La llamábamos la extranjera, pero solo en broma para molestarla. Mis amigos me decían que ella estaba muy enamorada de mi. La verdad que yo sí notaba sus excesivas atenciones hacia mi, que incluso en ocasiones hasta me molestaba.
Aunque, según yo, no me sentía atraído por ella, sin embargo, cuando no estaba cerca la extrañaba.
A veces la observaba y me daba cuenta que era una chica sumamente hermosa, pero aún así creía que no me gustaba.
Pasaron unos meses, y un día noté su ausencia, extrañé que últimamente no estuviese en los sitios donde siempre estábamos todos reunidos.
Alguien me dijo, que hace dos días decidió regresarse a su país, porque aquí no había nada para quedarse. Porque se cansó de esperar el sol que iluminaria su vida.
No sé qué me pasó, sentí un vacío infinito. Tragando grueso y ahogando la tristeza, recordé lo que siempre me decían mis amigos:
<<"Esa chica te ama, y ya no haya de que manera expresarte sus sentimientos, y tu ni siquiera la determinas, algún día se cansará, se irá, y perderás a una gran mujer, y la oportunidad de ser feliz">>
Tal cual sucedió, fue como si con su ausencia se develó lo que cubría mi visión que no permitía que me diera cuenta de mis sentimientos por ella, y que tan solo en milésimas de segundos pudiera comprenderlo todo, y ahora me duele su partida, me duele su adiós justo cuando mi corazón reconoce que la ama.
Que imbécil he sido, por no querer ver más allá de mis narices, dejé escapar a la mujer de mi vida.
¡Cómo explicarle que no sabía, que también yo la amaba!
Que triste me siento...
<<"Ya no alumbra el Sol">>