Localización desconocida no. 1
Pov Jungkook.
—¿Por qué?— Pregunto.
—No lo sé.— Respondí con sinceridad.
En estos días, él había estado demasiado raro, yo no lo entendía aunque de verdad quería hacerlo. Me estaba confundiendo demasiado.
—Nunca respondes mis preguntas.— Volvió a preguntar.
Su voz estaba más allá de lo que yo alguna vez conocí, por más de que yo intentará estar en la misma línea, simplemente no podía.
—Lo lamento.— Fue lo único que pude decirle, no había más y yo sentía que estaba causando algo malo en él.
—¿Es todo?.
Asentí, sin saber qué más decir. Seguía sin entender y él no ayudaba en esta situación.
Estaba mirándome de una manera extraña, parecía que quería decir algo. Aunque al final no lo hizo.
Dió la media vuelta y se fue dejándome atrás, otra vez. ¿Qué más quería que yo hiciera?.
Yo solo era un chico tonto que no captaba las indirectas, aunque no sabía realmente si él estaba haciendo esas cosas.
Desde que lo conozco, sus métodos para socializar conmigo eran muy extraños. No hablaba más que lo "normal". Aunque al final eso no era tanto como él parecía pensarlo.
Suspire.
No había de otra, esto ya llevaba algún corto tiempo pasando, no sabía que quería, ni mucho menos lo que sentía. Porque bueno, él no parecía querer decirlo.
¿Pedir ayuda?, Sería inútil.
Estaba empezando a pensar que quizás yo tenía la culpa, aunque bueno, intenté muchas veces, él solo no aflojaba su agarre.
—¿Qué fue lo que pasó?.
Levanté mi vista. Ahí estaba parado con un rostro curioso su mejor amigo, yo no entendía cómo es que lo aguantaba tanto, quizás él lo entendía de una manera diferente.
—Lleva haciendo la misma pregunta desde que lo conozco, y yo no sé qué responderle. Porqué no lo entiendo.— Me dejé caer en una de las sillas más cercanas a mi.
La universidad no era nada fácil y que alguien llegara a mi vida a complicarla era un súper reto.
—Tranquilo.— Sentí su mano en mi cabeza, e incluso me dió una leve caricia.
¿Cómo había llegado tan rápido a mi?, Pues no lo sabía. Ellos eran raros y complicados, aunque por lo menos agradecía que Namjoon fuera más expresivo.
—Se le pasará, ya sabes quizás solo necesita cinco minutos.— Volvió a acariciar mi cabello. —¿Ya te habían dicho que tú cabello es muy lindo y suave?.
Rodé los ojos.
Cuando dije que eran raros no lo decía de broma. Namjoon era todo un caso, pero me caía muy bien. En cambio Taehyung tenía un aura misteriosa, que solo incitaba a mi curiosidad de una manera alarmante.
—¿En serio?.— La pregunta salió con un pequeño tono burlón.
—Si, a mí me encanta.— Él parecía no haber captado mi pequeña pregunta sarcástica.
—Yo de verdad que con ustedes no puedo.— Negué.
Él solo seguía jugando con mi cabello como si mi estado de ánimo no importará, está bien me halaga que le guste mi cabello, pero estos no eran los temas de conversación que yo quería llevar en estos momentos.
—Namjoon céntrate por favor.— Me levanté de la silla causando que dejara de tocar mi cabello y que por supuesto me prestará atención.
—Dejalo ya se le pasará, además él no puede estar tan lejos de ti.— Miro hacia la ventana con una pequeña sonrisa.
¿Estaba jugando acaso?, Mis mejillas empezaron a calentarse, yo no quería esos comentarios porque solo hacían que yo mismo me creará falsas ilusiones.
—Ya, deja de decir mentiras. En todo caso me largo. Tengo otras cosas que hacer.— No quería mirarlo a la cara, porque sabía que iba a reírse de mí.
Taehyung me gustaba mucho, incluso podía decir en secreto que era mi persona favorita. Puede que nadie se haya dado cuenta, (o eso quería pensar).
—No son mentiras.— Su voz sonaba realmente segura y yo sentía que iba a desmayarme de tanta emoción.
—En todo caso no me molestes.— Como no sabía qué más decir, me fui de ese lugar. Era mejor correr de Namjoon y sus verdades.
Tenía cosas que hacer, y ya había perdido mucho tiempo tratando de comprender a la persona que me gustaba. Aunque bueno, siendo sincero me gustaba pasar tiempo con él, así no me hablara como quisiera yo disfrutará esos momentos a solas.
—¿Qué hacías ahí encerrado con Namjoon?.— Su voz fue como un golpe muy duro a mi corazón.
Yo estaba tan concentrado en tratar de escapar de mi sufrimiento interno, como para volver al punto de partida. ¿Qué hacía ahí escondido?.
—¿N-nada?— Lo mire sin saber realmente que decirle.
