Ayer fue el día de la madre, día comercial de la madre... Uno sabe que es fecha de regalos, presentes y frases hechas para con el ser que te trajo a la vida... Pero ayer fue más que eso para mí...
Ayer fue un día de confrontamiento, ayer fue un día en el que se hablaron cosas duras, cosas tristes... Ayer se plantearon ideas para la convivencia extrafamiliar, abuelos y sobrina y ver cómo resolver una cuestión de confianza, también de tratar de comprender que todas las partes sufrimos una pérdida muy grande, que todos extrañamos y necesitamos de ese ser que ya no está y que no podemos poner en palabras ni medir quién lo sufre o a quién le duele más esa falta...
Pero yo veo las cosas desde afuera, yo no soy considerada parte de los que sufren, de los que perdieron ese ser, de los que extrañan o de los que necesitan contención y comprensión... Yo no soy parte, no soy de adentro, no soy de sangre, no soy de confianza, no soy fuerte, no soy familia, no soy importante, no soy... (para ellos)
Yo si soy, soy un ser maravilloso, un ser igual de maravilloso que cualquier otro, ¡¡¡igual que cualquiera!!
Y sólo lo escribo porque encuentro esta manera de ser escuchada, de escucharme...
Encuentro ésta forma de contenerme, de hablarme, de aceptarme y de decir que no me aislo , que no me alejo, que no me dejo llenar la cabeza, que se que tengo una excusa para levantarme cada mañana, yo tengo voz, tengo voto, tengo razón de ser...
Yo soy... Yo soy un ser pensante, pero sobre todo, ¡soy un ser sintiente!
Yo siento... si, yo siento y hoy estoy muy triste, muy sola en mis sentimientos y pensamientos, muy insatisfecha con esos seres que no me dejan ser... Ser parte, participar, tener deberes, pero también derechos... Porque soy un ser maravilloso y tengo tanto para dar, que los sentimientos me brotan por los poros... Y saber que hay quienes lo necesitan, que lo pueden y lo quieren recibir y esos otros seres que no me dejan ser (ser parte), me hace añicos el alma... Y me deja así, inconsolablemente triste, insoportablemente sola... Pero aún así estoy acá, no bajo los brazos, no dejo de pensar qué y cómo hacer, no dejo de amar, no esquivo la piedra, me tropiezo con ella, caigo y me levanto... Estoy acá...
¡SOY!