Miny sabía que lo iba a ver a las 20:30h, ambos siempre fueron muy puntuales.
Empezó a prepararse al rededor de las 17h.
Una ducha, ropa interior nueva, perfume, peinado, y un bolso de mano donde llevaba una muda completa de ropa para cambiarse, cepillo de dientes y cepillo para el pelo, un secador de pelo pequeño, desodorante y perfume, todo listo para pasar un fin de semana con su querido amigo...
Si, su amigo...
Amigo que...
Bueno...
Digamos que es un amor no correspondido...
Por su parte, Kyle terminó de cargar un trabajo práctico en la página de la facultad al rededor de las 19h, se dio una ducha, se vistió, puso algo de ropa en una mochila, desodorante, cepillo de dientes, un cargador para el celular, y salió.
-Hoy se ve muy linda, no entiendo por qué se arregla tanto cada vez que nos vemos, solo vamos a tener sexo, no es como si fuéramos una pareja.- pensaba Kyle mientras se acercaba a Miny. -Hola, preciosa. ¿Cómo estás hoy?- le dijo cuando llegó a su lado.
-Hola, todo bien, ¿y vos?- respondió Miny con una sonrisa en su rostro.
-Bien, también. ¿Me esperaste mucho tiempo?- cuestionó Kyle, acomodando su bolso en su hombro.
-Toda la vida.- pensaba Miny, intentando calmar los nervios.- No, hace unos 5 minutos que llegué.- respondió.
-Genial. Entonces, ¿vamos?-
-Claro.- dijo Miny, bajando un poco su mirada.
-Estás muy linda hoy. Me gusta esa ropa que te pusiste. ¿Es nueva?- dijo Kyle, casi sin darse cuenta de lo que esa frase significaba para su amiga.
-Le gusta... Lo sabía. ¡Sabía que le iba a gustar!- pensó Miny, mientras su corazón latía con fuerza. -Si, la compré el miércoles. ¿Te acordás que te dije que fui con Luly al centro?-
-Si, me acuerdo. Pero no sabía que habías comprado ropa también. Pensé que solo habían ido a pasear, no se... Charlar de sus cosas en un café...- Kyle no le dio mucha importancia a esa pequeña charla que estaban teniendo.
El colectivo sale de la terminal diariamente a las 20:50h.
Eran las 20:45h cuando llegaron a la plataforma 7 y ya había algunas personas esperando para subir.
-Todavía falta un ratito para que salga el cole, ¿compraste tu boleto?- preguntó Miny a su acompañante.
-Si, acá está. ¿Y el tuyo?- respondió Kyle algo molesto por la insistencia de Miny.
-Obvio, si. Jajaja.- dijo Miny en un tono algo sarcástico.
-Bueno, tampoco es para que lo digas así.- musitó Kyle un poco malhumorado. -Se ve tan dulce cuando se ríe. Es una muy buena chica, ojalá encuentre alguien que la ame de verdad, se lo merece.- Kyle iba perdido en sus pensamientos sin notar la dulce mirada de Miny.
-Si él supiera cuanto espacio ocupa en mi corazón... Ojalá algún día se de cuenta.- ella solamente podía pensar en todo lo que él provocaba en su corazón.
Al ver que las personas comenzaban a subir al colectivo, Kyle tomó la mano de Miny y se encaminaron juntos hacia la fila para así ellos también subir.
-Su mano está tibia... Un poco húmeda... ¿Está nerviosa? ¿Por qué se pone nerviosa cada vez que nos vemos?- pensaba Kyle mientras se acercaban a la puerta del vehículo.
-No me animo a decirle lo que siento. Mi corazón se acelera tanto cada vez que lo veo.- ella se limitaba a observar cada pequeño gesto que él hacía.
-¿Vamos a comer algo cuando lleguemos al hotel? Yo tengo un poco de hambre.- dijo Miny, sentándose en su lugar, junto a la ventana.
-Claro. Comamos algo en el restaurante del hotel y después subimos a la habitación. ¿O querés que pidamos la cena desde la habitación?- preguntó Kyle, tomando su lugar al lado de Miny.
-No, vamos al restaurante primero. Después si ya nos quedamos en la habitación.- le dijo sonriendo.