Él provocaba estás cosas, Taehyung tenía la culpa y muy internamente me gustaba. Estaba muy loco en realidad.
—Ya...— Y así sin más volvió a irse dejandome como un tonto.
Otra vez quería llorar, no lo entendía y cada vez era mucho peor, no sabía lo que quería y eso me estaba matando.
Suspire de nuevo, si seguía así iba a terminar con muchas canas y mi cabello ya no sería lindo para nadie.
Cuando lo ví desaparecer entre los pasillos, yo viví a mi rumbo que anteriormente estaba estable. En estos momentos si me hubiera gustado tener amigos, aunque fueran malos conmigo en el futuro yo ahora necesitaba que me escucharan.
Ahora que veía tan brillante el reloj, me di cuenta que estaba llegando tarde a una de mis clases, le hubiera hecho caso a Namjoon y en estos momentos yo solo estaría esperando la hora de la comida.
Negué una vez más, esto me volvería loco más temprano que tarde. Hoy tenía una exposición y más tarde un examen, debía ocupar mi mente en algo más que no fuera Taehyung y su belleza tan extraña.
—¿A dónde vas?.
Ellos en serio tenían que dejar de aparecer solo así, toque mi pecho consciente de que aún estaba vivo y que probablemente no estaba ya en la enfermería.
Yo quería golpearlo, pero no lo haría, no era de esa clase de personas y ahora me planteaba realmente si eso era mi castigo.
—A clases, ya perdí mucho tiempo.— Después de decir eso, le di una pequeña sonrisa, luego solo empecé a caminar lejos de su presencia.
La concentración era clave, a partir de este momento no dejaría que nadie me quitara mis prioridades.
Aunque bueno, ver a Taehyung en una esquina era una bella distracción que estaba dispuesto a correr.
—🌌—
—¿Por qué no estás en clases?, Tonto.
Wow, ¿Él en serio me dijo eso?.
Realmente no sabía cómo tomarme el hecho de que acababa de llamarme tonto.
¿Sería bueno golpearlo o solo irme triste?, Quizás la segunda opción era más viable que la primera.
Había pasado una semana exactamente, desde nuestro último "incidente", decidí llamarlo así porque no pensé lo suficientemente rápido en otra cosa.
Yo era muy débil, él me gustaba mucho, pero también había sentido muy horrible que me haya llamado tonto. Así que lo más viable fue irme, al final mi orgullo ya estaba roto, aunque no lo mencionara jamás.
Mis ojos se llenaron de agua, de esa salada que cuando cae y llega a tus labios sabe medio rara. No iba a darle el privilegio de conocer mis lágrimas, o bueno aún no.
Sostuve bien mis libros y me fui de ahí tratando de no mirar hacia atrás, ya había sido suficiente, no pensé que algún día él me faltará al respeto.
Después de caminar varios pasillos lejos de él, me deje ir y comencé a llorar como un loco, no sabía si estaba exagerando pero si me había dolido.
—Oye, ¿Qué te pasa?.
Vaya buen momento para tomarme a si mejor amigo, Namjoon era un tonto también, aunque él no me haya hecho nada, se lo merecía por ser amigo de ese lindo pero desgraciado hombre.
_M-me llamo tonto...— Me trague la saliva para no ahogarme ahí y que pudiera entenderme, puede que luciera horroroso llorando, pero vamos si me había herido.
—¿Quién?, ¿Taehyung lo hizo?— Parecía muy sorprendido.
Pero yo le tenía la verdad, eso había pasado y no creía olvidarlo quizás por ahora.
Asentí consciente de que si hablaba, diría pura tontería y no lograría entender del todo. Limpie mis mejillas con el suéter que llevaba hoy puesto, el frío ya estaba empezando a hacer acto de presencia y aunque me encantará, en estos momentos no lo sentía tan agradable.
—Bueno, debe de existir una razón.— Intentó darle algo de lógica. —No niego que me sorprende, pero no creo que lo haya hecho con malas intenciones.
Era su amigo, tenía toda la lógica del mundo para ponerse de su lado, aunque tenía que aclarar está situación yo no quería ver a Taehyung y su perfecto rostro.
—Iré a hablar con él.— Lo detuve.
Si de algo estaba seguro, es que no quería peleas, por algo que solo me pertenecía a mi, Namjoon podía ser muy amable y caballeroso, pero no dejaría que su amistad corriera peligro.
—N-no, solo olvídalo-o.— Era mejor así.
Después de una rápida y muy descuidada limpieza a mi rostro, tenía que ir al baño a desechar toda mi mucosa nasal, eso no lo veía nadie, porque bueno era muy asqueroso.
—Te hizo llorar, él debe de explicar el porque.— Se veía muy seguro. Pero yo no quería peleas.
Así que hice lo que mejor pude, me acerque un poco a él y lo abrace, la diferencia de estatura era muy obvia pero por lo menos serviría para agradecerle su preocupación.
