Había pasado varios días sin dormir y comiendo poco. No quería perder la conciencia durmiendose, debido a que si lo hacía Momoshiki volvería a tomar el control de su cuerpo, obligándolo así a lastimar a sus familiares y amigos.
Boruto sufría continuamente aquello llegando a un punto en que ya no soportaba más. La última vez que perdió el control, Momoshiki lo obligó a lastimar a su maestro Sasuke quitandole el Rennigan.
Fue cuando pudo darse cuenta de lo peligroso que se volvía día a día, segundo a segundo. Encima era conciente de que su cuerpo era en un 80% un Ootsutsuki.
Dentro de unos meses dejaría de ser él mismo y se perdería para siempre. Encima Kurama había muerto defendiendo a todos al enfrentarse a Isshiki Ootsutsuki. Ésto volvía a Naruto más vulnerable y débil.
Boruto caminaba por las calles de la aldea, con las manos en los bolsillos mirando en suelo. Su tristeza y preocupación se reflejaba en su rostro.
El jóven se alejó de la gente, dirigiéndose a la montaña de los rostros, donde se sentó en una de las rocas. Se miraba la palma derecha, donde tenía el tatuaje de diamante negro con intensa preocupación.
El cansancio lo invadía, su cuerpo le pesaba bastante, las tripas le rugían del hambre. Respiraba entrecortado.
Naruto apareció en esos momentos sentándose a su lado, lo abrazó con ternura. Boruto se aferró a su papá buscando protección y calor.
Naruto le prometió protegerlo ya que después de todo era padre. Boruto sintió que por primera vez su papá se fijaba en él y mostraba interés en su persona.
Aquello lo relajó ya que se sintió felíz y el sueño lo invadió de repente impidiéndole permanecer despierto. Así, segundos después, Boruto se durmió en sus brazos.
Naruto empezaba a llorar sintiéndose impotente. Una mezcla de rabia y angustia se agolpaba en su pecho. Su mano derecha temblaba ya que era conciente de que tenía que matar a su hijo en esos momentos, antes de que su transformación acabe.
Hacía nada había perdido a Kurama y ahora a su hijo. En verdad le habría gustado morir junto con Kurama. Pero una voz femenina lo interrumpió en esos instantes.
Una figura apareció frente suyo, tenía una capa negra con capucha que le ocultaba su rostro. Aquella extraña se había infiltrado en la aldea sin problemas. Naruto miró aquella enigmática figura frunciendo el ceño.
-No lo hagas....Naruto. Te arrepentirás si lo haces. Pero entiendo tu pesar. Te traigo la solución al problema.
-¿Quién eres?
Ella se quito la capucha mostrandose ante Naruto. Tenía la misma edad que él, su dorada y larga cabellera brillaba con el escaso sol del atardecer.
Sus ojos celestes eran idénticos a los de Naruto. Incluso tenía en sus mejillas las tres mismas marcas que tenía Naruto.
- Mi nombre es Naruko Uzumaki, soy tú pero en versión mujer. Vengo de otra dimensión.
Aquello dejó a Naruto en una pieza, la miró asombradisimo. Por supuesto que no le creyó nada.
Por eso ella tuvo que demostrarselo, haciendo que su cuerpo al completo brille con destellos dorados.
Como le sucedía a Naruto cuando Kurama aún vivía en su interior. Tenía su misma apariencia.
- Increíble - ella regresó a la normalidad - ¿Cómo es que estás aquí?
- El ataque que lancé a Isshiki Ootsutsuki no solo lo mató a él sino además me trajo aquí. No conté con ésta reacción en el poder de Kaguya.
-¿Qué? ¿Tienes el poder de Kaguya?
- Si, en la cuarta gran guerra ninja junto con Sasuke desintegramos su cuerpo exterminandola, pero la muy maldita dejó su karma en mí. Sin embargo junto con Kurama desintegramos su espíritu y absorví su poder.
Naruko le mostró su mano derecha. Allí tenía la misma marca que Boruto tenía en su palma derecha.
Naruto no sabía que pensar, aquello le parecía fuera de toda lógica. Pero nada de lo que estaba viviendo tenía lógica.
- Lo que Boruto tiene puede jugarle a favor como sucedió conmigo.
- ¿Qué propones?
- Entrenarlo no solo para ascelerar la transformación del cuerpo de Boruto en un Ootsutsuki completo sin que él se pierda así mismo.
-¿Qué es lo que dices? ¿Es posible eso?
- Yo lo logré, tú eres yo por lo tanto Boruto es mi hijo. Tiene mis genes.
-No, no te conozco. ¿Por qué no regresaste a tu realidad? ¿Por qué nos ayudas?
- No puedo abrir esa puerta dimensional tan fácilmente. Después de todo no es a otra dimensión sino a otra realidad. Necesito acumular chakra en mi interior. Eso me llevará dos meses.
Naruto la miraba sin saber si creerle o no. Era tan irreal aquello y a su vez había aparecido en un momento tan crucial de su vida, llevándole una solución que jamás se hubo imaginado.
Naruko sabía que él no confiaba en su palabra y lo entendía perfectamente.
- No tengo mucho tiempo pero me someteré a tus Anbus para que indaguen en mi mente y comprueben por ustedes mismos que digo la verdad. Pero te advierto que no te dejaré matar a Boruto.
Naruto llevó a su hijo y a Naruko a casa. Allí la presentó a su familia. Por supuesto todos la miraron asorados. Naruko miró a Himawari asombrada. Luego sonrió con ternura.
- Vaya con que tienes una hija. Me habría gustado tener una hija, pero en mi realidad solo tuve a Kawaki y a Boruto nada más.
-¿Qué? ¿Kawaki es tu hijo? ¿En serio? - dijo Naruto asorado. Kawaki la miró enrojeciendo al completo.
-¿Kawaki es mi hermano biológico en tu realidad? - Boruto no lo podía creer.
- Si, y ustedes no tienen ningún Karma. Veo, Naruto, que no eres buen padre.
- El Séptimo no es mi padre pero....me gustaría haber sido su hijo.
Naruko le bastó observarlo para darse cuenta que en ésta realidad, Kawaki no tuvo una vida fácil. Sasuke y Shikamaru llegaron en esos momentos, para llevar a Naruko a la central del laboratorio, tal como el Septimo lo ordenó.
Cuando Naruko vió a Sasuke su expresión cambió, lo miró con cierto enfado al tiempo que le decía:
- Maldita sea Sasuke, ni siquiera en ésta realidad me libraré de tí al parecer - aquello logró que todos la miren nuevamente con asombro - No te bastó mentirme al decirme que me amabas, para luego abandonarme cuando nació nuestro hijo Kawaki, sino que tuviste la osadía de volver años después.
- ¿Q-Qué dices N-Naruko? - dijo Naruto sintiendose nervioso
- Nos abandonaste por Sakura para que despues la dejes a ella y quieras volver conmigo. Maldita sea, ¿tendré que soportar tu presencia aquí también?
-¿Kawaki es hijo de Sasuke en la realidad de Naruko? - decía Boruto asombrado - ¿O sea que eres hermano de Sarada también? ¡Ah! ¿También tiene el Sharingan?
- Si, de echo su poder es igual que el de Itachi - comentó Naruko.
- Vaya - dijo Boruto - ¿Y si tu eres mi madre quien es mi padre?
- Neji Hyuuga.
Ante lo que Naruko decía todos quedaron enmudecidos, ninguno se animaba a hablar. Pero Shikamaru rompió el silencio al recordarles a todos a qué habían llegado.
- Bien, vamonos entonces. Mientras más rápido empecemos más rápido acabaremos. Así podré empezar a entrenar a Boruto.
Naruko se mostraba tan convencida con lo que decía y pretendía hacer, que todos empezaban a convencerse de que en verdad todo estaría bien.
