me llamo Alexandra calva Hernández, tenía apenas 14 años de edad cuándo conocí a Carlos calva soberanes, este era el hijo de nuestro mecánico de cabecera, solo que Carlos se encontraba en el extranjero, por lo cual nadie lo conocía, recuerdo que este dia que lo conocí fui a tocar el zaguán de su casa en busca de su papá ya que era el mecánico y el coche me llevaba necesitaba de su servicio, pero cuál fue mi sorpresa, no salió el señor Romualdo sino que salió un niño muy lindo a simple vista guapo porque no lo cual quedé de inmediato flechada con el y el con Migo..
Cruzamos algunas palabras y le pregunté por el mecánico, por la que me contestó que él era su papá y se presentó conmigo, soy su hijo y me llamo Carlos, mucho gusto le contesté, soy Alexander calva, estuvimos platicando por un momento y más tarde le hablo su papá para que me atendiera, minutos más tarde salió el mecánico y Carlos se despidió y y se metió para su casa, pasaron unos días y mis padres planearon ir de fin de semana al rancho de mis abuelos paternos ya que tenía mucho tiempo qué no visitamos a la mamá de mi papá a mi abuela Agripina, ella vive en un lugar muy bonito llamado, La piedra del zumate este lugar se encuentra en medio del bosque en llamado la ciénega grande, organizamos este viaje para el fin de semana ya que pensábamos dale una sorpresa a mi abuela Agripina, este día llegó pronto, pero cuál fue mi sorpresa, mi madre había invitado al señor Romualdo, el mecánico este Romualdo invitó a su hijo Carlos a este paseo familiar, estaba con los nervios de punta, su sola presencia me ponía muy nerviosa, ese día nos fuimos de mañana llegar al rancho de mi abuela Agripina la saludamos y ella se puso muy feliz de vernos, enseguida mis tíos también llegaron ya que sus casas no estaba lejos ellos eran vecinos de mi abuela, este día llevamos muchas cosas para poder cocinar y compartir los alimentos con mi abuela y mis tíos, pero como ya había muchas personas en la cocina cocinando mi mamá nos dijo que fuéramos a dar un paseo mientras estaba lista la comida, mi abuela Agripina también estuvo de acuerdo y le dijo a una de nuestras primas hija de un tío que fuera con nosotros y que nos guiará hacia la muy famosa piedra de el zumate, y así fue mi prima nos llevó hacia el bosque nos aventamos y caminamos por mucho tiempo como una hora aproximada y fin llegamos a este lugar, ese lugar era muy hermoso es una piedra magnífica gigantesca en medio del bosque para llegar ahí tuvimos a caminar mucho pero valió la pena, en cuanto llegamos todos los que íbamos nos quisimos subir hasta la cima de esta piedra para poder ver desde lo alto todos los alrededores, desde este lugar se podía observar todo el lugar hasta los lugares más lejanos se podían observar tenía una vista verdaderamente maravillosa, a Carlos también le gustó mucho y él siempre me cuido y me tomaba de la mano para qué no me fuera a caer, ese detalle se me hizo muy tierno y lindo de su parte y yo también permite que me cuidara, nos quedamos ahi por mucho tiempo observando y platicando, los demás acompañantes al ver que estábamos muy pegados y platicando solo entre nosotros nos dieron un poco de privacidad y se alejaron de nosotros, esto hizo qué Carlos se animara empezar a hablar con más confianza, más tarde me dijo que le agradaba mucho y qué le gustaría que aceptará salir con él, a mí también me agradó mucho el por lo que estuve de acuerdo y le dije que,; sí a mi también me gustaría mucho conocerte un poco más, después de este día cuándo nos veíamos los dos nos teníamos más confianza, después empezó a surgir un cariño especial entre nosotros, más tarde me dijo qué quería invitarme a ver una película al cine pero yo le dije que no sabía sí mi mamá me daría permiso de ir con él por lo cual Él me dijo qué día personalmente a pedirle permiso a mi mamá de que saliera con él, Yo estoy de acuerdo, y por la tarde el fue a mi casa a pedir permiso a mi mamá, pero mi desilusión fue muy grande, mi mamá no me dio permiso y yo me puse muy triste y hasta se me rodaron las lágrimas porque yo en realidad si quería salir con el mi mamá no lo permitió, pasaron los días y nos volvimos a ver y con el tiempo nos hicimos novios, se veía que él me quería mucho solo que pasó el tiempo y él tenía que regresarse el extranjero y esto me hizo sentir muy triste ya que pensé que ya no lo volveré a ver, él también estaba muy triste y ese día que él se iba a ir yo no lo pude ver y mucho menos me pude despedir de el lo cual me entristeció mucho, este fue el último día que lo ví.
Pasó mucho tiempo conocí alguien más, era un hombre muy guapísimo a simple vista me dejó enamorada y me pude dar cuenta que al le pasó lo mismo, pero aquí volvió a surgir lo mismo nunca hubo la oportunidad para salir con él y conocerlo, recibir algunas invitaciones a salir con él pero nunca puedes salir con él, el día que por fin estaba decidida a intentarlo y salir con él aunque mi madre se molestara, este día lo vi en la plaza y mi corazón la tía al mil por uno, él también me observaba a lo lejos cómo queriendo decirme, algo pero una vez más no nos podemos ver ni siquiera platicar de Serca, pasaron los días y no lo veía pero recordé que alguna vez lo ví salir de la casa del mecánico Romualdo se me ocurrió preguntarle de el por lo que me dijo que ese era amigo de su hijo Carlos qué había venido de visita por lo que me sorprendió mucho, pero lo que más me sorprendió fue que me dijo que ya se había regresado para el extranjero.