—G-gracias por detenerte aquí y preguntarme. Pero no es necesario, esto es cosa mía. Además lamentó preocuparte.— Susurré solo para él.
Namjoon era una valiosa persona y si yo no estuviera enamorada del perfecto Taehyung, hubiera caído rendido por él.
—¿Qué creen que están haciendo?.
Conocía a la perfección esa voz, la persona que menos quería escuchar de nuevo, estaba ahí. Su encanto me llegó hasta el corazón, pero debía de ser fuerte.
Me separé de Namjoon y solo hice una pequeña reverencia, después me fui de ahí, dejándolos solos, era la primera vez que yo le daba la espalda a Taehyung y realmente se sintió raro.
Camine un poco hasta que por fin di con los baños, pronto acabarían las clases y si yo me presentaba de esta manera tan horrible, sería el blanco de burlas.
A pesar de que nadie me tomaba en cuenta, no quería que algo como esto fuera el inicio del desastre.
Me tomó unos pequeños minutos, me lave bien el rostro e incluso sone mi nariz, al final pude verme algo presentable, si ignoraban mis ojos hinchados por el llanto sin sentido, yo pasaría desapercibida rápido.
Suspiré, tenía que darme valor, así que lo hice, y salí del baño, solo para encontrarme con Taehyung y su rostro apenado.
Eso sí que era muy nuevo, e incluso por unos cortos momentos se me olvidó que estaba triste gracias a él.
—Lo siento, no quería que lloraras. Yo pensé...— Parpadeé varias veces. —A las chicas que he visto les gustan los chicos que las tratan mal y yo pensé... Que tú querías que fuera así contigo.— Cuando terminó de hablar yo quería lanzarme sobre él y golpearlo.
Pero no lo hice, al contrario me acerqué y al igual que con Namjoon le di un abrazo, la estatura no era un problema porque me gustaba estar y escuchar su corazón así de cerca.
—Tu no tienes que ser como todos los demás.— Sonreí un poco. —Solo se Taehyung y yo lo voy a entender.— Ya no quería llorar pero si quería gritar de alegría.
Él no me estaba apartando, aunque no se movía yo podía escuchar su corazón, latía muy rápido y eso hacía que yo olvidará la tristeza anterior.
—Me gustas tal y como eres. No necesitas cambiar y ser alguien que no eres.— Puede que haya revelado mucha información, pero era necesaria para que entendiera mis sentimientos.
—Y-ya basta.— Me aparto de una manera poco frágil haciendo que yo sonriera más. —No tienes que decirme esas cosas...
Y ahí estaba otra vez el Taehyung que yo conocía. Tan serio y a la vez tan distante.
—Esta bien, ¿Quieres comer conmigo más tarde?— Tome fuerte mi mochila, era la primera vez que yo lo invitaba, ya que anteriormente él solo me daba comida y se iba lejos.
—No, tengo otras cosas que hacer.— Miro hacia otro lado, parecía nervioso, así que lo entendí.
—Está bien, entonces le diré a Namjoon, ¿Nos vemos en la salida?— Pregunté con esperanzas.
—¿Dejarás de molestarme si acepto?— Yo asentí. —Bien, nos vemos en la salida, ahora no estorbes.— Dicho eso me hizo a un lado con cuidado y dió unos pasos. —Aléjate de Namjoon, yo comeré con él.— Me miró unos cortos segundos.
—Lo haré, lo prometo.— Levanté mi meñique, pero él solo lo ignoró, con un asentamiento de cabeza volvió a su estado actual y se fue dejándome sola.
Taehyung era así y yo no podía estar más enamorado, a pesar de que mi pequeña pataleta haya sido olvidada, yo podía entender ahora él porque lo hizo.
—Sigo sin entender cómo es que te gusta alguien como él.— Sonreí.
—Es lindo, tu no lo entenderías.— Le di una pequeña palmita a Namjoon en el brazo y solo me fui de ahí yo también, tenía otra clase a la cual está vez estaba llegando temprano.
Mis cambios de humor habían sido muy elevados, pero me ponía feliz saber que Taehyung iba a estar ahí esperándome para irnos juntos a casa.
—🌌—
Las clases estaban finalizando, o bueno al menos las mías sí. Estaba muy emocionado, Taehyung nunca aceptaba estar tanto tiempo conmigo, aunque sentía mucha curiosidad aceptaba los pocos minutos que podía aguantarme.
Lo que si no espere para nada fue la maldita lluvia, en la televisión no habían dicho nada acerca de esto, de igual manera nunca tenían razón.
Suspire, esto se había complicado. Yo usualmente no cargaba con paraguas a menos que en realidad supiera que iba a llover, ahora se había arruinado mi caminata con Taehyung.
Guarde mis cosas con mucha pereza, no quería pensar más en mi mala suerte, Taehyung quizás no quería irse así y bueno era muy entendible.
—Pss...— Fruncí el ceño.
