Un sutil desprendimiento de aroma.
Fue lo único que necesito para empezar a moverse por el frondoso y espeso bosque.
La luz de la luna alumbraba aquel peludo ser, mientras empezaba a correr más y más.
Aquel aroma fue atrapado por sus fosas nasales para nunca dejarlo escapar.
Namjoon sabía que pronto tenía que irse, su dimensión era bastante estricta y solo dejaban salir a menos que de verdad lo necesitará.
La dimensión humana tenía muchos lugares hermosos, donde la raza lobuna podía correr libremente, respirar el rico aroma de todo el lugar.
Alfas y betas amaban estar en esa dimensión, aunque era algo ridículo ya que pasaban la mitad de su vida en ese lugar, nunca se habían topado con humanos.
Era como si muy en el fondo, esas áreas estuvieran prohibidas y de verdad que Namjoon lo creía, miles de riesgos se encontraban a lo largo de todas las dimensiones.
Y ese era otro punto que Namjoon no quería tocar.
Los sonidos fueron la distracción que necesitaba para cambiar de dirección, el aroma fue en aumento haciendo que su parte alfa se pusiera en alerta.
Algo como eso jamás lo había experimentado y lo quería, no le importaba para nada que su parte humana le gritara que se tomará las cosas con calma.
—Vamos Namjoon, estamos solos, ¿A dónde vas?
Pudo escuchar a Minho con claridad, sin embargo ya tenía otros planes.
—Vete a casa, tengo cosas que hacer.
Sabía que no podía ya que estaba en contra de las reglas, pero ese aroma no lo estaba dejando en paz.
—No, sabes que no podemos hacerlo solo así.
Entendía ese punto, ya había pasado por muchos golpes a causa de que no hacía caso a las reglas.
—¡Namjoon!, ¡Cuidado!
Pero ya era demasiado tarde, los gritos fueron demasiado altos como para pasarlos desapercibidos.
El aroma incluso se intensificó, pero lo único que estaba mal, era aquella situación.
—¡Namjoon!, ¡Aguanta!
La voz de Minho fue bajando de intensidad, el dolor de cabeza fue en aumento, la luz de la luna dejo de brillar y sus ojos poco a poco se fueron cerrando.
—¡Jisung!, ¡Llama a un veterinario!
Aquella dulce voz causo que su corazón diera un pequeño vuelco, ¿Qué estaba pasando?
—¡Rápido, este perrito se está desangrando mucho!
Quería reí, de verdad que si. Pero el aroma embriagante mezclado con la sangre no era tan delicioso como había pensado, los puntos negros aparecieron demasiado rápido como para poder detenerlos.
—¡Namjoon!
—No, es peligroso.
No sabía que tan malo podía ser, pero tampoco se podía arriesgar demasiado.
Las reglas eran claras, y Namjoon ya había desobedecido demasiadas.
Minho no tenía porque hacerse cargo de esto, al final si Namjoon desaparecía, él podía tomar el liderazgo.
—¡Voy por ti!
Quería gritarle, pero todo se le estaba oscureciendo. Lo único que pudo sentir, fueron las manos pequeñas pasearse por su pelaje, suaves palabras de aliento y aquel aroma embriagante.
—🌌—
—¿Que hiciste Jin?
Las voces preocupadas y algo molestas, estaban llenado el espacio.
¿Dónde estaba?, ¿Que había ocurrido?, ¿Y Minho?
—Nada, solo fui a ver.— Aquella dulce voz se infiltró hasta su cerebro haciendo que sus ojos se abrieran de forma rápida y muy repentina. —Oh, llama al veterinario de nuevo.
Intento mirar a todos lados, pero nada le era conocido, la luz solar le estaba dando de lleno en los ojos, y aunque quisiera cerrarlos ya no se podía.
Aquella silueta lo estaba hipnotizado de una manera muy extraña, pero que a la vez le resultaba reconfortante a su lado alfa.
—No es necesario.
La otra voz desconocida se dejó escuchar, sin embargo no le importaba.
—¿Por qué?— El dueño de la dulce voz hablo. —Se supone que debía llamarlo tan pronto despertara.
—Lo sé, pero él dice que no es necesario.— Mire a todos lados de nuevo. —Dice que está sanando muy rápido, que no hay porque preocuparse.
—Vaya...
Después de eso no escucho más la conversación, pudo sentir los ojos de ambos sobre si pero no hizo caso, era mejor así.