-Ok, preciosa.- respondió Kyle, levantando las manos de Miny para dejar un suave beso en el dorso de éstas.
-Idiota... ¿Por qué es tan dulce? Adoro cuando me besa las manos así.Y esa sonrisa de ángel que tiene.- aquel delicado gesto, hizo saltar el corazón de la joven una vez más.
-Solo quiero llegar al hotel y tener sexo. ¿Por qué no comió algo antes de salir de su casa? No es una salida de novios. Solo vamos a pasar el fin de semana teniendo sexo en un hotel.- pensaba Kyle mientras cerraba sus ojos por unos minutos.
Al llegar, se registraron y fueron a la habitación a dejar los bolsos.
Después de eso, bajaron al restaurante a cenar.
La cena estuvo bien, charlaron, se divirtieron.
Por lo menos, Miny si se divirtió.
Kyle no pensaba lo mismo, él fue con un objetivo en mente, y no lo estaba viendo cumplirse.
Después de la cena, subieron a la habitación y Miny le pidió a Kyle que lo esperara en la cama ya que ella debía ir al baño. Él se molestó un poco más, pero no dijo nada, solamente asintió y comenzó a sacarse la ropa al mismo tiempo que ella iba al baño y volvía.
Cuando salió, Miny tenía puesto un delicado conjunto de encaje de color rojo con cintas cruzadas en el frente y en la espalda.
Kyle se sorprendió de verla usando unas prendas tan provocativas y sonrió de forma lasciva mientras se levantaba de la cama y se acercaba a la joven.
-Estás... hermosa.- dijo, recorriendo con sus dedos los brazos de Miny desde las manos hasta los hombros, para luego tomar delicadamente el cuello y acercarse uniendo sus labios en un apasionado beso que dejaba ver la creciente excitación de ambos.
Segundos después, rompieron el beso y Kyle tomó una de las manos de Miny, se alejó un poco y la hizo girar sobre sus pies para admirar una vez más la belleza de su cuerpo.
Volvió a acercarse a ella, pero esta vez desde su espalda y comenzó a dar suaves besos en el cuello y los hombros de la muchacha; haciendo que todo su cuerpo tiemble con cada roce que sus labios hacían sobre la piel de Miny.
Lentamente despojó a la joven de las escasas prendas que cubrían sus partes íntimas y la hizo recostar en la cama.
-¿Te gustó lo que me puse hoy?- cuestionó la joven, mientras abría sus piernas, invitándolo a posicionarse en el medio.
-Si, ¿es nuevo?- dijo él, aceptando la invitación y acercándose para comenzar a besarla nuevamente.
Ella solamente asintió, sin romper el beso.
Muy despacio, él fue abriéndose camino hacia el interior de la joven; dando suaves caricias por todos lados.
Como lo hacían cada dos semanas, pasaron todo el fin de semana en esa habitación de hotel.
Cuando ya era hora de volver, tomaron un baño juntos, donde volvieron a darse placer un par de veces más.
Miny solamente podía pensar en todo lo que su corazón sentía en ese momento, mientras que Kyle quería terminar con todo para así volver a su rutina de una vez.
Pasaron un par de meses más teniendo estos encuentros y ya para ese punto, Kyle creyó que había sido suficiente; por lo que tomó la decisión de hacerle saber a Miny que ya no iban a verse más.
La citó en una plaza cerca de la estación y ella, como siempre, apareció con una enorme sonrisa en su rostro y, aunque su vestimenta era casual, se notaba que intentaba hacer que él se fije en ella.
-Estás muy linda hoy también.- le dijo Kyle, buscando la forma de hablarle sin herir sus sentimientos.
-Gracias.- dijo Miny, sosteniendo un sobre en sus manos. -Me alegró mucho que quisieras que nos veamos hoy, como te dije por mensajes, también hay algo que te quiero decir.-
Para no dar más vueltas, Kyle la miró serio, haciendo que ella borre su sonrisa y lo mire algo desconcertada.
-Miny... Creo que ya no puedo seguir viéndote.- dijo Kyle mirándola con firmeza.
Los ojos de Miny se llenaron de lágrimas y un gran nudo se formó en su garganta. -¿Qué...?- Todo se volvió oscuro y Miny cayó al piso, aturdida y mareada.
