Yo estoy apunto de morir. Estoy de camino al patíbulo para ser ahorcada por mis malas acciones. Soy –o bueno, era– la reina. Me llamo Maleja Crux de Greter, hija de duques y esposa del rey Ferdeson Lyold de Cronia. ¡La mujer más importante del país! ¡La mujer más hermosa y envidiable!
–¿Cuál es tu último deseo, esposa mía? –habló el hombre que decidió mi muerte.
–¿Qué deseo? –respondí–. ¡Yo deseo la muerte! ¡Deseo dejar de verte! ¡Quiero desaparecer de este mundo! –grité.
Pues todo lo que deseaba se había ido de este mundo. Mi hijo había muerto de neumonía, mi supuesto amante había sido asesinado por la espada del rey, mi padres me habían abandonado.
¡Estaba perdida!
¡Y ya no quería esta vida!
–¿No rogarás? –volvió a hablar el rey egoísta.
–Nunca –respondí.
–¡Mátala! –ladró Galicia Daner, la amante del rey–. Elimina a esta escoria de este mundo.
Y yo la odie más.
Ella era la arpía que me había llevado al final.
¡Maldición!
–¡Si alguna vez logro reencarnar en este mundo, me vengaré de ti! –dije como último y me colgaron para que mi voz se callara.
...