¿Qué clase de ruido era ese?, ¿Ya estaban empezando acaso con sus malas bromas?.
—¡Pssss!— Negué.
Era muy raro todo esto.
Cuando terminé de guardar mis cosas, hacia todos lados, aquel sonido no se iba eh incluso lo podía escuchar más cerca.
—¡Psssssss!
Volví a negar, está vez ya sabía de dónde provenía ese ruido, ¿Por qué no simplemente se acercó a mí y listo?, ¿Tenía que ser así siempre?.
—Namjoon, ¿Es en serio?.— Me levanté de mi asiento para poder acercarme a él.
No era necesario que hiciera ese ruido tan extraño, solo estaba llamando la atención, lo cual claramente yo no quería.
—Sí.— Sonrió con orgullo.
No sabía si golpearlo o solo apretar sus mejillas por lo tierno que se había visto.
—¿Qué ocurre?— Sonreí yo también pero con algo de diversión.
Colgué bien mi mochila en mi hombro para que no fuera a caerse cuando iniciará mi caminata.
—Un pajarito me dijo que irías a casa con Taehyung, así que ya hice mi parte.— Moví un poco mi cabeza, no estaba entendiendo. —Toma.— De su mochila sacó dos pequeños paraguas bien enrollados.
Uno era de color turquesa y el otro rojo, eran unos lindos colores ya que no se veían tan fuertes y llamativos.
Él era una persona muy linda, sus acciones iban más allá de lo que uno podría imaginar y ahora entendía el porqué las niñas de este lugar suspiraban por él.
Aparentaba ser un chico frío así como Taehyung, pero en cambio era como un pequeño malvavisco todo apachurrable.
Tome los paraguas que estaba dándome, no sabía cómo agradecerle este tipo de cosas, porque bueno yo en ningún momento se las había pedido.
—¿Y tú?, ¿Cómo te irás a casa?— Eso me preocupaba un poco.
Porqué al final no sabía realmente si él iba a mojarse o solo esperaría a que la lluvia bajará de intensidad.
—No te preocupes por mí, pasarán en unos minutos y me llevarán a casa.— Elevó un poco sus hombros, una clara señal para que yo no siguiera preguntando.
—¿Estás seguro?— Volví a preguntar, con algo de inseguridad.
—Si, ahora ya vete. Taehyung no creo que quiera esperar demasiado, ya sabes cómo es.— En eso tenía razón.
Con mi corazón latiendo rápido y mi nerviosismo en aumento yo le di las gracias, prometiendo que cuando nos volviéramos a ver yo le compraría la comida.
Después de que aceptará yo salí corriendo en busca de Taehyung, estaba tan emocionado que no me di cuenta realmente de lo que estaba pasando en ese pasillo.
—Vamos, anímate. Yo puedo llevarte y no vas a mojarte para nada.
¿Qué hacía esa ahí con él?, Se supone que yo estaría así y no ella, no quería ponerme triste, pero ¿Por qué?, Él había dicho que si hace un rato.
—Está bien.— Cuando respondió, sentí como si mi corazón fuera pisado.
¿Realmente lo dijo?.
Quería mentirme a mí mismo, pero no. Taehyung había dicho que si a esa loca y ahora se estaban preparando para irse.
Su rostro no mostraba ningún sentimiento, él solo estaba siendo como siempre y lo que más me aplastó fue que no la apartará así como lo hacía siempre conmigo.
Quería que me viera pero sabía perfectamente que no lo haría. Comencé a caminar despacio consciente de que no iba a ser diferente.
Cuando por fin pude estar frente a ellos, apreté fuerte los paraguas en mis manos, parecía como que se había dado cuenta de algo, pero ya no me interesaba mirarlo, así que empuje los dos paraguas en su pecho causando que esa loca me gritara por haberlo herido.
Una vez los tomó con sus manos yo simplemente volví a mi camino, sostuve fuerte mi mochila con mis dos manos y mire hacia la puerta.
Estaba cerca de la entrada, podía ver perfectamente como la lluvia estaba cayendo, pero ahora no me importaba para nada, mi emoción había desaparecido con el suceso anterior.
¿Qué más daba si me mojaba?
Realmente no importaba ahora, solo hizo que me diera cuenta que ya no podía confiar y ser tan yo con Taehyung. Tenía que cambiar de alguna manera y lo haría.
En cuanto el agua mojó mi cara, ya no me importó dejar libres aquellas lágrimas que había estado guardando sin saberlo.
Puede que esté siendo ridículo, pero nadie se daría cuenta así que estaba bien.
Comencé a caminar fuera de todo, la lluvia ya no calaba tanto como al principio, e incluso estaba disfrutando lo fría que estaba.
Solo daba las gracias a qué los días siguientes no había clases, el fin de semana había llegado demasiado rápido y ahora no podía estar más contenta por ello.
Eso significa no ver el perfecto rostro de ese mentiroso, así que podía auto-golpearme esos dos días sin problemas de que alguien interrumpiera mi preciado sufrimiento.
