Llego a mi casa después de un día monótono, cansada y me acuesto a dormir... A la mañana siguiente me levanto vigorizante, mi cuerpo relajado, veo por la ventana el cielo despejado, me arreglo, desayuno y salgo de mi hogar, voy camino a la parada de buses, siempre paso por una casa que se ve un poco siniestra, no me gustan las cosas de terror, me asustan los payasos, titeres, sangre, muertes violentas; a mis 22 años se que es raro para algunos tener miedo a situaciones cotidianas, todos somos diferentes sobrellevando nuestros miedos e inseguridades.
Cuando voy llegando a la casa siniestra como yo la llamo me empiezo a impacientar, hay un perro que siempre me ladra, es raro porque con otras personas no lo hace, estoy por pasar la casa, no escucho ningun ladrido, se me hace extraño veo la reja abierta, no se porque pero abro y observo al perro grande, tirado en el pasto, tomo valor, me acerco y lo escucho jadeando, intenta lavantarse, no puede, asi que me acerco a la puerta principal con temor, golpe nadie sale, busco en mi celular el teléfono de una veterinaria, de repente escucho el chillido de la puerta, me asusto y volteo, veo un hombre recien levantado, restregandose sus ojos, apenas me ve se sorprende, eso me hizo mal, se que no soy una super modelo pero tampoco soy Chucky - disculpe que entré a su casa así, la reja estaba abierta y su mascota esta mal -, corrió hacia su perro ignorandome, no le di importancia y salí del lugar.
Llego a mi trabajo, veo a mi supervisora molestando a los demás, inicio mis labores de contabilidad, soy auxiliar contable; después del almuerzo Yolanda me trae un montón de facturas, que le habia pedido hace dos semanas, por eso mi trabajo estaba atrasado, ella me dice que necesita todo listo para mañana, le respondo que seria imposible debido a que ella ayer habia solicitado terminar todo para los impuestos anuales y son mas importantes, asi ella puede presentar todo al contador de la empresa, se pone de mal genio y comienza a gritarme - es el colmo es una orden, eres una simple asalariada, yo tu jefe, no me importa si te quedas toda la noche terminando todo, lo quiero para mañana o si quieres te despido -, siempre es lo mismo amenaza a todos con despedirnos, no se que paso por mi mente pero le digo - señora Yolanda, renunció, creo que usted puede hacer esa labor - no puedes renunciar crees que le daré buenas referencias, morirás de hambre - prefiero lavar platos para vivir que continuar aguantando humillaciones y malos tratos -, salí de la oficina, escuchando de fondo los gritos de la señora.
Sentia que me habia quitando un peso de encima, estaba en el lobby de la empresa, me tropiezo con nada mas y nada menos que con el hombre de esta mañana - disculpa estaba distraido - tranquilo -, continuo mi camino, siento que me toman del hombro - Adriana queria darte las gracias por lo de mi perro - con gusto, cualquiera haria lo mismo ¿Cómo sabe usted mi nombre? - soy Lucas jefe de finanzas - lo siento señor no lo sabia, adiós - espera ¿Por qué no estas trabajando? ¿Para donde vas? - señor renuncié - ¿Qué? tu no puedes irte - señor ya lo hice no creo que mi jefa me acepte de nuevo tampoco quiero hacerlo - yo puedo ayudarte, que voy hacer -, él comenzó a decir muchas cosas tan rapido que no entendia, hasta que comprendí algo "no se que voy hacer si no te veo todos los días" - ¿Señor está bien, le pasa algo? - si estoy bien, ven - me tomo de la mano, llevandome a la sala donde estan los despachos de los jefes de cada área, él entró a la oficina del jefe de contabilidad.
Pasó un tiempo, mi jefe llamó a Yolanda y a mi para que explicaramos la situación, todo termino con la destitución de ella, dejando a Magali que es una excelente persona y profesional como supervisora, estoy junto al señor que me ayudó a regresar a mis labores - señor muchas gracias por todo - solo dime Lucas -, así paso el tiempo, continuaba viendo y platicando con Lucas, hasta que un día me invito a cenar, no lo vi como algo personal, porque en ocaciones comiamos por trabajo.
En la cena, me sentia comoda, platicamos de muchos temas, él me dice de repente - Adriana quiero decirte que me gustas, desde que te vi por casualidad, te veias hermosa concentrada en tu trabajo - no se que decirte, estoy impactada - no te gusto ni un poco, es eso - eres muy guapo, solo nunca imagine que te gustara - creeme hasta me mude a la casa casi en ruinas que me dejo mi abuela, solo por el echo de verte en las mañanas cuando pasas por esta - ¿Cómo asi? ¿hace cuánto tiempo te gusto? - desde hace 7 meses - ¿Por qué no me hablaste antes? - aunque no creas no sabia como acercarme a ti - me alagas, agradezco tu sinceridad; después de un tiempo continuamos saliendo hasta que nos volvimos novios.
De repente me desperte asustada porque senti una mano en mi abdomen y unos besos en mi cuello - amor lo siento, te desperté - estaba soñando algo lindo - ¿Qué era? - era más un recuerdo, como nos conocimos - hace mucho tiempo de eso, cada vez que me acuerdo, me enamoro más de ti, mi hermosa esposa - te amo mi cielo, gracias por todo lo que haces y has soportado por esta relación - no tienes que agradecer, viviria todo de nuevo por ti, ¿ayer por qué no me saludaste cuando llegaste - lo siento amor, estaba tan cansada y te vi tan concentrado en el estudio que preferi no interrumpir, ¿Qué hora es? - son casi las tres de la madrugada, me hubiera gustado que me interrumpieras, eres la unica que puede quitarme el estrés - oye, no lo dejo terminar, lo comienzo a besar, entre caricias terminamos haciendo el amor, hasta que nuestros cuerpos se sentian sin fuerza de tanta pasión.
Horas más tarde cuando salió el sol, me despierta mi pequeña hija, saltando en la cama - mami, papi despierten tengo hambre - hija querida, deja dormir a tu padre un poco más, vamos hacer el desayuno -, Aitana es el mejor regalo que la vida nos dió, después de todo lo que hemos pasado para tenerla, para mi fue dificil, tuve depresión porque deseábamos tener hijos, yo no podia, mi ovulación no es frecuente, hasta pense en divorciarme para que Lucas consiguiera otra mujer que le pudiera dar hijos, él fue muy paciente, nunca se rindió y gracias a la vida, junto con mucho sexo, llegó a nosotros nuestro mayor tesoro, se que aún en estos 7 años de casados hemos vivido muchas aventuras, buenas y malas, con amor sobrellevamos todo; arreglamos al casa de mi esposo, Mailo nuestro perro, aún continua con nosotros es casi el niñero de mi pequeña, gracias a él nos hablamos, ahora somos una familia feliz.