No me jod4s.
—No te jod0. Samir está aquí, al igual que yo y todos los de la uni.
—¿Hay una fiesta?
—¿No te avisaron? A todos nos llegó una invitación para la fiesta, pensé que vendrías y te habías perdido por ello salí.
—No me llegó nada. Además no venía aquí, salí a caminar y despejar un rato la mente y cuando me dí cuenta ya estaba lejos de mi casa.
—Que extraño… De todos modos, ya estás aquí.
Nos adentramos a la casa, la cuál estaba con la puerta entreabierta. Había música por todos lados sonando a un volumen demasiado alto. La casa tenía tejado, por lo cual aquí la lluvia no impedía disfrutar de una fiesta.
—Samir está en el salón con Justin y sus amigos, vayamos y preguntemos si tiene algo de ropa para ti.
Aunque la idea de presentarme así no me gustaba nada no tenía de otra.
—De acuerdo.
Me dejé guiar por Alexa. Todos se encontraban bebiendo alcohol, e algunos jugando en la piscina.
Pronto habíamos llegado al salón, y el primero en percatarse de mi presencia fue Samir.
—¿Qué te pasó?
Todos me voltearon a ver, incluso Justin.
—Salí a caminar, comenzó a llover y me perdí.
—¿Te perdiste? En la invitación estaba la dirección.
—No te sabría decir, ya que esa invitación jamás llegaron a mis manos.
Pude ver a Justin sorprendido, este se levantó de su asiento y caminó hasta llegar a mí.
—¿No te dieron invitación?
—Eh' No.
—Samantha… Claro.
Negó con la cabeza, y me miró de pies a cabeza.
—Te enfermeras si sigues con la ropa mojada.
—Justo por eso la traje aquí, ¿tienes algo de ropa para mujer?
Alexa se pronunció, me cubría con sus brazos intentando que el frío no llegue a mi cuerpo.
—Samantha siempre deja su ropa, que se jod4 ahora.
Mi amiga rió, me dió un beso en la mejilla.
—Cuando te vea con su ropa le dará algo.
—Yo me encargaré de que se cambie. Tú sigue disfrutando, Alexa.
La castaña me miró preguntándome con la mirada, asentí con la cabeza y ella se alejó.
El pelinegro me tomó de la mano y subimos hasta el segundo piso, abrió una habitación de tantas y nos adentramos a ella.
—Espero y te sientas cómoda con un vestido, es lo único que hay.
—No tengo ningún problema.
Sacó un vestido, y unos tacones, al igual que una toalla y accesorios.
—Si te mojaste la ropa seguramente los tenis también, utiliza los tacones.
—Gracias, pero y ¿los aretes y el collar?
—Estás en una fiesta, si te pondrás un vestido entonces también sería bueno complementar con los accesorios ¿no?
—Claro. Bueno, gracias Justin.
—No te preocupes, es lo menos que podía hacer. Estaré esperándote afuera de la habitación, no tardes mucho.
Se salió cerrando la puerta detrás suyo. Suspiré y me quité cada prenda, incluso la ropa interior.
Me coloqué el vestido y los tacones, fue inevitable sentir un cosquilleo en mi parte baja cuando mis piernas se chocaron. Estaba sin brag4s, descubierta.
Me puse el collar y luego los aretes, me acerqué al espejo del baño y sonreí al verme.
Caminé fuera del baño y abrí la puerta. Justin se dió la vuelta y al verme se quedó callado por unos minutos.
—Te ves bien, Sandie.
Sonreí en forma de agradecimiento. Me enseñó una pequeña cesta.
—Pondré tu ropa a secarse.
—Oh' es que…
—Comprendo, yo no tocaré tu ropa, lo hará mi nana. No debes preocuparte.
—Eso me alivia.
Rió al escuchar mis palabras, me dió el cesto y puse mi ropa en ella. Una señora mayor de edad llegó y al vernos sonrió.
—Dame la cesta, mi niño.
—Avísame cuando esté seca nana.
Ella asintió y se marchó. Me tomó de la mano y nos llevó hasta el primer piso. Los más cercanos a Justin y mis amigos estaban en el salón.
—¡Caraj0 Sandie!
Mi amiga exclamó al verme, la mirada de Samantha llegó a mí y al verme con su ropa no se veía nada contenta.
Justin me tomó de la cintura y se sentó en su asiento, me quedé perpleja al darme cuenta que solo podía sentarme en su regazo debido a que no habían más asientos.
—¿Qué esperas, Sandie? Siéntate.
