[Una semana más o menos en poder subirse xd]
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"Te conocí."
"Pude observar tus encantos."
"Sonreí, cuando tú también lo hiciste."
"Me enamore de ti."
—¿Qué haces?— Pregunto con una leve sonrisa.
—Nada.— Encogió sus hombros, mientras observaba el cielo.
—¿Siempre estás aquí?— Cruzo sus brazos, mientras miraba la figura acostada de su pelirosa favorito.
—En realidad no.— Respondió con sinceridad.
—¿Entonces?— Volvió a preguntar al pelirosa.
—Haces muchas preguntas hyung.— Negó con una pequeña sonrisa.
—Y tú, jamás respondes.— Suspiro.
Al ver a su menor en aquella posición, quizás imitarlo. Así que dejó su pose "seria" y se acostó a un lado.
Ambos estaban ahí, solo disfrutando del paisaje, que el cielo les brindaba. Hoy solo estaba cálido, el sol no brillaba tanto debido a que las nubes lo mantenían cubierto, el azul del cielo resplandecía como ai fuera lo más bello del mundo.
—Yoongi hyung...— Él pelirosa, llamo a su mayor.
—Dilo.— Él mencionado respondió al llamado del menor.
—¿Porqué aún sigues llamandome?— La voz del pelirosa sonó tan baja y triste.
Parecía que algo estaba mal, aunque el pelinegro no lo estuviera mirando, sabía perfectamente a lo que él pelirosa se refería.
Hace mucho tiempo que no podían estar juntos, debido a la situación de sus padres. Ambos pertenecían a mundos diferentes, con ambición de por medio.
Él padre de Jimin era famoso y la madre de Yoongi estaba enamorada de él.
Él padre de Yoongi era millonario y deseaba con todo su ser a la madre de Jimin.
Querían creer que todo podía arreglarse con un simple alejamiento, pero no era así y ahora tenían que aguantar.
La decisión no había sido, de ellos. Él egoísmo de sus padres podía mucho más, aunque la culpa no fuera de ellos, debían cumplir con sus padres.
—No lo sé.— Respondió con tranquilidad él pelinegro. —Solo se que quiero estar cerca de ti.— Cerró sus ojos.
—Recuerda que solo soy un estorbo, hyung.— Él pelirosa suspiro.
Ambos sabían lo que eran en realidad, en su pequeño mundo todo era diferente. Los padres solo eran la excusa perfecta para que nadie de ellos pudiera estar juntos. Era un tema bastante complicado, que aún no sabían cómo resolverlo.
Simples seres humanos, apartados de sus verdaderos sentimientos, por culpa de terceras personas.
—Para mi no lo eres.— Él pelinegro sonrió. —Mi corazón late por ti y no es capas de olvidarte solo por el egoísmo de alguien más.— Abrió los ojos de poco a poco.
Él pelirosa, era muy conciente de que su mayor tenía un corazón muy enorme, cargado de sentimientos hermosos. Aunque su apariencia diera otra impresión, él estaba conciente de que su hyung lo quería demasiado.
Y ese sentimiento era correspondido, aunque muy en el fondo tenía mucho miedo. Jimin quería arriesgarse, al final la vida era solo una y si no disfrutaba al máximo eso sería simplemente su culpa.
—Así que deja de pensarlo demasiado y hagamos esto posible.— Yoongi le dijo en voz baja.
No era necesario gritar a los cuatro vientos su amor, al final solo se quedaría entre ellos. Y estaba bien, nadie más tenía que meterse en algo que solo era de dos.
—Me da miedo.— Jimin confesó también en voz baja. —Mis sentimientos por ti, son totalmente sinceros.— Se sentó, luego miro a Yoongi con algo de tristeza. —¿Puedes esperarme?— Pregunto con esperanza.
Yoongi al escucharlo también se sentó, ambos estaban en un lugar lejano, dónde sus padres y seres mas cercanos no los encontrarían jamás.
Los sentimientos de ambos estaban a flote, se conocían desde hace muchísimo tiempo, pasaron cosas que nadie más podría haber imaginado.
Aunque las circunstancias fueran otras, ellos eran muy concientes de que si se podía, pero con calma.
—Me has pedido eso muchas veces...— Yoongi comenzó a decir. —Siempre es lo mismo y aún así acepto tus condiciones.— Suspiro. —Pero creo que ya es momento de parar.— Yoongi miro por última vez el cielo antes de volver a posar su vista en Jimin.
Se respetaban demasiado de eso nadie tenía dudas, lo único que afectaba en parte era Jimin. Él no estaba aportando casi nada debido a su miedo.
Los padres de Yoongi eran mucho peores que los de Jimin, y aún así no se estaba arriesgando por algo que ambos necesitaban.
—Yoongi...— Jimin susurro.
—No.— Yoongi negó, no era necesario que siguiera con eso. —Tu ya decidiste, es una pena que solo lo hayas hecho por ti.— Sacudió sus manos y poco a poco fue levantándose del césped. —Jamás encontraste la manera para resolver esto y yo ya no puedo más.— Miro a su menor con tristeza. —Te quiero, pero también merezco que alguien se arriesgue por mi.
