En cada aspecto de mi vida siempre fui un erudito, tal vez por eso nunca pude conectar de forma genuina con alguien que no fuera yo mismo. Durante mi estadía por la secundaria el tiempo se me hizo eterno, las estúpidas clases y mis aún más estúpidos compañeros que no eran capaces de entenderlas, pronto descubrí que yo era el raro, ellos no eran estúpidos, simplemente yo era muy superior, pero una cosa me atormento por semanas, tal vez un par de años antes de entenderlo por completo, ellos eran muy diferentes a mí, no en la intelectualidad, sino en todo lo demás, veían problemas que yo no podía entender, y encontraban placer en acciones irracionales.
No podía entenderlos, estaba viviendo una vida totalmente diferente a ellos, mi interese en esa forma de vida diferente a la mía, tal vez sería más correcto decir que me obsesione, era un mundo totalmente fuera de cualquier cosa que hubiera vivido, un mundo lleno de éxtasis y emoción, para mí… una vida de ensueño, quise replicarla, hacerla parte de mí, y… lo conseguí, pero… de que sirvió, nada había cambiado en mí, podía entender a la perfección a los demás, incluso replicarlos, pero todo eso eran simples ilusiones, seguía siendo el mismo muñeco vacío que había sido siempre.
Las personas a mi alrededor empezaron a rodearme, parecía haber renacido, una sola sonrisa podía hacer que todos se enloquecieran, no puedo culparlos, no lo había hecho antes ni una sola vez, el témpano de hielo que conocían de pronto se derritió, una simple juego de niños del que solo yo era consiente, todo era más fácil así que no podía quejarme… a excepción de una cosa; entre más estaba con ellos, entre más los comprendía, más entendía lo solitario que era mi vida, no importa que estuviera rodeado de personas… no podíamos ser llamados iguales.
Inteligencia, fuerza, desapego total de las estupideces humanas, y sobre todo la capacidad de moldear mi entorno a voluntad, una vez renuncie a ese tonto capricho todo cambio, el mundo se volvió… sencillo, y de pronto ese genio en todo emergió, una mente capaz de revolucionar el mundo… capaz incluso de entenderlo, una persona que podía dominar a cualquiera que tuviera de frente, de… retorcer tanto su cerebro que podría convertirlo en su esclavo, y sin razón aparente un total idiota altruista.
Ese muñeco vacío que había en secundaria… realmente pudo cambiar, llenarse de esos sentimientos que soñaba… y de los cuales los demás rebosaban.
La ira y los celos llevan a las personas a hacer cosas que nunca pensaron, aunque muchos solo lo utilizan para limpiar su sucia y débil conciencia. Cuando alguien frustra tu beneficio y lo convierte en suyo, esa impotencia que lentamente se convierte en ira mezclándose con la envidia que sientes al saber que esa persona es mejor que tú… explota en un baile de hormonas que te imposibilitan pensar bien mientras empiezan a controlarte, realmente siento pena por esas pobres almas que se han encontrado conmigo… debió de ser devastador.
Debería estar molestos con ellos, pero me regalaron mi sentir. La adrenalina que sentí ese día… viendo como mi propia vida está en peligro, esa presión en el pecho al sentir el frio tacto de la navaja entrando en mi cuerpo, y ese indescriptible placer al sentir como la piel de aquel que hasta hace poco me hizo despertar se entumece, como sus ojos poco a poco pierden su brillo dejando un recipiente vacío como lo fui alguna vez.