—¡Jungkook!
Ya no daba para más, el agua solo hacía que fuera más pesado todo y entendía el porqué nadie se mojaba en estos tiempos, sabía que podía enfermarme pero muy internamente no me importaba.
—¡Jungkook!
Otra vez ese incesante ruido molesto, no era necesario que le hiciera caso, al final no importaba, la lluvia parecía ayudarme así que seguí con mi camino, aún me quedaba la mitad de él para poder llegar a mi casa y por supuesto a mi sufrimiento.
—¡Jungkook!
—¿Qué?— Grite ya con molestia.
Mire en aquella dirección sin saber qué más hacer, quizás si prestaba atención al fin me dejaría en paz.
—¿Qué crees que estás haciendo?, Tonto.— Eso me enojo.
Se lo pase una vez porque al final me pidió disculpas, después arruinó eh hirió mis sentimientos más de dos veces, ¿Y ahora esto?.
—Irme a mi casa, tonto.— Sentía que esto era liberador, al fin pude apartar mis sentimientos de amor y decirle lo que se merecía.
—¿Por qué no me esperaste?, ¿No sé supone que saldríamos juntos y así dejarías de molestarme?.
—Ya basta Taehyung. Me cansé de esto y de ti.— Tire mi mochila consciente de que no era la mejor solución. —Estar enamorado de ti no quiere decir que deje que me humilles de esa manera.— Lo apunte. —Ya no más, me rindo. Dejaré de "molestarte ''.— Hice comillas con los dedos de ambas manos. —Y solo me haré a un lado, cada vez que pases me iré lejos y desde ahora ya no intentaré estar cerca de ti, así que tranquilo ya no existirá el tonto de Jungkook.
Estaba incluso cansado después de esas palabras, la lluvia seguía cayendo y daba las gracias a qué mis lágrimas no se distinguían.
Me agaché para recoger mi mochila y así poder seguir mi camino, pero algo no me lo permito, su mano estaba agarrando mi antebrazo de forma suave.
Levanté la mirada totalmente inseguro, ¿Qué más quería de mí?, ¿iba a burlarse acaso?.
No supe como, pero su rostro y sus labios ya estaban cerca de mí, mi corazón empezó a latir como loco y mis ojos se abrieron más de lo normal.
Sus labios sobre los míos fue lo único que pude sentir, eran tan suaves y lindos, la lluvia no dejaba de caer y sus ojos se mantenían sobre mi.
No sabía que hacer, esto estaba siendo muy extraño, pero de alguna manera me gustaba. Sentí su otra mano en mi cintura, luego un leve apretón y ya estábamos más cerca, nuestros cuerpos mojados estaban pegados e incluso llegué a pensar que mi corazón podía salirse de su lugar.
Después de unos minutos con nuestros labios unidos, él se separó de mí causando que abriera y cerrara mis ojos varias veces con confusión.
Su sonrisa hizo que mi corazón se derritiera otra vez y muy en el fondo había olvidado dónde estábamos y porque estábamos en esta situación.
—No necesito que él tonto de Jungkook se aleje de mí. En cambio lo quiero cerca tratando de demostrar lo que siempre hace, sus sentimientos son correspondidos por un tonto Taehyung y él no sabría que hacer si ya no puede ver el hermoso rostro del tonto Jungkook.— Sonrió de nuevo y yo sentía que me desmayaba.
Él había estado hablando sobre nosotros en tercera persona y a pesar de que se escuchó raro yo lo estaba tratando de entender.
—Quisiera que el tonto de Jungkook aceptará ser el novio del tonto Taehyung.
Cuando el dijo eso, volví a llorar pero está vez de felicidad, el chillido salió solo y me lance a abrazarlo, pero está vez de una manera diferente.
—El tonto de Jungkook acepta al tonto de Taehyung.— Sonreí yo también.
Ese día estaba siendo el mejor que había estado teniendo en estas semanas, puede que sea muy apresurado pero sentía que yo pertenecía a Taehyung.
—Prometo cuidarte.— Se acercó de nuevo a mi rostro, yo sabía que significaba eso así que está vez lo hice bien.
Sus labios se sentían tan agradables, que yo quería quedarme aquí para siempre.
—🌌—
Pov Taehyung.
Mis sentimientos estaban a flor de piel y él causante era un tonto niño hermoso.
¿Cómo pasó?, no lo sabía a ciencia cierta. Solo sentí la valiosa necesidad de seguirlo y estar ahí aunque él no me viera.
Mi mundo giraba a su alrededor, cualquier mínima cosa que le pasaba, me auto-incluia. Porque si, él era todo lo que yo necesitaba así no se lo dijera.
¿Cuando me di cuenta?, el primer día que pise la universidad y lo vi defender a otra persona, puede que suene muy loco pero yo ya lo había visto desde mucho antes.
