El problema es que ando un poco zafada y… no solo enredada (tal y como se dice).
Se dirá que mis palabras carecen de lógica y que son dramáticas. ¿Pero quién podría entender mis angustias? Estoy en una noche oscura y ando ahogada en fondo de una fosa sin luz de luna. Necesito saber de quienes son las voces, pues no hay respuesta. Solo siento el filo de sus hoces.
«¡Qué dramática!», se oirá otra vez en tanto mis lágrimas insulsas caerán de mis heridas invisibles. «¡Qué mentirosa!», se dudará del dolor inventado pues nadie cree en lo salado.
Solo la palabra me salvará. Solo un suspiro, lo hará. Pero ya me enfermado de pesimismo y me hinchado de melancolía.
¡Mi mente ha caído y tengo tanto miedo!
Los trazos que dibuje de la persona que soñé ha caído más de lo que debería y ahora me desconozco. Me he perdido. Y mis pensamientos se han partido.