Tomé el poco valor que tenía y lo hice, esto hizo que la rubia haga que su ira llegue al punto más alto.
—¿Qué hace ella con mi ropa?
—Su ropa se empapó debido a la lluvia.
—¿Y?
—¿Eres ciega? Se puso tu ropa, además estaba perdida, si Alexa no la encontraba seguiría ahí.
—No es mi culpa que sea una distraída y no sepa por donde va.
—Oh' es que ella no tenía rumbo alguno, salió a dar una caminata ya que no estaba enterada de la fiesta.
—Mm'
—Tú te encargaste de que las invitaciones lleguen a todos, pero no a Sandie. ¿Qué te pasa?
—Ella no merece convivir con la clase alta.
Había llegado a mi límite, mordí mi labi0 inferior aguantando no darle una bofetada.
—¿Te refieres a clase alta a gente tan estúpid4 como tú?
Mis amigos sonrieron al verme contestarle. Sobretodo Alexa, ella amaba que no me quede callada.
—Será mejor que te calles, niñita.
—Esta niñita estuvo y está mucho más cerca del que te gusta.
Se levantó furiosa de su asiento. Y se paró frente mío con la mano levantada.
—Le pones una mano encima a Sandie y me aseguraré de que tu vida se vuelva un caos.
Justin habló con tanta firmeza en sus palabras, no parecía mentir. Acarició suavemente mi cintura y luego mis manos.
—¿¡Es que acaso ella te gusta!?
Me tomó del mentón haciendo que mi rostro quedé a cortos centímetros del suyo. Me miró pidiendo permiso para besarm3, asentí con la cabeza.
Sus labi0s se juntaron con los míos uniéndose en un bes0 lleno de pasión.
—¡EHHHHHHHH!
Empezaron a gritar, algunos silbaban, y otros aplaudían. Hacían un alboroto.
Dejamos de besarn0s debido a la falta de aire, sonrió y dejó un corto último beso en la punta de mi nariz.
—¿Eso responde tu pregunta, Samantha?
—¡Idiot4!
Se marchó furiosa, mientras que nosotros solo reíamos de lo sucedido.
Pude sentir su respiración en mi oído.
—¿Quieres ser mi pareja o qué?
Reí por lo tan poco romántico que podía ser.
—Bien. Seamos pareja.
Me abrazó con delicadeza, y toda la fiesta se encargó de hacerme sentir bien y cómoda. Al igual que sus bes0s en mi espalda no faltaron.
Salí de mi casa con una sudadera, unos pantalones cortos, ahora volvería a ella por la mañana con un vestido y un novio.
—Mi habitación es la única libre, los chicos han ocupado las otras.
—Ya veo, dormiremos juntos entonces.
—Si te incomoda pudo dormir en el sofá, tranquila.
—Claro que no, es tu habitación, dormirás en tu cama.
—¿Y tú?
—¿En tu cama también?
—Por supuesto.
Me cargó para llevarnos hasta su habitación, la cuál era mucho más grande que las demás.
—Mi nana ya trajo tu ropa, puedes cambiarte en mi baño para que duermas más cómoda.
—Gracias.
Fuí hasta su baño, me quité el vestido y todo lo demás, me coloqué mi sudadera y los pantalones al igual que mi ropa interior.
Salí del baño y pude percatarme que él ya se había cambiado, se encontraba con unos pantalones grises.
—Me pondré una playera.
Sonrió, era tan lindo. Me acerqué a él y le quité su playera de las manos, me dediqué a observar su trabajado abdomen, era tan jodidament3 musculoso… y bueno.
—Duerme así.
—¿Segura?
—Mmjm' no hay problema alguno.
—Bien.
Ambos nos dirigimos a su cama, me metí dentro de las sábanas y me acurruque en ellas. Era tan caliente, justo lo que necesitaba.
—Sandie, ¿puedo abrazarte?
Le miré y asentí, se acercó a mí y me abrazó envolviendo mi cuerpo con sus manos.
—Siempre me gustaste.
Me quedé perpleja ante su confesión.
—¿Yo?
—Tú. Me gustas mucho.
—Y a mí me gustas tú, desde ya un largo tiempo.
—Por fin se me dará el honor de decir que tengo semejante lindura conmigo, y de pareja.
Reí, le dí un beso en la mejilla y escondí mi cabeza en su cuello.
—Descansemos, Justin.
—Mmjm' Tengo sueño, Sandie. Despertemos tarde.
—Mañana no tenemos clase, es feriado, supongo que es hora de dormir hasta tarde.
—Supones bien. Bueno, a dormir, lindura.