- Boruto nos veremos en la montaña de los rostros en dos días a más tardar. No llegues tarde hijo.
Ella lo llamó así sin darse cuenta. Naruko salió junto con Shikamaru y Sasuke, a quien miraba con cara de pocos amigos. El emo se limitó a ignorarla sin pronunciar palabra alguna.
Cuando ella se fue, Naruto y su familia seguía bajo los efectos de la información que Naruko les dió. Naruto en particular se sentía nervioso y a su vez curioso sobre ella.
Boruto deseaba empezar el entrenamiento con Naruko cuanto antes. Kawaki se fue a su habitación sin decir nada de nada.
- Si todo sale bien y se comprueba que su historia es cierta, tendrás una gran posibilidad Boruto.
- Si, menos mal que ella llegó ¿cierto? Al fin dejarás de tener esa cara de depresión papá.
Ambos estaban en la habitación de Boruto ya, quien se sentía tranquilo. Naruko le pidió a Naruto que le dé a Boruto unas pastillas negras.
Era un remedio que lo prepararía para el entrenamiento. Cuando Naruto le dijo aquello, sin dudar un segundo se tomó una pastilla. Al fin podría comer cuanto quiera y dormir hasta más no poder.
.
Acostada en una camilla yacía Naruko dormida, Ino terminaba de alistarlo todo para indagar en su mente.
Habían instalado una cámara especial del equipo de herramientas científicas ninjas en forma de vincha que se la colocaron a ella, para que todo lo que vaya viendo e indagando Ino puedan verlo los alli presente en un monitor. Como si de una película se tratase.
Naruto, Sasuke, Shikamaru, Sai, Kawaki e incluso Boruto estaban allí. Todos sentian curiosidad extrema por saber quién era realmente Naruko y si era cierto lo que decía ¿cuál era su historia?
Cuando comenzó la exploración vieron a una Naruko de trece años ganarle a Neji. Era igual que sucedió con Naruto. Lo que vino después era lo mismo. El ataque de la arena junto con Orochimaru a Konoha.
La batalla de Naruko contra Gaara que asombró a Kawaki y a Boruto. Luego la derrota de Gaara y el inicio de su cambio gracias a ella.
Todo cambió para ver ahora la busqueda y el rescate de Sasuke sin éxito alguno. Volvía a cambiar para aparecer ahora una Naruko de diesciseis años junto a Jiraya regresando a Konoha luego de un duro entrenamiento.
Neji se mostraba especialmente interesado en ella aunque nada decía y Naruko no se daba cuenta de nada. Todos pudieron ver la evolución de la joven y el inmenso poder que tenía.
Mucho mejor que el de Naruto. Ella logró controlar a Kurama mucho antes que Naruto. Siempre corría tras Sasuke peleandose con Sakura por ello. Naruko amaba a Sasuke de una forma diferente al amor de Sakura.
Pudieron ver el esfuerzo de ella por ser mejor, fueron testigos del desprecio que los aldeanos y la mayoría de los ninjas le profesaban. Siendo incluso mucho más crueles con ella de lo que fueron con Naruto en su realidad.
Solo ciertas personas la aceptaban y para ella fueron suficiente como para darlo todo por superarse. Era hermosa en varios sentidos, por eso ella debía ser ruda para defenderse continuamente.
Pero con el ataque de Pain a la aldea todo cambió. Naruko los salvó a todos y eso le valió para convertirse en la heroína de la aldea.
Fue allí cuando todos la empezaron a admirar. Konohamaru siempre fue para ella su hermanito menor.
Las imagenes volvieron a cambiar para ver ahora la cuarta gran guerra ninja. Boruto y Kawaki fueron testigos de la crueldad de la guerra y del esfuerzo que Naruko hizo, sabiendo que en ésta realidad lo hizo Naruto.
Vieron cuando ella y Sasuke mataron a Kaguya y el momento en que recibía el Karma. Vieron cómo ella junto a Kurama lucharon juntos para exterminar al espíritu de la Ootsutsuki completamente.
Luego fueron testigos del proceso de asimilación de los poderes de Kaguya en su cuerpo sin perderse así misma. En verdad era poderosa y resistente.
Las imagenes cambiaron de nuevo y ahora se veía a Konoha posterior a la guerra, en paz. Sasuke estaba en la aldea, había sido perdonado por el Hokage. Ahora empezaba una relación sentimental con Naruko.
Se los veía felices y muy enamorados a los dos. Ella estaba embarazado y Sasuke no podía parar de reír. Vivían juntos en el departamento de ella. Los meses se pasaron volando.
Cuando nació Kawaki, tanto Naruko como Sasuke eran los padres más babosos y felices. Naruko esperaba que Sasuke le proponga matrimonio pero eso nunca llegó.
Cierta tarde ella estaba aun en el hospital cuando escuchó voces del otro lado de la puerta. Venían del pasillo. Ella se acercó y pudo escuchar la voz acalorada de Neji decirle a Sasuke.
-¡¿Por qué le harás ésto a Naruko?! ¡Ella te ama!
- No es asunto tuyo Neji
- Naruko es mi amiga y si, es asunto mio
-¿Qué pasa Neji? ¿Celoso porque ella no se fijó en tí?
-¿Qué? Maldito
- Me iré de la aldea por varios años, no me gusta quedarme mucho tiempo en un mismo lugar.
- Pero tu hijo acaba de nacer y Naruko espera que le propongas matrimonio.
- Es muy ilusa si eso espera de mí. Adios.
- Oye ¡Sasuke!
Pero Sasuke se fue si dar ningún tipo de explicación. Simplemente desapareció de la aldea y de la vida de Naruko y de su bijo Kawaki.
Ella no se repuso de ello facilmente, cayó en un estado deprecivo que de no ser por la existencia de Kawaki se habría suicidado. Nadie había logrado destrozarla a tan alto nivel como lo había echo Sasuke.
Neji no se le separó en ningún momento. Siempre que ella abría la ojos allí estaba él, con Kawaki en sus brazos. Parecía el verdadero padre del niño.
Cuando le dieron el alta él la acompaño a su casa y se quedó con ella un tiempo, durmiendo en le sofá.
Cuidandolos a ambos como un verdadero hombre enamorado. Poco a poco Naruko volvía a la vida y todo se debía a Neji.
Al cabo de unos meses ella era la misma de siempre para mayor alivio de todos en la aldea. Kawaki era querido por todos los aldeanos y los ninjas
Los que contemplaban su vida empezaban a admirarla en verdad. El Kawaki de ésta realidad sentía deseos de haber podido vivir esa vida felíz que su otro yo tuvo y seguía teniendo.
Neji le propuso casamiento a Naruko y ella aceptó felíz. Su corazón había cicatrizado gracias a ese Hyuuga. Había olvidado a Sasuke por completo.
La boda fue magnífica como la de Naruto con Hinata en ésta realidad. Pronto llegó Boruto a la familia. Kawaki tenía tres años para entonces.
Luego fueron testigos del ataque de Momoshiki a la aldea, siendo ella la Séptima Hokage. En esos momentos apareció Sasuke en la aldea, ya se habia casado con Sakura y tenía a Sarada.
Un día antes llegó el emo a la aldea con noticias sobre la existencia de otros Ootsutsukis. Y con deseos de volver con Naruko. A ella no le causó ninguna gracia.
Le dejó en claro su amor por Neji. Supo que el emo y Neji tuvieron una larga charla pero nunca pudo saber de qué hablaron. Pero después de eso Neji trató a Sasuke como un gran amigo.
Cuando atacó Momoshiki vieron las diferencias de poder que ella y Naruto tenían. Ella junto a Neji y Sasuke planearon dejarse capturar por el enemigo.