Solía trabajar con mi madre en su cafetería, a pesar de que estuviera localizada en el centro, las personas siempre ponían un pie en ese lugar, estaba cien por ciento seguro que fue como ese típico cliché de amor a primera vista.
Al principio me sentí como un loco, creía que realmente estaba mal, pero luego la mire con más frecuencia.
Mi madre decidió que era hora de salir a buscar lo que realmente me interesaba, así que en menos de un mes ya estaba siendo el nuevo en esa universidad, agradecía demasiado que Namjoon se haya atrevido a dejar su cómodo hogar para acompañarme.
Ambos teníamos la suficiente edad como para saber que era lo que realmente necesitábamos y yo lo descubrí cunado la volví a ver otra vez.
Me costó trabajo dejar de ser invisible para él, Namjoon me ayudó bastante pero también causo muchas sensaciones malas. Los celos jamás los había sentido, hasta que me di cuenta que no podía verlo cerca de alguien más que no fuera yo.
Incluso tuve que aprender a reprimir mis bajos instintos, tratarlo mal me salía con dificultad, aunque siempre media mis palabras.
Me sentía como un pequeño niño de prescolar molestando a la niña que le gustaba a base de jalones en su cabello, era tonto y Namjoon no dejaba de decírmelo.
Cambie por completo, ya no sentía que era aquel niño de mamá, el cual pensaba que siempre estaría con ella. Mis actitudes cambiaron con forme me di cuenta que había más de mi sin explorar.
Jungkook era todo lo que yo quería y no lo dejaría ir tan fácil. Poco a poco me hice notar, puede que no haya sido como yo lo tenía planeado, pero de algo sirvió.
Namjoon se hizo capitán del equipo y yo solo era el segundo mejor, las chicas comenzaron a caer como si fueran gotas de lluvia, pero no me importaba para nada. Quien yo quería me me notará, aún no lo hacia.
Así que tuve que planear otra cosa, un pequeño empujón y yo sería el centro de su mundo. Namjoon planeo todo y al final se llevó a cabo, puede que no quedo al cien, pero al fin estaba mirándome.
Las semanas fueron pasando y él comenzó a buscarme, intente hacerle creer que era una molestia, pero yo por dentro estaba feliz y muy emocionado.
Aunque si se me salio de control en ciertas ocasiones, jamás fue mi intención hacerlo llorar o que pensara que no había interés de mi parte.
No sabía cómo actuar cuando él estaba presente, Jungkook era mucho más de lo que yo había pensado y ahora no sabía que hacer con tanta hermosura.
Namjoon hablo conmigo de manera sería, cosa que jamás había pasado, no había sido mi intención herirlo de esa manera, aquella chica loca se me acercó y como no pude decirle que no, herí a quien me gustaba realmente.
Esa tarde no me importo la lluvia, sabía que ambos terminaríamos muy enfermos, pero valía completamente la pena, él merecía más de lo que tenía para darle, aún así me esforzaría demasiado para que nada le faltará.
Ya no éramos niños yo quería mas, aunque era poco el tiempo, eso no importaba a la hora de involucrar los sentimientos.
Ese día le confesé mi amor, quería que supiera que mis sentimientos eran mutuos, él merecía saberlo, la satisfacción que sentí al verlo tan feliz, puso a mi corazón contento.
En esa tarde lluviosa, me prometí cuidarlo de todo, no dejaría que nadie le hiciera daño, aunque ahora pareciera un loco celoso, valía completamente la pena.
—¿Puedes parar?
Negué.
Efectivamente estaba siendo muy raro en estos momentos, pero si dejaba de mirarlo podía pasarle algo.
—Taehyung, basta. Estás actuando raro, las personas van a pensar que eres un loco.— Me encogí de hombros, claramente no me importaba.
—Tu no sabes.— Despegue mi vista, por unos instantes de mi hermoso objetivo, para poder darle atención al idiota de Namjoon.
—Mira entiendo que ahora quieras cuidarlo, pero también debes de darle su espacio, no creo que le guste que estés pegado a él y...
—¡Taehyung!— Aquella dulce voz, causo que mi corazón empezará a latir de forma rápida.
—¿Qué quieres tonto?— Debía dejar en claro que seguía siendo el mismo chico borde con él, así supiera de mis sentimientos.
—¿Quieres comer conmigo?— Cuando me sonrió, sentí que iba a desmayarme, se veía tan lindo.
—No, deja de molestarme. Namjoon y yo iremos a otro lado.— Intente no suspirar ante su presencia, incluso su olor me llamaba, quería estar pegado a él y no separarme jamás, pero tenía que mantener mi postura.
—Oh, está bien. Entonces coman bien y no vayan a dejar nada.— Sonrió. Y luego se fue dejándonos atrás.
¿Se podía ser más dulce?, Yo creía que si, pero no lo diría. Más tarde la vería de nuevo y así haría acto de presencia para irnos juntos.