Pronto tendría que regresar, los golpes que recibió poco a poco sanaban, así que solo sería cuestión de algunas horas mas, después tendría que cambiar, para de igual manera sanar las heridas restantes.
Solo esperaba que Minho haya echo las cosas bien, no podían darse el lujo de que sus padres se enteran de eso, ya bastante tenía con la presión ejercida.
Tomar el liderazgo no le era fácil, tenía que abandonar otras cosas y de eso Namjoon no estaba de acuerdo.
Sin embargo en esa dimensión todo era complicado, muchos peleaban un liderazgo lobuno, otros simplemente querían domar a sus betas, para poder convertirlos en omegas, cosa que estaba mal.
Los únicos omegas que debía existir, eran los humanos en su totalidad. Los únicos en poder concebir y aguantar el proceso doloroso de una mordida.
Ellos habían sido creados por el destino para todos aquellos alfas y betas.
Aunque los humanos no lo supieran, muy en el fondo cargaban un pequeño dote de omega, sus aromas únicos y la belleza inigualable.
Reconocer a tu omega era algo complicado y más cuando solo se podía ver la marca estando en su forma humana, aunque fuera muy extraña la manera, solo así se podía.
—Tenemos que irnos.
Eso me llamo su atención, ¿A dónde se dirigían?
—Lo sé.— Sintió la mano ajena tocar sus orejas. —¿Qué haremos con él?— Suspiro. —No podemos dejarlo a su suerte, aún está herido.
—No podemos llevarlo, sabes padre no lo permitiría.— Abrió y cerró los ojos con cansancio. —Podemos dejarlo aquí y venir en diferentes horas, así le traeremos comida y algo para que este más cómodo.
—Me gusta esa idea.— Bostezó, sabía que sus colmillos eran enormes y por sus jadeos suponía que si me habían puesto atención. —Vamonos Jin, vendremos más tarde.
Después de eso ya no hablaron, por lo poco que pudo ver, ambos se acercaron a tocar su pelaje a modo de despedida, pero Namjoon simplemente no podía apartar su vista de aquel bello rostro, su aroma se había intensificado y Namjoon de verdad que quería cambiar para poder ver si era suyo o no.
Lástima que no se podría.
Ambos se meterían en problemas, así que no se movió para nada, cerro los ojos para dejar que todo pasara y así fue, porque después de unos minutos estaba completamente solo.
—🌌—
La luz del sol, estaba dando a sus ojos, era increíble como es que algo tan pequeño, podía molestarlo demasiado.
Era consciente todavía de su estado, no podía solo cambiar y dejar a la vista su cuerpo desnudo.
Solo que había un problema, el tiempo se estaba acabando y no podría seguir en esas condiciones.
Así que lo hizo.
—¡Oh mi dios!
No había necesidad de tapar su desnudes, al final eran los mismos en cuestión de cuerpo, solo que las proporciones cambiaban.
Quizá no fue una buena idea, sin embargo no tenía muchas opciones, su cuerpo no podía recuperarse al cien por ciento.
Anteriormente se creía que no era necesario cambiar, solo que los tiempos fueron mejorando, los avances que estaban teniendo los médicos eran enormes, por lo tanto se llegó a la conclusión de que si.
Un alfa o beta, tenía que sanar por las dos partes.
Siempre poniendo de primera el lado animal, ya que ese corría más peligro que el humano, eran cosas que Namjoon no entendía del todo bien y realmente no tenía ganas de investigar más a fondo.
—¿Cómo es qué?, ¿tú? y luego esto...
Miro al humano que tenía al frente. Era sin duda hermoso, su aroma ya lo había hipnotizado desde que corrió por el bosque, sin embargo ahora todo estaba mal.
—¿Qué eres?, ¿Y por qué te hiciste pasar por un lindo perro?— Pregunto.
Namjoon lo noto desesperado, entendía que todo eso era shockeante para los humanos, ya que jamás estuvieron en contacto con la otra dimensión.
No sabía si reírse o lanzarse a besarlo.
Namjoon lo descubrió, aquel precioso ser, era completamente suyo y la marca en su cuello lo delataba.
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¡Holaa!, espero les guste este pequeño OS, es corto por lo tanto es fácil de leer, muchas gracias por haber llegado hasta acá.✨
Y una disculpa, si hay errores.
La portada la hice yo, y está sujeta a cambios.✨