Sabian que la llevarían a otro sitio alebado de la aldea donde les daría mayor libertad para luchar. Cuando la explosión sucedió, ella quedó inconciente y Momoshiki se la llevó lejos.
Neji y Sasuke se aseguraron de llevar a Sarada, Kawaki y Boruto junto a los demás al hospital. Luego se fueron junto al resto de los Kages tras ellos.
En la batalla que sostuvieron con Monoshiki ella despertó el Modo Bairon pero al convinarlo con el Karma de Kaguya le permitió a Kurama seguir vivo y mucho más poderoso que antes.
Pero todo cambió cuando Momoshiki le dijo:
- Maldita seas, tú y el zorro endemoniado que llevas - luego usó el Baykugan y sonrió de una forma peculiar que alertó a todos - Veo que tienes dos hijos. Pobrecita de tí, pese al poder que posees no tienes forma de hacer que pasen a la siguiente generación.
Aquello le dió una idea. Cuando estuvo a punto de matarlo extrajo información del interior de Momoshiki usando el poder de Kaguya. Asi fue testigo de increíbles escenas.
Las imagenes desaparecieron para mostrar una Konoha totalmente destrozada, no quedaba un solo edificio en pie.
Bajo varios escombros vió a Sasuke muerto, más alla ensartado por varios clavos que los Ootsutsukis usaban estaba....su versión masculina. Era Naruto sin vida. Muerto. Luego varios cadaveres más.
Sakura, Hinata, Ino, Sai, Shikamaru, Temari, Mitsuki, Shikadai, Sarada, Inojin, Denki, Konohamaru y más, muchisimos más.
Todos, absolutamente todos, estaban muertos entre los escombros de lo que en su momento fue la más esplendorosa y poderosa aldea de la hoja.
Los rostros estaban despedazados, en especial el de Naruto. Allí se encontraban Kawaki y Boruto pero siendo de mucha más edad de la que tenían en éstos momentos.
Los dos se veían cambiados. Kawaki activó el Karma en su brazo izquierdo al tiempo que miraba a Boruto con odio intenso.
-A ésto haz llegado Kawaki - le dijo Boruto usando la capa negra de Sasuke y su espada.
- Tú y el Septimo irán al mismo lugar. La era de los ninjas ha llegado a su fin.
- Con que llegó a su fin ¿eh?
-Sí, los ninjas se exterminaron ya.
Boruto sacó del interior de su capa la banda de su maestro Sasuke y tras colocarsela, activó el Karma en su brazo derecho.
- Pues aquí hay un ninja que sigue en pie.
- Muere entonces Boruto.
Ambos se lanzaron el uno sobre el otro dispuestos a matarse. Con un gran destello la escena cambió. Ahora volvía a estar Naruko frente a Momoshiki a punto de darle el último golpe.
- Gracias por la información Momoshiki. Cambiaré ese destino que por cierto no es de ésta realidad. Ahora desaparece maldito parasito.
Con su Modo Bairon junto al Karma logró despedazar el cuerpo de Momoshiki y desintegrar su espíritu.
Las imagenes volvieron a cambiar y ahora estaban en el bosque de Konoha. Todo había pasado. Estaban tranquilos. Naruko frente a Sasuke. Neji, Kawaki, Boruto, Sakura, Sarada y Kakashi eran los espectadores.
- Al fin nuestro momento llegó Sasuke - decía ella activando el poder de Kurama. Su cuerpo brillaba con destellos dorados - Una pelea pospuesta por años.
- Veremos quién es en verdad más poderoso Naruko ¿tú o yo?
- No te contengas, entregalo todo ¿de acuerdo Sasuke?
- De acuerdo, lo mismo digo de tí...Naruko.
-¿Listo?
- Así es.
Ambos se lanzaron y la escena volvió a cambiar dejando a los espectadores con la gran incógnita sobre quién fue el ganador. Naruko no quería que vieran ese combate.
- ¿Quién ganó? ¿Sasuke o Naruko? - quiso saber Boruto.
- Tendremos que esperar a que ella nos lo diga - Dijo Naruto algo nervioso.
Ahora las imagenes mostraron a Naruko junto a Sasuke y Neji enfrentando al Juubi y a Code. La batalla fue muy productiva e informativa para quienes la presenciaron. Pudieron sacar mucha información, en especial de Code.
Vieron que tanto Code como el Juubi escapaban malheridos. Fue un empate. Inmediatamente cambiaron las imágenes y ahora veían a Isshiki sobre Konoha en busca de Kawaki para implantarle el Karma.
Así se vengaría de la Séptima al exterminar a su hijo favorito eligiendolo como su receptáculo.
Pero ella junto a Neji y Sasuke ocultaton a todos los habitantes de Konoha y los ninjas, en especial a Kawaki y Boruto, para enfrentar al enemigo pero en otra dimensión.
Los cuatro estaban en el mismo sitio donde los condujo Boruto hacía tan solo unos días. Isshiki miraba a sus contrincantes más que furioso.
Naruko golpeó sus puños al tiempo que decía:
- Bien, aquí no podrás dañar a nadie. Podremos pelear sin contenernos. ¿Listos Neji, Sasuke?
- Si - contestaron a coro ambos.
Aquella batalla fue ardua e intensa. Naruko debía prestar especial atención para que Isshiki no les implante el Karma ni a Neji ni a Sasuke.
Éste Ootsutsuki era en extremo poderoso pero pudieron reducirlo. Naruko activó el modo bairon y lo exterminó sin permitirle que implante el karma en nadie.
Pero en ese momento se abrió la puerta dimensional que la llevó a la otra realidad, donde ahora se encontraba.
Llegó a la montaña de los rostros y pronto supo que no era la Komoha donde ella vivía. Sino que se trataba de la aldea que vió sucumbir en la visión de Momoshiki.
Desde donde estaba vió a su versión masculina aparecer junto a Sasuke, Boruto y Kawaki en el techo de la mansión del Hokage. Shikamaru y Sai aparecían junto a Sakura y Sarada.
Fue testigo de lo que allí dijeron y así confirmó su teoría. Se ocultó allí, sabía que esa puerta dimensional no se abría facilmente.
- ¿Cuando podremos volver a nuestro mundo Kurama?
- En un mes
- Lo haremos en dos meses entonces.
- ¿Eh? ¿Por qué?
- ¿Recuerdas la visión del destino de Momoshiki?
- ¿En serio piensas intervenir?
- Si
- No nos incumbe muchacha.
- Kurama, se trata de mis hijos. De mi familia y mis amigos. No me importa que sean de otra realidad.
- Tipico de tí muchacha. ¿Qué piensas hacer?
- Enseñarles a Boruto y Kawaki a usar el Karma correctamente. No tienen que perderse. Podrán seguir siendo ellos mismos. Además no dejaré que ese futuro pase.
- Aquí mi otro yo se sacrificó. ¿Piensas revivirlo?
- Por supuesto y curaré el Rennigan de Sasuke devolviendoles a los tres sus brazos.
- Por eso serán dos meses ¿cierto?
- Si, tendré que gastar mucho chakra. Pero valdrá la pena.
- Ellos te deberán mucho ¿sabes?
- Es mi deber Kurama, después de todo soy la Séptima ¿cierto?
- Cierto.
- Ahora tengo que comunicarme con Neji y Sasuke para decirles que estoy bien ¿me ayudas?
- Por supuesto
La imágen cambió para quedar en blanco total. Las cámaras se apagsron e Ino desactivó su busqueda. Habian comprobado que decía la verdad y que era mucho mas poderosa que Naruto. Obtuvieron información valiosa del enemigo también.
Nadie supo qué decir, limitandose a mirarla dormir en silencio. Incluso vieron cómo recuperaba el cuerpo de su maestro Jiraya para llevarlo a Konoha y revivirlo con el Rennigan.