—¿Viste eso?— Mire a Namjoon con emoción. —Él es tan lindo.— Iba a desmayarme, toque sus hombros y lo sacudí un poco. —¿Se puede ser más dulce?— Está vez si lo dije en voz alta, para que supiera como me tenía.
—En serio que no te entiendo.
Suspire, él jamás lo haría y yo estaba bien con eso.
—Eres su novio ahora, ¿Porqué sigues con ese trato?— En su voz pude notar la burla, pero no me importaba para nada.
—Ya te dije que no puedo, si me acercó mucho puede que me dé un "chus chus".— Sacudí mis manos, frente a su rostro de forma alarmante.
Después me acerque a la puerta y sonreí de nuevo, él estaba ahí tan deslumbrante y hermoso como siempre.
—Wow, ¿Quién es ella?— El tono de su voz no me gustó para nada. —¿Es la nueva?.
—No me interesa.— Rodé los ojos con molestia. Esa loca no se acercaría a mi precioso.
Así que como buen novio, celoso y protector camine hacia donde estaban ellos, escuché la advertencia de Namjoon pero no me importo.
—Ohh, Taehyung. Mira ella es...
—No me importa.— Lo tome de la mano, para luego alejarlo de ese peligro, camine con él hasta que no vi a nadie "peligroso" y lo solté, como si nada hubiera pasado. —No te acerques a ella.— Me agaché un poco en modo de amenaza.
Aunque no podía si él solo, estaba sonriendo, parecía orgulloso de mi acto. Cuando extendió sus brazos yo le puse un dedo en la frente para alejarlo.
—Ya basta.— Aclare mi garganta, conciente de que mis mejillas estaban calientes y probablemente de otro color. —Ahora no me molestes, tonto.
—Esta bien.— De nuevo estaba sonriéndome.
Él iba a volverme loco, aclare mi garganta otra vez y lo mejor que pude hacer en esos instantes fue alejarme de él, mi corazon estaba golpeando fuerte en mi pecho, sentía como que iba a salirse.
Jungkook provocaba eso y me gustaba demasiado.
—¿Terminaste?— Asentí con orgullo. —En serio que eres todo un caso.— Namjoon nego con una sonrisa.
Parecía que estaba burlándose de mí, pero no lo dejaría, así que le di un golpe en el brazo, la mala cara salió sola así que estuve contento, cuando él se alejo por protección.
—🌌—
Pov Taehyung.
—¿Cómo es?— Su voz sonaba tan ligera y sin preocupaciones.
Parecía que la curiosidad, lo estaba carcomiendo por dentro, así su rostro no lo expresara. Entendía que quisiera saberlo, pero no me correspondía quitarle la oportunidad de que lo conociera por si solo.
—¿En serio quieres saberlo?— No estaba del todo seguro.
Aunque en su mirada se notaba la desesperación, yo no quería quitarle ese derecho.
—Si, llevo tantos años en la oscuridad y verte siendo feliz, despertó aquella curiosidad que creía perdida.— Sonrió.
Pude sentirlo, e incluso me sentí un pésimo amigo por ocultarle ciertas cosas, pero no quería que viviera mis experiencias y sentimientos, por el simple hecho de que era muy diferente.
—¿Sabes?, Al principio sentía que era algo extraño. Es nuevo para mi todo esto todavía, pero luego quería mucho más. Mirarlo por unos cortos minutos no fue suficiente, así que busque más oportunidades. Mi corazón latía fuertemente cada que sus ojos pasaban de mi, así fuera una pequeña sonrisa mis nervios aumentaban.— Mire unos cortos minutos al cielo.
Ambos estábamos descansando de todos, aunque quisiera estar con Jungkook, él tenía cosas que hacer en familia, yo entendía ese punto, así que Namjoon me propuso solo platicar en un lugar tranquilo, así que acepte y ahora estábamos hablando de cosas que aún no entendíamos del todo.
—Poco a poco me di cuenta que ya no podía estar sin mirarlo, mis días cambiaron totalmente y entendí que debía llamar su atención de alguna manera.— Negué un poco. —Pero eso no es lo que quieres saber.— Sonreí con nostalgia. —Si pudiera decírtelo en una sola palabra, sería "inefable".
—Creo que no sería la correcta.— Namjoon tenía razón, pero para mí si lo era.
—Lo es, hay muchas cosas que no se pueden expresar.— Eleve mis hombros.
No había nada de malo en creer que eso era así, yo estaba contento con ello.
La risa de Namjoon, resonó en aquel tranquilo lugar, me contagio a tal grado que la burbuja de serenidad se había ido demasiado lejos.
Solo éramos dos hombres curiosos, por algo que aún no entendíamos, el amor conllevaba a sentir muchas cosas.
—En todo caso, me gustaría conocerlo.— La risa se había ido y ahora solo quedaba la tranquilidad de nuevo. —¿Cuánto tiempo a pasado ya?— Pregunto.
