Relato "Dantelion"
Amor, odio, recuerdos. Nada de eso importa en el momento más importante. La historia claramente es un hecho tan fugaz y vacío que, cuando menos lo esperamos, da un destello de luz y se pierde para siempre.
Teniendo eso en mente, ¿Por qué desperdiciar nuestro valioso tiempo en cosas tan insignificantes que nunca terminarán de tener una conclusión que valga la pena?
Esa es una de las cosas que todo niño debe aprender lo más pronto posible, ¿Adivinaste? Sí, así es.
Hablo del conocimiento.
El poder del saber es algo tan magnífico, pero al mismo tiempo tan poco incomprendido para nosotros las personas.
Los lazos con las personas no tienen sentido alguno si no tienes capacidad de comprender de lo que hay alrededor tuyo.
El potencial que cada quién podría tener si tan solo diera prioridad al conocimiento antes de todo.
Todo eso es algo que comprendí muy tarde y perdí tiempo por no haberme dado cuenta antes.
La magia, historia, física. Todo lo anterior son cosas que deberían estar como prioridad ante todo, pero todavía hay hombres incompetentes que se atreven a negar este hecho tan obvio.
Si yo tengo que ir por este camino solo en este mundo lleno de locos creyendo que la felicidad son los lazos amistosos, entonces estoy mejor así.
Este mundo y sus conocimientos, todos ellos serán para mí solo. Muy pronto alcanzaré lo que tanto había anhelado desde pequeño: el conocimiento total y muy pronto, todos sabrán que he tenido razón, incluso los ilusos de la academia de magia.
Tener el valor de haberme expulsado al intentar llegar a nuevos horizontes, ¿Sacar a su mayor talento en siglos?
Esos malditos viejos no tienen idea de que en tiempos actuales, se necesita de la evolución, y la evolución solo es posible obtenerla mediante el conocimiento.
Cuando esté en la cima de todo, todos recordarán el nombre de Dantelion como el epítome de la raza humana, y como soy un hombre benevolente, les perdonaré su ignorancia cuando descubran lo tan cerrados que tenían sus ojos.