En su realidad él y Tsunade se casaron luego. Naruto habría deseado poder hacer lo mismo que ella. Se sentía tan inútil luego de ver la historia de su yo feminino.
Kawaki anhelaba ser su hijo con cada fibra de su ser. Boruto miraba a su papá versión mujer sin lograr creer lo poderosa y a su vez tierna y bondadosa que era.
Aquello solo despertó un amor más intenso hacia su propio padre. Cada quien de los allí presente iban asimilando lo que vieron a su manera. Pero el silencio fue interrumpido por Boruto quien dijo con una sonrisa:
- Me pregunto ¿quién habrá ganado esa batalla entre ella y Sasuke? - aquello despertó varias sonrisas en los demás.
No solo confiaban en ella sino que estaban deseosos de pedirle ayuda. Naruto incluso quería pedirle consejos. Sasuke se preguntaba por qué demonios la abandonó su otro yo. Él jamás se habría alejado de su lado. Jamás.
- Me pregunto qué hablaron Neji y Sasuke - dijo Naruto sintiendo curiosidad. Sonrieron más aún los demás.
- Tenemos varias dudas y curiosidades sobre ciertos detalles de su historia al parecer - comentó Shikamaru - Pero concentremonos en lo que nos urge.
Cuando ella despertó Boruto se le abalanzó abrazandola con fuerza.
- Eres increíble mamá, me encantará entrenar contigo. Y a Kawaki también.
-¿Eh? ¿Boruto? ¿Qué haces aquí?
- Ver tu historia
-¡¿Qué?! - ella enrojeció como un tomate
- No me la perdería por nada. Ahora dime ¿quién gano? ¿Tú o Sasuke?
-¿ P-Por qué me preguntas eso?
- Es lo que todos queremos saber mamá - dijo Boruto.
Pero ella los miró frunciendo el ceño a todos sin decir nada de nada.
Naruko se negó a responder aquella pregunta. En verdad era algo privado. Pero si optó por ir a comer ramen ya que estaba muy hambrienta, dejando a todos asombrados.
Cada quiem fue a casa. Pero Naruto junto a Kawaki y Boruto la llevaron a casa a cenar. Allí se quedaría ella mientras se encuentre en ésta realidad.
Naruko reía junto a Naruto, tenían el mismo sentido del humor. Al llegar a casa fueron recibido por Himawari y Hinata. Naruko sentía una intensa tristeza ya que extrañaba a su amado Neji. Pero sabía discimularlo a la perfección.
Cenaron en familia y luego cada quien se fue a dormir. A la mañana siguiente Naruko y Kawaki fueron al campo de entrenamiento para dar inicio con la lección. Le dijo a Boruto que antes de entrenarlo a él, éste debía acabar las pastillas que le dió.
Por supuesto que al rubio no le gustó nada aquello. Pero ella argumentó que se debía a que el espíritu de Momoshiki seguía en el cuerpo de Boruto.
-Las pastillas lo debilitan Boruto. Hasta que eso pase entrenaré a Kawaki.
- ¡Pero no! ¡También quiero que me entrenes!
- Kawaki no tiene al espíritu de Isshiki en su interior. Nos seas niño Boruto.
Ella se fue junto con Kawaki quien permaneció en silencio durante todo el trayecto. El Kawaki de la realidad de Naruko era más explosivo en su personalidad. Se parecía bastante a Boruto.
Ella suspiró al ver a éste Kawaki percibiendo su intenso dolor. El no haber sido hijo biológico de Naruto en ésta realidad, lo llevó a sufrir bastante.
Ella le habló con intensa ternura, explicandole cada detalle sobre cómo funcionaba todo.
- Tu cuerpo es un 90% un Ootsutsuki, debemos conseguir que llegue al 100%. Si haces lo que te digo verás que seguirás siendo tú mismo.
- ¿Qué sucederá si me pierdo a mí mismo?
- No pasará eso
-¿Por qué estás tan segura?
- Porque te ayudaré, para eso estoy aquí Kawaki.
-¿Por qué debería confiar en tí?
- Solo pretendo ayudarte
- No tienes obligación alguna conmigo.¿por qué pretendes ayudarme? ¿Acaso quieres usarme?
Naruko lo miró con asombro, entendía su temor y desconfianza. Kawaki jamás recibió amor y cariño. Al parecer solo Naruto y su familia le dieron aquello. El joven desconocía esos sentimientos.
Ella se limitó a abrazarlo logrando no solo sorprenderlo, sino también conmoverlo. Kawaki la abrazó también temblando.
- Tranquilo Kawaki, nadie te volverá a dañar.
-¿Tan segura estás?
- Si
- ¿Por qué?
- Naruto y su familia te protegerán siempre. Ahora hay que empezar con el entrenamiento.
Kawaki había visto su historia sintiendo admiración por ella. Sabía que decía la verdad, después de todo era el Septimo en versión mujer.
Empezaron a entrenar, ella le iba enseñando a controlarse debidamente. A ser conciente del inmenso poder que ahora tenía como Ootsutsuki que era. Y a asimilarlo en su cuerpo.
No era tarea sencilla pero Kawaki se esmeraba en lograr todo lo que ella le pedía que hiciera. Fue sensillo entrenar con Kawaki ya que él conocía y dominaba la mayoría de las técnicas.
Hacerlo un ninja fue tarea sencilla. Cuando ella supo que las bases estaban sentadas y aprendidas por él, solo restaba practicar para perfeccionarlo todo.
Aquello les llevó dos semanas y medias. Boruto casi acababa las pastillas. Fue cuando Naruko decidió emplear el Rennigan para revivir a Kurama y devolverles los brazos perdidos a Naruto, Sasuke y Kawaki.
Sobre del techo de la mansión del Hokage estaban Naruto, Shikamaru, Sasuke, Kawaki, Boruto y Sai. Ella dió inicio con la técnica. El Rennigan apareció en sus ojos mientras hacía los sellos.
El brazo derecho de Kawaki apareció siendo arrojado al suelo la prótesis. El jóven se miraba el nuevo brazos moviendolo. Estaba asombradisimo.
El brazo derecho de Naruto también apareció quedando sin efecto su prótesis. Naruto volvía a sentirse completo. Luego apareció el brazo izquierdo de Sasuke y revivió su propio Rennigan también.
Aún no podían creerlo. Ella era en extremo poderosa. Nadie podría haber echo aquello como ahora lo hacía Naruko.
Finalmente Kurama revivió dentro de Naruto pero la gigantezca cabeza de zorro hecha de chakra amarillo apareció sobre de ellos. Sus rugidos alertaron a toda la aldea.
Kurama había vuelto. Naruto sintió que regresaba su descomunal fuerza una vez más. Inmediatamente el chakra desapareció. Ahora peemanecía guardado dentro de Naruto.
El Septimo se sentía felíz ya que era como si hubiese recuperado algo de sí mismo. Ya no sentía ese vacío intenso.
Cuando acabó, ella quedó agotada. Respiraba entrecotado.
- Cuidalo y...no dejes que....que muera otra vez....¿eh...Naruto?
Naruko cayó inconciente siendo sujetada por Sasuke. Había gastado todo su chakra. Revivir a un bijuu no era tarea sencilla.
Los demás miraron aquello más que asombrados. ¿En verdad Naruko era la versión femenina de Naruto? Empezaban a dudarlo ya que a leguas se notaba que ella era mucho más poderosa.
Naruto la miraba sonriendo ya que se sentía felíz porque había recuperado a su gran amigo. Kurama. Pero algo en su interior se iba quebrando, algo que incluso él mismo no llegaba a percatarse.
- Gracias Naruko - susurró él, pero empezaba a sentirse extraño. Como si fuese un estorbo. Aquello lo confundía.
- Sorprendente - Exclamó Boruto - En verdad es muy poderosa.