Un par de horas después, la joven abrió sus ojos y estaba en la habitación de un hospital; al lado de su cama estaba Kyle, sentado en una silla; quien al verla despertar, se levantó y se le acercó.
-¿Es esto lo que me querías decir?- cuestionó el joven, de forma brusca y mostrando claramente su enojo.
La muchacha no entendía esa expresión sombría en él; y ahogada por el llanto, no pudo pronunciar nada, solamente asintió mientras las pesadas lágrimas recorrían su rostro.
-¿Es mío?- volvió a cuestionar Kyle, haciendo que Miny cortara en seco su llanto y lo mirara con gran dolor en su corazón.
-S-si...- logró expresar la muchacha. -Nunca estuve con nadie más.-
-Yo... No puedo hacer esto, Miny.-
La joven no entendía a qué se refería su amigo.
-Miny... Yo... Hay algo que nunca te dije.-
Eso hizo que la joven se asustara pero no dijo nada, solamente asintió, dándole a entender que quería escucharlo.
-Soy un hombre casado y creo que lo mejor es que dejemos de vernos.-
Esa frase retumbó en el corazón de Miny haciéndolo retorcerse de dolor dentro de su pecho.
-¿ Casado...? Pero...- él no la dejó seguir hablando.
-Mi esposo fue transferido a la clínica del norte y yo me voy a mudar con él.- explicó Kyle bajo la mirada desconcertada de Miny.
-¿Esposo? ¿Un hombre?- no podía creer lo que estaba escuchando.
-No me importa si ese bebé es mio o no, yo ya tomé una decisión; me voy a mudar. Aunque si estoy dispuesto a pagar una cuota mensual para los gastos que tengas. Nosotros dos no vamos a volver a vernos y eso ya está decidido.- dijo Kyle mientras se colocaba de nuevo la campera para salir de la habitación.
Con el alma destrozada, Miny aceptó lo que le ofreció Kyle y acordaron seguir en contacto igualmente mientras transcurre el embarazo para asegurarse de que todo esté bien.
El tiempo pasó y Kyle no volvió a hablarle, el niño nació pero él no apareció.
Todos los meses, había dinero en su cuenta del banco pero no volvió a saber nada más de su amigo.
La angustia de saber que él le había mentido durante años la atormentaba día y noche; eso sumado a la presencia de un niño que le recordaba el amor que ella llegó a sentir por él, la iban hundiendo cada vez más en una profunda depresión.
Esa tarde de verano, el sol quemaba pero igualmente ahí estaban todos juntos en el medio de aquel gran campo sin árboles ni sombra.
Kyle y su esposo Michael estaban ahí también, tomados de la mano y observando con tristeza la escena.
-Es lamentable lo que pasó, amor; pero supongo que no había nada que pudiéramos hacer nosotros.- dijo Michael.
Kyle no dijo nada, solamente se quedó mirando al piso, perdido en sus pensamientos.
Una vez que la ceremonia finalizó, todos se despidieron y salieron del lugar.
Un año después, Kyle volvió a visitar aquel sitio; llevando en sus manos dos ramos de rosas de color naranja, ésas eran las favoritas de Miny. Luego de unos minutos de permanecer ahí, se fue, dejando las flores sobre los dos trozos de mármol dónde se podían leer los nombres de Miny y del pequeño Steve.
Abrumada por todo lo que había pasado, Miny decidió quitarse la vida luego de asfixiar a su pequeño bebé de 5 meses de edad.
Kyle no sentía remordimientos por nada de eso, lo único que le dolía era la muerte de su hijo; pero nada de lo que sintió Miny logró movilizar su corazón.
Michael había perdonado la infidelidad de su esposo y Kyle había prometido no volver a traicionarlo, cosa que no fue difícil de hacer ya que de verdad se sentía bien con su vida. Toda esa aventura con su amiga solo fue eso, una aventura pasajera, un pequeño descarrilamiento en su intachable conducta; ahora ya no volvería a hacer algo semejante.
Aunque no comprendió nunca eso que los demás llamaban "amor".
^ Que poco podemos comprender sobre los sentimientos de los demás cuando nosotros mismos no somos capaces de tener calidez en nuestra alma ^