Lo conocí esa noche en la discoteca dónde me encontraba disfrutando con mis dos amigas. Es un hombre sumamente hermoso, elegante, alto, y musculoso, su rostro anguloso decorado con una incipiente barba que lo hacía demasiado sexi, y una intensa mirada oscura y penetrante, que podía desestabilizar a cualquier mujer. ¡A mí, por ejemplo!
_Se me acercó y me invitó a bailar. Pues, sin siquiera decirnos una sola palabra, bailamos durante toda la noche...¡Más divinos!
Ya era el momento en que teníamos que irnos, cuando salimos a la puerta del local, comenzó a besarme apasionadamente. Yo también respondí a sus besos, sintiendo en mi vientre su gran erección. Pero en eso, mis amigas que ya estaban en el taxi, me llaman insistentemente y muy a mi pesar me despedí con un adiós.
_Al día siguiente, estaba cómodamente en mi cama, cuando veo una información referente a Industrias Owens Chelickol, que es donde trabajo desde hace seis años, allí mencionaban a mi jefa, que pronto seria el compromiso matrimonial de Liz Chelickol con Barrick Karam, hijo del magnate del mismo nombre.
_¡Caramba!...pienso, definitivamente plata llama plata.
_Pero cuando abro bien la infomación, y veo las fotos, me quedo con la boca abierta, resulta que el prometido no es otro que el hombre con el que anoche bailé, el mismo con el que luego me di los más ricos y apasionados besos durante más de cinco minutos. Que si no es por mis amigas, quién sabe que hubiese pasado.
Me he quedado como piedra... ¡No puede ser!
Sigo leyendo, y dice que apenas llegó al país hace unas horas, y que éste romance tiene más de un año, por lo que han decidido formalizarlo.
_ Bueno me digo, claro que lo formalizarán, si es que hacen muy buena pareja, porque los dos son hermosos, y con dinero... ¡O sea!
Pensando bien la situación, me imaginé, si ese hombre llega a ir a la empresa y me ve allí, porque es muy normal ya que soy la asistente de su novia, que podrá pensar de mi, y si le dice a mi jefa que fui una resbalosa que me besé con él sin siquiera conocerlo.
_¡Ay no, tengo que hacer algo!. Bueno, por supuesto no voy a renunciar a mi puesto por ésta situación. Tampoco asi
_Pero a lo mejor estoy exagerando y me estoy ahogando en un vaso de agua, quizás el nunca vaya a la oficina, y además ni sé acordará de mi. Cuántas mujeres no habrá besado en su vida. Pero lo que sí es verdad, que el hombre no es muy fiel que se diga, porque casi le montó los cachos y acabando de llegar, siendo otro, va derechito a ver a su novia una vez que llegó, y no irse de Don Juan discotequero.
Cuando le conté a mis amigas, casi se desmayan, al igual que yo, no podían creerlo.
Les comento mi preocupación de que él me reconozca y me averguense delante de ella.
Entonces me proponen la idea de cambiarme el look, me pareció bien, a pesar de todo.
El lunes llegué con mi nuevo look totalmente radical, el cabello corto hasta las orejas y teñido de rubio con mechas cobrizo, y para completar, me coloque gafas de moda. Pues bueno, a todos les encantó, me dijeron que estaba irreconocible, a pesar de haber malogrado mi hermosa y larga cabellera negra.
A las 9 y 30 llegó mi jefa, cuando me dirijo detrás de ella, se quedó mirándome, y asombrada me dijo:
¿Pero que hiciste, acaso estás loca?
Yo también la miré y le dije
¡Ay jefa, si supiera! irónicamente sonreí. Por supuesto yo me entendía.
_Despues del mediodía vi cuando ella regresaba de almorzar. Sus risas me hicieron volver la mirada, y es que venía de manitas agarradas con su novio. Rápidamente me levanté de mi escritorio y me retiré un poco más allá, y desde allí lo contemplé en todo su esplendor, en plena luz del día se veía sumamente atractivo, sentí escalofríos, y no pude evitar pensar en sus apasionados besos.
Mucho rato después, mi jefa me llama a su oficina, bueno nada, tengo que ir, y veré si en verdad mi look pasa la prueba de fuego. Después de tocar la puerta, me invita a pasar, temblando entro y saludo, luego mi jefa me muestra en su laptop algunas cosas que debo traducir, y mirándolo le dice:
"Amor, ella es mi mano derecha, prácticamente la que lleva ésta empresa, y se llama Felicidad"
Siento su mirada sobre mi, y me dice:
_¿En serio tu nombre es Felicidad?
_Simplemente asiento, y volteo para otro lado.
_Vuelve a dirigirse a mí y me dice:
_Seguro que tú nacimiento fue una gran Felicidad para tus padres.
_ Así es... fue lo único que dije.
_ Salgo de la oficina, completamente sonrojada, por un lado tranquila de que no me reconoció, pero por otro lado, me desestabilizó al escuchar su voz por primera vez, me sentí casi que desfallecer... Qué hermosa!
¡Ay Dios! ¿Será que éste Adonis no tiene defectos?
_Los días transcurrían, una tarde mi jefa me llama a la oficina para decirme que en dos días estaremos viajando al exterior por cuestiones de trabajo, realmente yo la acompaño solo por ser su traductor, ya que soy políglota.
Cuando llegamos al hotel donde nos hospedariamos, un hombre sumamente apuesto la esperaba en la puerta, y en plena calle se besaron apasionadamente, luego le dijo que subieran a su suite, me quedé asombrada.
¿Pero bueno y ella no ique va a casarse con el guapo que me besó?
_ ¡Ay no está gente rica son todos unos desfasados!
Subí a mi habitación, me duché y luego me vestí y me quedé allí, esperando que la señorita se "desocupe" y me indique qué es lo que voy hacer.
En la mañana fue cuando la vi, me dijo que tradujera unos contratos y los enviara vía email al departamento jurídico de la empresa.
Después de eso no hice más nada, y ella siguió en la suite con aquel hombre.
De regreso, y cuando estábamos en el aeropuerto, llegó su novio a recogernos, y nuevamente la vi como si nada, besar profundamente a su novio. ¡Que locura!. Pensé
Pasaron los meses y la situación con esa gente era la misma, viajábamos cada quince días, supuestamente a reuniones de trabajo, se encerraba con el tipo ese en su suite, y luego regresaba y se besaba y quién sabe que otras cosas más haría con el novio.
¡Ay no, yo estaba cansada de todo esto!
Sin querer me involucraba en su ligereza.
_ Así que un día sin son ni ton le presenté mi renuncia, ella no quería aceptarla, pero me mantuve firme en mi posición, y solo me quedaría unos días para entrenar a mi relevo.
Me fui de esa empresa donde trabajé por seis años y medio, busqué algo más tranquilo, y no seguir con esos locos de carretera. Por supuesto yo no soy la más indicada para cuestionar a nadie, pero es que ésta mujer rebasó los límites.
Continúe mi vida tranquila y feliz... Libre de toxicidad.
_Y asumí lo que paso aquella noche en la discoteca, como el resultado nada mas de
¡Una noche de copas!