Naruto no se perdió detalle alguno. Sasuke la contemplaba tan embelezado como los demás. Cerró con fuerza sus puños.
Naruto observaba cómo Kawaki avanzaba en su entrenamiento junto con ella. En verdad iba adaptándose a esos nuevos poderes Ootsutsukis que ahora tenía.
El laboratorio le hizo varios estudios comprobando que ya era un Ootsutsuki completo. Sentían miedo la mayoría y era muy comprensible. Pero Naruto aún seguía protegiéndolo.
Kawaki era Kawaki, no se había convertido en Isshiki ya que éste había muerto. Todo estaba en tratar a Kawaki como parte de la aldea y de la familia. Su Karma era poderoso.
Cuando Naruko empezó el entrenamiento con Boruto, Naruto se le acercó a Kawaki y le propuso seguir entrenándolo él. El chico sonrió felíz. Así ambos se fueron a un sitio apartado para entrenar.
- No seré tan poderoso como ella pero prometo hacer mi mejor esfuerzo Kawaki
Aquello Naruto lo dijo con una gran tristeza pero ocultandose tras la máscara de la sonrisa. Kawaki supo darse cuenta de los sentimientos del Séptimo.
- No debería compararse con ella Séptimo. Es evidente que son diferentes. Usted es tan poderoso como ella solo que aún debe seguir avanzando.
- Kawaki
- Usted fue el primero en tratarme como una persona, me concidera su hijo. Usted me dió una familia y un motivo para vivir. Tiene un poder especial que a mi modo de ver es mucho más pdoeroso de los que ostenta su versión femenina.
Naruto estaba asorado, jamás imaginó que Kawaki le diría tales cosas. Su máscara cayó y se mostró tal cual era. Las lágrimas hunedecían su rostro. Se sentía inútil, un estorbo. Y le dolía a más no poder.
Kawaki fue en ésta ocasión quien lo abrazó con fuerza. No soportaba verlo a él así, tan mal. Era más que un padre para él.
- Tranquilo Séptimo, aquí todos lo siguen admirando y valorando. No vuelva a dudarlo.
- No es lo que....parece
- Yo lo valoro. Lo que le dije a Isshiki esa vez era cierto. Sin usted nada tiene sentido para mí. Nada.
Naruto abrazó a Kawaki con fuerza intensa, era mucho más leal que Boruto, su propio hijo.
- Me habría encantado ser tu hijo....Naruto.
- Kawaki, eres mi hijo. Mi pequeño. Llamame padre.
Kawaki lo miró asombrado, las lágrimas humedecían su rostro de la emoción.
- Padre....papá...
Ambos se volvieron a abrazar fuertemente, estaban muy necesitados de aquel sentimiento ya que se sentían un objeto y un estorbo.
"¿Ves Naruto? No tienes por qué sentirte desplazado por ella. En vez de eso, mira todo lo bueno que hizo por tí y los demás. Impidió que mates a Boruto...."
"Te trajo de regreso a mí, amigo mío. Lo sé, ella nos dió muchos regalos por los cuales debemos estar agradecidos. Pero...pero...salvo Kawaki, los demás dejaron de aceptarme, de...valorarme"
"No estoy de acuerdo contigo. Escucha las palabras de Kawaki. Ustedes son diferentes"
Naruto y Kawaki comenzaron con el entrenamiento que los ayudó a ambos a seguir avanzando en el camino del ninja.
Los dos se podían entender muy bien, padecieron el mismo rechazo de la sociedad, fueron considerados herramientas y padecieron diferentes tipos de torturas, pero las fueron superando. Kawaki sigue en ese proceso aún.
Naruto no dejaba de sentir ese vacío en su interior, que solo con Kawaki desaparecía.
Las palabras del jóven le llegaron al alma, junto con Kurama lo volvieron a salvar de la maldita oscuridad que había empezado a adueñarse de su persona. Pero el doloroso vacío seguía allí.
Al ver que Boruto, Sasuke y Shikamaru adoraban embelesados a Naruko dudando de su persona le provocaba intensos dolores morales.
Pero tendría que sobreponerse a ello, no quedaba otra opción. Menos mal que tenía a Kawaki y a Kurama quienes le hacían saber que no estaba solo.
Esa tarde acabado el entrenamiento, ambos estaban agprados pero felices. Reían a más no poder cuando llegaron a casa. Allí los recibieron todos.
Naruto podía ver el intenso agotamiento de Boruto ya que apenas respiraba. Naruko también estaba agotada. Vaya así que la diosa también se cansa. Interesante descubrimiento.
Aquello pasó por la mente de Naruto con gran ironía. No se molestó en preguntar por Boruto. El vacío que sentía le seguía doliendo.
- Papá estuvimos entrenando con.... - empezó diciendo Boruto pero él lo ignoró.
- Estoy cansado, así que cenaré y me acostaré. Mañana será otro día ¿cierto Kawaki?
- Asi es padre.
Naruto sonrió felíz mirando a Kawaki y a Himawari unicamente. La fría indiferencia que le mostró a Boruto sorprendió a todos menos a Kawaki quien suspiró profundo.
- No quiero comer, iré a descansar - dijo subitamente Boruto y se fue a su cuarto.
Hinata no se quedó conforme con ello y le llevó la cena al cuarto exigiendole que se alimente bien. Así la cena fue semi felíz. La tensión se sentía en el hambiente pero de a ratos. Luego cada quien fue a su habitación a descansar.
Pero antes de ir a su cuarto Naruko le dijo a Naruto.
- Boruto tuvo una durísima experiencia el día de hoy, pese al medicamento que le dí, el espiritu de Momoshiki es fuerte y se niega a morir.
Naruto no pudo evitar sentirse preocupado, quiso saber más mucho más. Pero se contuvo y siguió mostrandose indiferente.
- Estás con él, eres mucho más poderosa que yo. Puedes lidiar con ello y hacer lo que nos prometiste a todos.
- Si, puedo. Sin embargo el punto es que su triunfo depende del amor que Boruto siente hacia tí. Así que te recomiendo dejar de lado las tonterías y tratarlo como a un hijo. Lo de hoy fue duro y no lo ayudas.
Ella se fue dejando a Naruto pensativo. Frunció el ceño mientras la miraba alejarse escaleras arribas.
"Si actuo así es por tú culpa Naruko. Me quitas el amor de Boruto y el respeto de Sasuke y Shikamaru....maldita"
En su habitación Boruto había acabado de cenar, su madre se llevó los restos. Ahora estaba en su cama mirándose la palma derecha donde tenía el tatuaje del diamante negro. El Karma negro.
Recordaba lo mucho que se estuvo esforzando para no perderse así mismo éstos días. Recordó lo que su papá le dijo en la montaña de los rostros antes de la llegada de Naruko.
En verdad Boruto había confiado en su papá y se sintió felíz. Cuando aceptó tomar las pastillas esas, no fue porque Naruko se las ofreció sino porque su papá se las dió. Él confió en su papá.
Si estaba entrenando con ella se debía a que confiaba en su papá y no en ella, una desconocida. Era la versión femenina de su papá pero no era su papá.
Suspiró apesadumbrado. La frialdad e indiferencia con que lo había tratado hoy en verdad lo lastimó. Volteó y se abrazó a la almohada mientras las lágrimas humedecían su rostro.
- ¿Por qué me tratas así papá? ¿Qué te hice yo? - volvió a mirarse la palma derecha donde tenía el maldito Karma - Si me vas a ignorar tanto....¿para qué seguir luchando?
Momoshiki estaba moribundo, pero seguía aferrandose a la vida. Boruto lloró gran parte de la noche debido al intenso dolor que sentía.
Al día siguiente se levantó a media mañana recién. Sin ánimos para nada se dirigió al comedor. Allí su madre y hermana lo esperaban.
