¿Quién mató a la Cenicienta?
«SE BUSCA AL ASESINO DE “CENICIENTA”.
VIVO O MUERTO. RECOMPENSA: TRES BOLSAS DE ORO».
El 4 de diciembre del año quien sabe cuál, a unos minutos después de la medianoche, yo, Rosalinda Anastasia Caoba del Prado, he matado a Cenicienta cuando esta huía del palacio y… ¿Fue mi culpa? No. ¿Me siento responsable? Sí. ¿Hui como una cobarde en vez de ayudar? ¡Sí! ¡Y todo porque me creí solo un personaje secundario!
Por eso:
—Dios, ayúdame... —suplicaba en la iglesia. —Pues el hada estaba buscando venganza—. No pienso ir a un calabozo. ¡No, señor! Tan solo fui una humilde transeúnte que cruzaba la calle. ¡No fue mi culpa que esa carroza salvaje apareciera y chocara contra un árbol por esquivarme!
Nada resultaba tal cual había planeado. Se suponía que me iría del cuento una vez se diera el final feliz. Pero, ¿qué puedo hacer? ¡Acabé con toda la historia! ¿Acaso tendré que vivir como una prófuga?