Era muy temprano, pero aquí me encontraba, corriendo en dirrección al campo sin importar el regaño que me darían mis padres al regresar.
Yo sabía que la iba a encontrar, no tenía ni la más mínima idea de cómo, pero lo sabía.
Les cuento un poco, hace unos días fui al campo después del instituto, me preparaba para escuchar música y dibujar cuando de la nada vi a una niña correr en mi dirección, me asombro ver ahí a una niña, ya que es un lugar muy alejado como para que dejen a los niños ir a jugar solos, más sin embargo esa niña estaba sola, y parecía apurada.
Luego ví como me rodeaba y corría hacia una parte del campo que tenía flores, ví como arrancaba muchas flores y luego corria de regreso, parecía que ni siquiera me había visto.
Así fue al día siguiente, fui al campo de nuevo y me volví a encontrar a la niña arrancando flores del campo, tenía el mismo vestido del día anterior, era un hermoso vestido morado. Esta vez sí me vio, por qué me sonrió y por educación le devolvi la sonrisa.
Pasaron dos días y yo volví a ir al campo, y ví nuevamente a la niña con su vestido morado, arrancando flores. Okey, ésto ya era extraño, está vez me atreví a hablarle.
— Hola, como te llamas? — pregunté con la esperanza de que no se asustara y saliera huyendo.
— Mimi — respondió ella, agachando un poco su rostro.
— Mimi?— acaso era un nombre? nunca lo había escuchado, tal vez así la llamaban.... de verdad era su nombre?
— si... mami siempre me llamaba Mimi— oh... entendia un poco, no sabía su nombre por qué siempre la llamaban Mimi.
— bueno, mucho gusto Mimi, soy Neithan —
— mucho gusto... Neithan —
Ahora que la veía de cerca podia notar un poco más lo linda que era, con su cabello largo y ondulado, con sus hermosos ojos, un pequeño lunar arriba de sus labios y esa piel tan blanquita que parecía de porcelana. Por qué sus padres la dejaban salir sola? si hoy en día hay tanta maldad en el mundo, bien le puede pasar algo.
— por qué estás sola aqui? tus padres no te regañan? —
— a papá no le importo... siempre me lo dice, y mamá... ella ya no está conmigo...—
— ya no está?... — ví como ella negaba con la cabeza en señal de respuesta.
— mami ahora es un angel— un ángel... su madre había muerto.
— lo siento mucho... — no sabía que decir... pobrecita...
— no importa, yo voy a ir con ella muy pronto — q-que? cómo podía decir eso...?
— por qué dices eso...? por qué dices que irás con ella?—
— el doctor lo dijo.. oi que el doctor se lo dijo a papi...—
—que le dijo?— lo sé, me estaba entrometiendo mucho, pero no lo podía evitar...
— le dijo que mi corazón no aguantará mucho..— me sentia horrible por haber preguntado.
Nos quedamos un largo rato en silencio, ella no hablaba y tampoco parecía querer irse. Así que volví a hablar.
— por qué estás recogiendo flores?—
— mami decía que las flores animan a cualquiera, me dijo que si veía a alguien triste que le regalará una flor—
— y quién está triste? a quien le llevas la flores?—
— A todos!, se las regalo a todos en la calle, a todos los que estén tristes o enojados! —
Ella sonrió cuando me dijo eso, su sonrisa era tan linda.
— te ayudo?...—
— me quieres ayudar?—
— claro que si, hacer feliz a la gente también me hace feliz a mi —
— pues vamos!! hay mucha gente a la cual hacer feliz!!!—
La ayude a entregar flores a la gente de la calle, casi toda las personas aceptaban sus flores, algunas la ignoraban, pero ella solo sacudía la cabeza, sonreía y seguía entregando flores.
Al día siguiente fui y volvimos a entregar flores, así fue por el resto de esta semana, no volví a preguntar nada sobre su vida, era mejor así.
Pero ayer.... ayer vine al campo para entregar flores con ella, pero no estaba, la espere toda la tarde pero nunca llegó, pensé que le había pasado algo malo, pero luego recordé que es una niña, y no siempre va a tener permiso de salir, me calme y volví a casa.
Hoy estaba en el mismo lugar, esperando a que llegara, quería darle un regalo, un hermoso broche que ví en una tienda y me recordó a ella, así que lo compre y quería regalarselo.
La espere toda la mañana pero no llego, tenía que ir al instituto, así que me levanté y me fui. Por la tarde volví, pero no había rastro de ella... creí que estaba castigada o algo así, no quería hacerme ideas.
De camino al instituto me encontré con una señora a la cual le habíamos dado flores los días anteriores, y me preguntó por ella... ahí supe... que su nombre era Miranda, y casi todos la conocían como "Mimi, la niña de las flores".
Nunca la volví a ver, regrese todos los días pero nunca volvió... me gradué del instituto y me cambié de ciudad, forme mi propia familia y conseguí un trabajo estable, seguí con mi vida... pero nunca voy a olvidar a esa linda niña de vestido morado que entregaba flores a las personas tristes, por qué a pesar que no nos conocimos tan bien, se volvió una amiga para mí, en mis recuerdos siempre vivirá Mimi, la niña de las flores...