Naruko entraba en esos momentos. Las tres lo miraron preocupadas, él no se veía nada bien. Desayunó poco. Su heramana le levantó un poco el ánimo.
- Naruko....seguiré el entrenamiento para liberarme de Momoshiki por completo. No me interesa cederle mi cuerpo a un maldito parásito.
- Por supuesto Boruto, es lo que debes hacer. Todos te apoyamos - le dijo ella sonriendole
- No es cierto, no me apoyan todos - La tristeza del jóven se reflejaba en su rostro preocupandolas a las tres.
- Hermanito - susurró Himawari
- Pero cuando hayamos acabado con Momoshiki yo....dejaré de ser un ninja.
Aquello hizo que las tres lo mirasen asoradas, ninguna se esperaba semejante confesión suya. Naruko supo entenderlo perfectamente.
Se acercó a Boruto y lo abrazó fuertemente. El jóven permaneció inmóvil, sin saber qué hacer.
- Tranquilo Boruto, debes tenerle paciencia ¿sabes? - ella lo apartó un poco para poder contemplarlo mejor - Tu padre no tiene las cosas fáciles. Anda, ven conmigo que hay mucho por hacer.
Ella les sonrió a Hinata y a Himawari pidiendoles que no se preocupen, pero que lo apoyen en todo. Boruto empezó a llorar amargamente abrazado a Naruko. Le dolía comprobar que su padre nunca se interesaría en él. Nunca.
- Yo empecé ésto por...porque confiaba en él....porque era él quien me lo pedía y aseguraba que todo estaría bien...pero....¿qué hice mal?
Hinata y Himawari abrazaron a Boruto también, Naruko se alejó de ellos para darle privacidad. En verdad sentía deseos de darle a su yo masculino una buena golpiza por idiota.
¿Cómo podía hacerle eso a Boruto? ¿Es que aún no conocía a su propio hijo? Boruto se hacía el fuerte, pero en realidad era muy frágil. Necesitaba la presencia de su padre.
- Boruto, tengo algo hacer. Quedate con tu madre y hermana. Esperame, en cuanto acabe volveré para el entrenamiento.
Naruko le guiñó el ojo a Himawari sonriendole. Luego se fue de la casa. Boruto se quedó en casa con su madre y hermana.
A los pocos minutos llegó Mitsuki para hacerle compañía. Su amigo sabía que su sol sentía un intenso dolor moral, y él no lo dejaría solo.
A Boruto le gustó ver que su amigo era leal. Necesitaba relajarse y sobreponerse. Pasaron un agradable momento los cuatro juntos.
Kawaki estaba entrenando junto con Konohamaru en el campo de entrenamiento ya que Naruto tenía mucho papelerío por delante.
Naruko fue directamente al despacho del Hokage, sin anunciarse entró hecha una fiera de furia.
-¡Maldita sea Naruto! ¡Vendrás conmigo inmediatamente y no acepto negativas de tu parte!
Tanto Shikamaru como Sasuke la miraron asombrados. Naruto frunció el ceño, pero no tuvo tiempo de nada, ya que ella se le acercó y sujetándolo de las solapas, lo arrastró hacia la ventana que permanecía abierta.
- ¡Ocúpense del papeleo en lo que queda del día! El Séptimo no estará disponible.
-¡Oye! ¡Aquí el que dá las ordenes soy yo!
- Cállate idiota.
Luego ella usó el Karma y abrió un portal, por donde salieron ambos y desaparecieron ante la atónita mirada de los allí presente.
Aparecieron en un lugar verde, junto a un lago, rodeado de montañas. Estaban a las afueras de Konoha. Allí ella lo arrojó al suelo con violencia. En verdad estaba furiosa con Naruto y planeaba darle una lección.
- Listo, aquí nadie nos interrumpirá ni tendremos que preocuparnos por la aldea. Aquí arreglaremos cuenta....maldito idiota.
Naruto estaba asombradisimo, ya que todo sucedió tan rápido que no le dió tiempo a nada. Se incorporó sacudiendose la ropa mientras la miraba frunciendo el ceño.
- ¿Qué pretendes Naruko? Tu trabajo es entrenar a Boruto y ayudarlo a destruir la amenaza que lleva dentro.
- Lo sé pero....
- ¿Acaso te arrepentiste?
-¡Idiota! ¡Más que idiota! ¡Tonto! ¡¿Cómo puedes ser tan ciego Naruto?!
- No sé de qué hablas.
- ¡Hablo de tu hijo Boruto! ¿Acaso no te das cuenta del daño que le hiciste anoche y le sigues haciendo con tu maldita indiferencia? El te quiere, te admira y espera continuamente tu aprobación. Pero tú...¡Eres un completo idiota Naruto!
Naruto sabía que había actuado mal con Boruto, pero estaba dolido por sentir que todos, su hijo incluído, preferían a Naruko y no a él. Sentía que lo dejaban de lado una vez más. El dolor que le ocasionaba aquello le impedía ver más allá.
- Tú eres la perfecta mientras que yo solo soy un estorbo, un inútil que aspira a ser algo que jamás será. ¿Qué más pretenden de mí?
- No puedo creerlo ¿estás hablando en serio?
- Si, muy en serio.
- ¿Estás....celoso?
-¿Eh? No ¿por qué me sentiría celoso? Dolido más bien. ¡Viniste solo a arruinarme la vida!
Ella sonrió ya que eso en verdad le parecía una ironía del destino. Sentía celos de sí misma. Que buen chiste. Pero Boruto era quien peor la estaba pasando.
- Naruto yo no pedí acabar aquí. En verdad no me interesa quitarte nada....
-¡Pero me robas el amor de Boruto! ¡Me quitas el respeto de Sasuke!
- ¡Menudo imbécil! ¡Eres tú quien se aleja de Boruto! ¿No te diste cuenta que anoche Boruto quería compartir contigo su traumática experiencia? Naruto, matar a Momoshiki no es tarea fácil, tu hijo necesita tu calor, tu amor de padre. No podrá lograr nada si lo sigues ignorando así. Él es muy frágil. No lo sigas lastimando.
Naruto la miró asombrado, en verdad deseaba poder ayudar a su hijo en eso que le estaba sucediendo. Solo que se sentía inferior y desplazado por todos.
- Boruto quiere dejar de ser ninja ¿sabes?
- ¿Cómo dices?
- Nos lo dijo recién a Hinata, Himawari y a mí. Luego empezó a llorar desconsoladamente.
-B-Boruto - Naruto sentía su dolor, repentinamente comenzaba a sentir el padecer de su hijo.
- Te sientes inferior a mí y te desquitas con él, quien te necesita más que nunca. Él busca continuamente ttu reconocimiento, tu apoyo y amor. ¿Por qué se lo niegas? Haces preferencias y eso no es propio de tí.
- Boruto te prefiere a tí en vez de a mí ¿quién es quien hace preferencias realimente?
- Como dije antes, estás celoso. En cuanto a Sasuke, descuida, él solo tiene ojos para tí.
-¿Qué dices? - súbitamente Naruto enrojeció hasta la raíz de su cabello - No estarás hablando en serio ¿verdad?
- Muy en serio Naruto. A mi no me interesa desplazarte sino ayudarte y poder irme de ésta realidad. Quiero regresar a mi mundo, junto a Neji y mis hijos....yo....yo los extraño muchisimo.
- Tú eres mucho más poderosa que yo y todos lo saben. Te admiran y valoran a tí en vez de a mí.
- Tan terco como siempre. Empiezo a compadecerme de Kurama por tener que soportarte.
Aquello despertó las carcajadas de Kurama. Naruto frunció el ceño una vez más.
-Maldita....¡Maldita!
- Si ese es tu problema y el motivo que te impide ser el padre que Boruto necesita, tendré que hacerte ver lo equivocado que estás con respecto a mí.
