Relato "Omen"
Recuerdo ese día que te vi nuevamente. Yo estaba dando clases como lo había hecho los últimos cinco años, y entonces me encargaron a un estudiante nuevo.
Te veías realmente distinto comparado a la última vez que te vi, pero sabía perfectamente que eras tú al ver esos ojos tan llenos de bondad que siempre habías tenido.
Esos ojos que me habían salvado la primera vez.
Sin embargo, ahora eras torpe, desconcentrado y carente de confianza. Por un momento pensé si en verdad eras tú ya que nunca antes te había visto de esa forma.
Estabas solo durante la hora de receso, algo normal cuando eres el nuevo, pero no parecías mejorar en ese aspecto.
Yo mantuve mi distancia para evitar tener que volver a pasar por lo mismo, pero... No pude evitarlo. No soportaba la idea de verte tan perdido y sin ninguna amistad.
Aproveché para irte a visitar a ese parque al que siempre ibas a quedarte y te llevé tu flor favorita. Al principio no me tenías confianza, pero con el regalo que te di te abriste conmigo.
Después una charla amena pude adivinar todos tus gustos en un instante. Tú quedaste impresionado con eso, pensando que incluso podíamos ser almas gemelas, pero todo eso era mentira.
Ya sabía todos tus gustos, ¿y, cómo no hacerlo? Si llegamos a estar juntos durante tantos años. Tu apariencia cambiaba cada vez que te veía, pero tu alma, esa que siempre había amado, quedaba impune como siempre.
Sin darme cuenta, muy pronto nos hicimos grandes amigos, algo que no pasaba desde hace varias vidas. Algo en mí no estaba del todo seguro, pero poder ver tu sonrisa una vez más... Maldición, daría lo que fuera para verla otra vez.
Fui egoísta una vez más y rompí la promesa que había hecho de no volver a acercarme a ti, pero teniendote tan cerca y conviviendo contigo, me traía esa felicidad que había sentido contigo cada vez que estuvimos juntos.
y ahora... Volvió a pasar. Estás en ese suelo bajo la lluvia. Otra vez mi pesadilla resurgió. Por más que trataba de moverte ya no respondías, ni siquiera cuando decía tu nombre.
Sabía que esto iba a pasar, siempre lo supe.
Perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, Perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname, perdóname,
perdóname, perdóname, perdóname, perdóname.
Teniendo todo el poder en una sola carta en la palma de mi mano, y sin embargo, no puedo hacer nada con ella.
Si tan solo no tuviera que cargar con el peso del mundo... Haría lo que fuera para tenerte conmigo una vez más.