—Realmente no lo sé, ¿años?, ¿siglos?, ¿una eternidad?— Sacudí una de mis manos.
El suspiro que emitió, fue suficiente para entender que algo no estaba bien. Yo sabía que su tiempo se estaba acabando de nuevo, me sentía mal por él. En serio que quería ayudarlo, pero ¿cómo?.
—Se a sentido como una eternidad, si te soy sincero.— Concluyó.
Era cierto, cuando tú vida dependía de algo no era para nada fácil, es por eso que nosotros habíamos pasado mucho tiempo tratando de encontrar ese algo.
Afortunadamente yo lo había encontrado y no tenía que morir otra vez, agradecía que Jungkook haya aparecido esa tarde aburrida. Mi ciclo se terminó cuando mi corazón se sincronizo con el suyo.
Para Namjoon no era así y ahora no sabía cuanto tiempo le quedaba, no se merecía realmente irse de nuevo, nos volveríamos a encontrar, pero él no sería la misma persona que estaba a un lado mío.
—¿Cuánto te queda?— Me animé a preguntar. Aunque no hubiera querido tenía que hacerlo.
—No lo sé, pero creo que debo de irme pronto.— Me miro. —Siento como si me estuviera secando por dentro.— Luego sonrió. —Ahora entiendo el porque mi abuela, regaba sus plantas a diario.
Reí un poco, no era el momento adecuado para los chistes, pero así era él y me alegraba que aún tuviera sentido del humor.
—¿Aceptarías una invitación a comer?— Pregunté sin mirarlo realmente. —Seria bueno que tuvieras el estómago lleno.— Eleve mis hombros.— Mi madre estaría encantada de verte otra vez.— Sonreí. —Ella dice que eres un grosero, porque ya no vas a verla.
—Lo haré, además extraño su comida.— Asintió varias veces, luego se levantó para hacer unas poses raras. —Muevete niño, quiero que tu madre me vea como el hombre desnutrido que soy.— Negué.
Ya no podía pelear con él respecto a esas cosas, no quería que siguiera auto-despreciando mis palabras, que aún no le decía.
Con eso dicho, emprendimos el viaje, no tardamos demasiado, así que en menos de una hora ya estábamos parados frente a mi madre, ella quería mucho a Namjoon, por lo tanto la dejé con él, mientras yo iba con el cocinero a pedirle el especial de hoy.
Una vez termine con eso, fui a sentarme lejos de todas las personas, el ventanal era adecuado para la distracción y a Namjoon le haría bien. Así que ahí estaba esperándolo.
Mi madre al parecer estaba tardando en dejarlo ir, cosa que no me pareció rara, ya que llevaban buen tiempo sin verse.
—Joven, su orden.— Levanté mi vista. —Hola.— Mi corazón empezó de nuevo a latir de una manera descontrolada.
—Tonto, ¿Qué haces aquí?— Tuve que tragarme los nervios y el temblor que estaba atacando mi sistema.
—Bueno, estábamos por aquí. Luego te vi distraído y no pude evitar entrar para saludarte. Te extrañe.— Volví a tragar la saliva que amenazaba con atorarse, en mi garganta.
—No digas esas cosas, no seas tonto.— Mire hacia otro lado, conciente de que mis mejillas ya estaban empezando a calentarse. —En todo caso, vete. ¿No sé supone que tenías cosas que hacer?— Aclare mi garganta.
—Si, es cierto.— Sonrió. Evité mirarlo porque sabía que yo caería y no quería que me diera un "chus chus". —Pero estás aquí y yo quería darte esto...— No lo haría, pero estaba a punto de desmayarme cuando sentí sus labios suaves y tibios sobre mi mejilla.
Mi rostro comenzó a calentarse y lo mejor que pude hacer, fue levantarme de forma brusca, para luego apartarlo.
—¿Nos vemos después?.
Yo ya no pude aguantarme, en estos momentos estaba por desmayarme pero en serio que quería hacerlo, lo tome de la cintura, luego acerque mi rostro al suyo y lo bese.
Era como tocar las nubes, ya no había alboroto ni mucho menos estaba ese sentimiento de nerviosismo, esto era lo que me hacía sentir bien.
—Gracias...— El susurro terminó muriendo en mis labios, ahora que podía lo dejaría sin aire, sus labios eran tan suaves, yo podía volverme adicto a esto y jamás iba a arrepentirme de ello.
—Ahora vete, tonto.— Sonreí.
Abrí los ojos con lentitud y lo que me encontré reflejado fue suficiente como para sentir que estaba sosteniendo a mi mundo entero.
"Inefable, la palabra correcta y exacta."
Fin.
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¡Muchísimas gracias por todo el apoyo!, espero que está historia les guste tanto como "Nigthcall", es una gran felicidad ver esas lecturas y corazoncitos, de verdad que muchas gracias.✨
Por cierto la segunda parte de esta historia es NamJin, si les interesa por favor háganmelo saber, me ayudarían mucho con eso.✨