- ¿A qué te refieres?
- A todo - Ella activó el Karma junto al poder de Kurama. Ahora brillaba con el conocido resplandor dorado - No es lo que crees Naruto - Golpeó sus puños mientras sonreía - Anda, prepárate.
- ¿Hablas en serio Naruko?
- Si, activa tu Karma
-¿Mi qué?
- En la palma de tu mano derrcha tienes el tatuaje del sol ¿cierto?
- Cierto
- Llevas el Karma del Sol y Sasuke tiene el Karma de la luna. Dejate llevar y activalo para poder ser más fuerte de lo que ya eres.
La mano derecha junto al brazo derecho y parte de su rostro derecho se llenaron de tatuajes de distintas faces del sol. Naruto sintió que su poder se intensificaba aún más.
-¿Cómo fue posible ésto?
- El Sabio de los seis caminos te cedió parte de su poder en la cuarta gran guerra ninja ¿recuerdas? Los perdiste al perder tu brazo derecho y Sasuke su brazo izquierdo.
- Ahora recuerdo
- Pero al revivir sus brazos, ambos recuperaron el poder que les fue otorgado. Con ese poder del Karma podrás usar el modo bairón sin preocuparte por el bienestar de Kurama.
-¿E-En serio? - Naruto estaba más que sorprendido.
- Así es, preparate entonces
- ¿Qué me prepare? ¿Para qué?
- Nos enfrentaremos y así veremos quien es más poderoso realmente. Si es que hay uno más fuerte que el otro.
- Naruko yo....
- ¿Acaso me tienes miedo Naruto?
- No es eso, es que....desde que llegaste solo nos has estado ayudando y yo...yo...
- Naruto, tú eres yo. Quiero saber si en verdad soy mas poderosa que tú o si....si en realidad tú te estás bloqueando a tí mismo por sentirte estúpidamente inferior a mí.
- Tienes razón - el mismo destello dorado que la envolvía a ella, ahora lo envolvía a él - Además Kurama debe ponerse en forma, desde que revivió no tuvo oportunidad de luchar.
"Tsk, por mí no hay problema. Ardo en deseos de enfrentar a mi otro yo también"
- Perfecto - dijo ella - Pero luego vendrás conmigo a entremar a Boruto ¿estamos?
- Si - respondió sonriendo Naruto — No te contengas Naruko. Ven con todo lo que tengas.
- Lo mismo digo yo Naruto.
Ambos se lanzaron el uno contra el otro. Una gran explosión se sucedió en todo el lugar.
La batalla resultó ser mucho mejor de lo que ellos creyeron. Sasuke y Shikamaru estaban en un sitio prudendetemente lejos como para no ser alcanzados por ellos. Ambos estaban fascinados con ese enfrentamiento.
Muy parejos, ninguno se descuidaba. Ninguno superaba al otro en nada. Sus Karmas eran igual de potentes. Naruko usó el Rinnegan en varias ocasiones para cambiar de lugar con Naruto, pero él absorvía sus propios ataques salvandose.
Nada superaba a nadie. Cuando ambos emplearon el modo bairon, la intensidad del combate fue superior.
Los Kuramas se estaban divirtiendo en grande, ya que jamás habían tenido una pelea así. Donde no se jueguen la vida pero a su vez puedan darlo todo sin miedo.
El Kurama de Naruko sentía que aquella era la segunda pelea donde lo daba todo y a su vez disfrutaba. Recordaba, junto con ella, el combate que tuviwron contra Sasuke.
- ¿Lo recuerdas Naruko? - le decía Kurama en pleno enfrentamiento
- Si, perfectamente jaja
- Tu versión masculina es tan fuerte y poderoso como él
- Sasuke, siempre me ocasionó dolor de cabeza y fuertes angustias....como Naruto lo estuvo haciendo ultimamente.
Naruto podía oír esa conversación que ella tenía con su Kurama. En verdad lo disfrutaba y empezaba a desear tener su enfrentamiento contra Sasuke. Quizás lo considere en un futuro.
El lugar se sacudía como si de fuertes temblores se tratara. Entrechocar de planetas rugiendo con intensa ferocidad.
Cuando ambos se quedaron sin chakra y los kuramas cayeron dormidos, tanto él como ella quedaron semi inconcientes. Sasuke y Shikamaru se les acercaron sonriendo.
Naruto y ella respiraban entrecortado.
- Diría que fue un empate - dijo Shikamaru mirándolos
- No tengo ninguna duda al respecto - prosiguió Sasuke
- ¿Viste....idiota? - le dijo ella a Naruto - No eres más débil que....que yo....solo....solo tenías que darte cuenta....
- Que bueno Naruko.....perdoname....
- Descuida....idiota....pero es con Boruto con quien debes disculparte.
Ambos cayeron inconcientes, lo habían dado todo en ese combate. Naruto se sentía felíz al comprobar su error. No era un estorbo y Sasuke si lo quería. El emo se acercó a Naruto y lo sujetó entre sus brazos, al tiempo que le susurraba.
- Siempre fuiste un tonto Naruto ¿cómo pudiste pensar que dejaría de admirarte y...desearte? - le acarició el rostro tiernamente - Tonto.
Sasuke besó levemente los labios de Naruto que yacía inconciente en sus brazos. Shikamaru sonreía, él estaba al tanto de los sentimientos del Uchiha hacia Naruto. Sujetando a Naruko dijo:
- Deberías confesarle tus sentimientos Sasuke.
- Nunca, él no tiene esa clase de sentimientos hacia mí. Él ama a Hinata. Y solo lograría alejarlo de mí.
- Eres muy fuerte Sasuke
- No....no lo soy....solo son apariencias
Volvieron a la aldea con el portal que Sasuke abrió con el Rinnegan. Directamente aparecieron en el hospital de Konoha.
Habían salido del hospital juntos esa mañana, fuera los esperaban todos. Himawari corrió a los brazos de su padre sonriendo felíz.
- Papá, al fin estás bien. Que alivio.
-Hima...¿qué haces aquí? - preguntó Naruto asombrado mientras la abrazaba, pero recién entonces los vió. Hinata, Kawaki, Boruto, Sasuke y Shikamaru - Chicos, están todos aquí.
Naruko sonrió al verlo así, al fin sus temores e inseguridades desaparecieron. Naruto sonrió emocionado. Se acercó a Boruto y lo abrazó fuertemente.
- Hijo, perdoname. Fuí muy egoísta y duro el otro día contigo. No estaba pasando por un buen momento....lo siento mucho.
-Papá, no vuelvas a ignorarme por favor te lo pido.
- Es una promesa
Padre e hijo se reconciliaron para mayor alivio y alegría de todos. Naruto volvía a reír felíz siendo el mismo de antes.
- Vamos a entrenar hijo - exclamó Naruto repentinamente dirigiendose a Boruto - Kawaki y yo te ayudaremos a tí y a Naruko ¿cierto Kawaki?
- Por supuesto, después de todo Boruto no puede hacer nada por sí mismo.
-¡Ah! ¿Qué dijiste? - exclamó Boruto
- Aún no te independizaste como te lo dije esa vez - comentó Kawaki.
Todos rieron alegres, así Hinata y Hima volvieron a casa a preparar la el almuerzo para todos.
Shikamaru y Sasuke regresaron a la mansión del Holage, ya que les esperaba montañas de papeles y mientras Naruto permanezca ausente Sasuke era su reemplazo.
Boruto, Naruko, Kawaki y Narutto fueron a entrenar. Durante el resto de la mañana estuvieron ayudando a Boruto a matar a Momoshiki.
Horas más tarde los efectos empezaban a surgir. Un intenso vendaval apareció de la nada envolviendo a Boruto.
