En su lugar elegiría está opción, si te pones a pensar en ti, en tu hijo y en lo mejor para ambos voy por este camino, no perdonaría a esa persona a la que le deposite mi confianza.
En un futuro probablemente pueda llegar a perdonar, pero en ese momento no.
Cómo ambos somos adultos y para que el niño salga lo menos lastimado posible habría que explicarle algunas cosas, además de que se tendría que llegar a un acuerdo para que esa criatura tenga a ambos padres presentes en su vida, ya que una cosa es la relación de pareja y otra es la relación padres-hijos.