Relato "Numen"
No recuerdo la última vez que nos vimos, pero claramente tiene tanto tiempo que nuestra historia bien podría ser una leyenda. Caminando en el lodo bajo la lluvia, sin ningún tipo de sueños.
Había sido tanto tiempo desde la última vez que ha había visto este mundo a color y ahora todo resulta gris.
Dediqué la mayor parte de mi vida a intentar hacer mi mejor para poder cumplir con las expectativas de mi ancestro. Siempre lo dí todo y no me arrepiento de haberlo hecho. El saber que la gente podría seguir con buenos y malos momentos era algo que me motivaba a proteger esta realidad.
A cambio, yo fui el que perdió todo eso. Felicidad, desgracia. Esas palabras ya habían perdido todo significado para mí. Ahora, vagaba sin rumbo. Perdí mi camino después de tanto tiempo al verlo con claridad.
Fue entonces que te encontré. Estabas solo, confundido, sin nadie que te pudiera ayudar. Al principio mis dudas fueron inmensas sobre ayudarte, yo ya no era el mismo de antes.
Sin embargo, tú fuiste quién me terminó enseñando todo. Fue gracias a ti qué volví a recuperar mi propósito en esta vida tan larga que he tenido.
Si todo hubiera salido bien, seríamos muy felices. Si tan solo todo hubiera salido bien, sí...
Lamentablemente, la felicidad solo me duró unos años y ahora tenía que detenerte. Habías perdido tu ser y ya no había forma de recuperarte. Fue así cómo se quebró mi alma, pero esta vez no podía desviarme de mi camino.
No podía perder todas esas grandes enseñanzas que me habías dado y hacerlas pedazos en ese momento.
Eso hubiera sido una ofensa para ti. Tenía que luchar por esos principios que había dejado, sino te perderías por completo.
Cualquiera diría que fue una desgracia nuestro encuentro. Algo que no debía suceder...
¿Pero sabes? A veces pienso que fue lo mejor para ambos. Sino fuera por esta terrible le maldición, tú y yo, seríamos los más grandes amigos por siempre.
Para mí siempre lo serás y es por eso que debo hacerme cargo de esto yo mismo, por siempre y para siempre, por toda la eternidad.
Mi gran amigo, mi gran nemesis... Estaré aquí para repetir este horrible destino de ambos.
Siempre te estaré esperando, para verte de nuevo.