Ante los demás vieron cómo el espíritu y la escencia de Momoshiki salía del cuerpo de Boruto. Casi estaba extinto pero su odio seguía intacto.
- Tu destino no ha cambiado joven de ojos azules - dijo Momoshiki - Lo perderás todo y la clave está en tus ojos.
- ¡Vete de mi cuerpo y de éste mundo para siempre!
- Momoshiki - susurró Naruto contemplando la escena - ¡Deja a mi bijo, maldito parasito!
- Tu, Hokage de Konoha, serás la clave de la perdición de tu hijo. Boruto lo perderá todo por tú culpa. Y nada podrás hacer al respecto
- Nuevamente gracias por la información....Momoshiki. Ahora ¡pierde! - exclamó Naruko activando su Karma.
Lo mismo hicieron Naruto y Kawaki, así los tres lo atacaron a la vez desintegrando su escencia para siempre. Boruto era libre de nuevo.
El joven rubio cayó al suelo respirando entrecortado, estaba agotado. Pero su Karma seguía en él. Ahora podría entrenar junto a su hermano Kawaki, y así parender a usarlo mejor.
-Al fin, estoy reventado de cansancio - dijo Boruto.
- Acabó la amenaza de Momlshiki - dijo Kawaki sonriendo - Uno menos.
- Si - dijo Naruto sonriendo también.
- Te mereces un buen descando Boruto. Bien echo.
- Gracias - contestó el rubio sonriendo
- Ahora llegó el momento de volver a casa - exclamó súbitamente Naruko ante la atónita mirada de los tres.
-¿Por qué? - preguntó Boruto
- Puedes quedarte aquí - dijo Naruto
Ella sonrió con tristeza, en verdad no podía seguir ahí un segundo más. Necesitaba volver a su realidad junto a su familia.
- No puedo quedarme más tiempo. Éste no es mi hogar, aquí no está mi familia y ésta no es mi aldea sino la tuya...Naruto. Así como tú debes protegerlos a todos y te necesitan entero y poderoso, igual mi deber es volver a mi realidad para proteger a mi aldea y a mi familia. Lo entiendes ¿verdad?
- Si, perfectamente. ¿Podrás hacerlo?
- Si, por supuesto - luego se le acercó a Boruto y le sujetó la mano derecha donde tenía el Karma - Cuando sientas que la oscuridad invadió tu vida y a tu familia, llamame Boruto. Aquí deposito parte de mí misma.
-¿Eh? - Boruto se miró la palma de la mano contemplando ahora un destello dorado en el centro del diamante negro -¿Es tu poder?
- Podrás activarlo y comunicarte conmigo cuantas veces quieras - ella le sonrió - Ambos sabemos que mi yo masculino es medio idiota a veces ¿cierto?
Naruto sonrió nervioso al oírla decir eso, lo mismo hizo Kawaki. Luego ella abrazó al chico del pelo bicolor con tanto amor que Kawaki sintió cómo le llegaba al corazón.
- No lamentes no haber sido hijo biológico del Séptimo - le dijo ella - El destino te llevó a él de todas maneras. Y él te considera su hijo. Recuerda Kawaki que existen lazos mucho más fuertes que los de sangre.
- Gracias Naruko - contestó el jóven algo nervioso.
- Eres fuerte pero recuerda que tu poder solo se incrementará en la medida en que tengas a alguien a quien proteger.
- Si, lo sé.
- Viniste en un momento crucial, nos ayudaste tanto. Me devolviste a kurama, restauraste nuestros brazos, salvaste la vida de Boruto....no sé cómo agradecerte....yo....yo siento que no fuí justo contigo Naruko.
Ella se colocó la capa negra mientras lo escuchaba. Sonrió divertida. Luego lo abrazó con ternura infinita.
- Me necesitaban y para mí fue un placer. Ahora puedo irme tranquila ¿sabes? Porque sé que los protegerás a todos y en especial te protegerás a tí.
Luego ella activó el Rinnegan y abrió el portal a la otra realidad. Aquella era una puerta que a partir de ese momento Naruko podría abrirla con facilidad.
- Si quieren ir a visitarnos pidele a Sasuke que aprenda a abrir ésta puerta. Para mí será un placer recibirlos en casa.
-Si , pero hay algo que me gustaría preguntarte antes de que te vayas- dijo Naruto - ¿Quién ganó en el combate que tuviste contra Sasuke?
- Cierto, a mí también me dá mucha intriga saber eso - comentó Boruto.
- Si tanto deseas saberlo, enfrentate a Sasuke tú mismo - fue la enigmática respuesta de ella - Después de todo tú posees los mismos poderes y habilidades que yo. Adios.
Sin más se lanzó al portal y despareció luego éste se cerró. Naruko había regresado a casa. Naruto suspiró profundo.
- Bueno quizás deba seguir su consejo y enfrentarme a Sasuke. Aunque en el combate que tuvimos en la cascada hace tiempo ya, quien ganó fuí yo. En fin, regresemos a casa chicos.
- Si - respondieron a coro Boruto y Kawaki. Naruto los abrazó a ambos y se fueron del lugar.
Naruko apareció en el living de su casa frente a Neji y a sus hijos quienes la miraron asorados.
- ¡Mamá! - exclamaron Kawaki y Boruto a coro lanzándose a sus brazos al instante.
Ella los abrazó a ambos con fuerza mientras lloraba de la emoción. Dios cuánto los había extrañado. Nunca más se iría así. Ya no quería vivir otra experiencia similar.
Luego se alejaron Boruto y Kawaki para darle paso a Neji quien la abrazó con fuerza presionandola contra su miembro que empezaba a endurecerse.
Ella lo rodeó con sus brazos. Ambos se besaron con pasión desesperante. Tanto Boruto como Kawaki se fueron para darles privacidad.
- Te extrañé mi amor - susurró Neji entre sus labios
- Y yo a tí.
- Prometeme no volver a marcharte así
- Nunca más. La proxima vez ustedes vendrán conmigo.
- Hecho.
Boruto y Kawaki prepararon la mesa y sirvieron la cena ya que en esa realidad ya era de noche. Neji llamó a Sasuke para contarle que Naruko había llegado bien. Estaba algo apartado de su familia ya que necesitaba hablar con el emo.
- Que bueno, es un alivio saberlo - decía el emo
- Oye Sasuke...deberías hablar con ella, decirle la verdad
- ¿Eh?
- Contarle por qué te fuiste de la aldea y de su vida cuando Kawaki nació.
- Neji, ya hablamos sobre eso y quedamos en que no diría nada
- Lo se Sasuke pero....es que es injusto. Debes decirle que los del consejo te obligaron a marcharte. Que no tuviste otra opción, que te amenazaron con dañarla no solo a ella sino a tu hijo también. Naruko tiene derecho a saberlo.
- No
- Ya no podrán hacerles nada, están a salvo. Esos dos malditos viejos están muertos.
- No me importa Neji. Es tu familia ahora, no la mía.
- Sasuke, tú aún la sigues amando.
- Sé ocultar mis semtimientos, no te preocupes.
- No lo digo por eso Sasuke
- No voy a decirle nada. Suficiente tuve con nuestro enfrentamiento donde descubrió parte de la verdad.
- Tan terco como siempre ¿eh? Igual, ella sabe que llevas una profunda tristeza en tu alma.
- Por causa de ese enfrentamiento lo descubrió. Pero no sabrá nada más. Gracias por decirme que volvió sana y está a salvo. Me siento mucho más tranquilo ahora.
Luego colgó dejando a Neji algo molesto. Sasuke era mucho más terco que su amada Naruko. Suspiró profundo y fue al comedor donde su familia lo aguardaba para cenar.
Se sentó junto a Boruto y cada quien tomó su copa, la entrechocaron al tiempo que decían:
- ¡Salud!
FIN