Jimin al verlo y escuchar sus palabras, también se levantó. No le importo lo sucio que podía estar, él solo quería detener a su mayor.
—¿Porqué no puedes apoyarme?— Jimin pregunto con tono angustiado. —Quiero hacerlo, pero me da miedo.
—Y esa es una de las principales razones por las que ya no quiero.— Yoongi lo miro con seriedad. —Solo piensas en ti.
—Eso no es cierto.— Jimin contraataco.
—Si lo es.— Yoongi se mantuvo firme. —Eres egoísta, piensas que todos vamos a esperarte solo porque tienes miedo y no. Date cuenta que el mundo no gira a tu alrededor.— Suspiro. —Ya no más Jimin, yo me cansé.— Se acercó al menor. —Te quiero como no tienes idea, pero también merezco lo mismo.
Jimin no sabía cómo hacer para que su mayor se quedará con él, obligarlo no sería bueno porque al final podía herirlo mucho más.
Cerró los ojos cuando Yoongi tocó su mejilla derecha, las lágrimas estaban amenazando con salir y no sabía si dejarlas ir, su corazón estaba latiendo demasiado fuerte hasta el punto del dolor.
—No tienes que llorar.— Yoongi susurro. —Esto no es un adiós.— Se acercó más. —Se que pronto olvidarás tu miedo y egoísmo.— Dejo un casto beso en su frente.
Las lágrimas ya no las pudo detener, Jimin se sintió pésimo. Estaba dejando ir a quien más había querido, a una hermosa persona y todo por cosas que no tenían sentido.
—Se que saldrás de esto y cuando lo hagas, puedes buscarme de nuevo.— Yoongi odiaba ver a Jimin así, pero tenía que entender que todo era por su bien. —Yo seré quien sonría por ti, cuando ese momento llegué.— Volvió a dejar un beso en su frente. —Mientras tanto, cuídate y lucha hasta vencer ese miedo.— Dió un paso hacia atrás.
—Yoongi...— Jimin lloro más, él tenía tanto que decirle, pero no podía. Su garganta se había cerrado y ahora verlo irse le dolía más que nada.
La espalda de Yoongi fue lo último que pudo observar, antes de que simplemente desapareciera entre aquellos grandes y frondosos árboles.
"—Es cierto, te quiero de la misma manera que tú me quieres a mi hyung. Pero mi miedo me impide ser feliz a tu lado. Mi egoísmo me ata a un dolor sin fin y lo merezco..."
Jimin se dejó caer de rodillas en aquel verde césped, dolía mucho dejar ir a quien más querías. Su corazón estaba herido por su propia culpa.
"—Si tan solo fuera igual de valiente que tú hyung, ambos estaríamos juntos..."
"—Mi corazón también llora por ti, estoy solo en la situación y debo de afrontarlo..."
Las lágrimas que estaba derramando solo eran producto de una cruel realidad, que sin querer sus padres habían establecido.
"—¿Porqué no solo se apartaron?, ellos tenían la culpa desde un principio y no lo quise ver..."
Olvidar no será para nada fácil y eso Jimin lo sabía, podía intentar pero no sé creia para nada que lo lograría, ahora no sabía si su mayor estaría presente en el futuro, aunque lo haya prometido, Jimin no estaba seguro.
Y ahora tenía que vivir la situación, llamar idiota insensible a su hyung no sería decente, al final le dió más de lo que Jimin se merecía.
El cielo ya no le parecía tan lindo, todo se había tornado oscuro y sin valor, su pecho dolía demasiado eh incluso entendía que tenía que vivir con ello a partir de ese momento.
"—El amor, a veces resultaba difícil. Las palabras se las llevaba el viento y ahora entendía lo que era llorar por alguien que realmente querías, pero ya no podías tener."
Miles de situaciones similares pasaban a diario, era complicado saber cuándo a alguien le rompían el corazón.
Jimin se sentía devastado, verlo irse así fue lo peor del mundo. Incluso no entendía sus propias acciones.
¿Por qué no corrió tras su hyung y lo detuvo?, ¿Tanto era su miedo?.
¿Difícil decisión?, la verdad es que no era así. Solo se trataba de un miedoso sin remedio. Y ahora sentía mucha pena por si mismo.
—Hyung...— Susurro. —Lo siento tanto...— Ahogo un pequeño grito, producto de su llanto, se sentía tan incompleto. Pero entendía que Yoongi ya no lo iba a esperar más.
"—Olvidarte no será para nada fácil, se que tú si cumples tus promesas. Aunque me cueste la vida entera voy a superar mi miedo".
Jimin ya no tenía nada, la culpa lo estaba matando de poco a poco, y de verdad creía que se merecía todo lo malo.
Fin.
—✨—
Nota:
Una disculpa, cómo saben no se puede poner cursiva. Por lo tanto hay cosas que no se distinguen, sin embargo se hizo el intento.
¡Muchas gracias, por haberle dado una oportunidad a este one shot!✨