Relato "Somnus"
Los días pasan y las estaciones con ellas también. Cielo iluminado y cielo iluminado, no veo la diferencia ahora.
Mi tiempo se detuvo cuando dejé de sentir la calidez de tu corazón. Tus manos tan pequeñas que podían caber en la palma de mi mano, tan frágiles eran que incluso me daba miedo tomarlas con las mías.
Durante épocas de lluvia siempre quedándonos a tomar nuestro café favorito y pasar el rato viendo cómo las gotas se iban deslizando por la ventana.
Tu amor por los gatos que siempre alimentabas trayendo una bolsa de comida por si encontrabas a uno de ellos en la calle.
Ese carácter tan cálido y tan amable, fue lo que me hizo enamorarme profundamente de ti.
Aun siendo tan diferentes, me enseñaste muchas cosas para ser mejor persona de la que fui en el pasado.
Si tan solo los brillos de tus ojos nunca se hubieran apagado. Desde ese momento, yo también los perdí, con la notable diferencia de que ahora camino por la calle y no sé qué hacer ahora con mi vida.
Recorro las mismas calles en las que siempre nos la pasamos conversando, y ahora me resultan tan silenciosas, sin rastros de vida.
Ahora voy a ese mismo café y sabe tan amargo sin tu presencia, tan amargo como mi vida en el presente.
Los gatos de la calle te buscan y lamentablemente ya no te encuentran, maullando con la esperanza de que aparezcas una vez más para ser su salvadora.
Todo esto solo provoca, inevitablemente, acordarme de ti y echar de menos todos esos momentos que vivimos juntos.
Lo normal es superar esto y seguir con mi vida, pero me encuentro en un hoyo profundo del que no puedo salir.
La única calma que tengo, es la certeza de que algún día volveremos a vernos y solo espero que no tarde demasiado.