Devuelta estoy aquí.
Yo no quería volver a este lugar, pero, mi destino así lo decidió.
La lluvia era intensa y yo parada sobre ella.
Cuando entré a la tenebrosa y gran mansión, nadie me recibe. Aunque no esperaba una bienvenida. Suspiro y camino a la sala. El mayordomo ya se había llevado mi equipaje.
Al estar a unos pasos a entrar, me sorprende ver a una chica rubia saliendo de ahí. Asustadiza corre volteando a todos lados. Sin pensarlo dos veces me pasó a esconder detrás de un muro para que no me viera. Un familiar aroma desprende de ella, lo cual se me hace muy extraño y lo ignoro.
Simplemente veo como se aleja. Tal vez estos idiotas ya la han de haber asustado. Me dispongo a entrar y ver cómo los 6 se encuentra adentró.
Con una sonrisa sarcástica, que, de forma inevitable sale de mi rostro, los saludo.
- Un gusto volver a verlos, hermanitos
-Tks - muestra molesto kanato - Me voy primero.
Solo veo como desaparece.
- ¿Qué es lo que haces aquí? - me pregunta Reiji
Lo ignoro por un momento y me siento en el sofá grande, con las piernas, arriba, cruzadas. Me sirvo un poco de té y tomo un sorbo, para después dejar la taza en la mesa.
- ¿No vas a ir tras de ella, también? - le pregunto a Laito
- vaya~ - responde con una voz melodiosa y una seductora sonrisa - un gusto verte aquí de nuevo, Lilith.
Dice para luego desaparecer. Supongo que va a perseguir a esa rubia. Y después volteo a ver a Ayato, este solo me dirige una mirada de disgusto y luego se va.
- Nunca pensé que regresarías - habla Subaru y voltea su mirada.
- Como te gusta ignorar a Reiji - con una voz perezosa dice Shu.
Ante su comentario me río y miro a Reiji.
- ¿Cómo ha estado mi chico de los lentes? - le dedicó una angelical sonrisa.
- Por favor cómprate como una dama respetable y respóndeme a la pregunta - serio
Siempre es así conmigo, mejor dicho con todos. Suelto un cansado suspiro y me siento como corresponde.
Dispuesta a responderle. Somos interrumpidos por un estruendo de cadenas que llegan directamente a nuestros oídos. Inmediatamente me paró y ellos ven notarlo.
- La... - mi voz temblorosa me impide seguir.
- ¿Cómo puede ser posible que...? - sorprendido, Reiji, desaparece.
Me di cuenta, tarde, que los otros dos también se fueron. Mis piernas perdieron fuerza y caigo en el sillón.
Tan solo acordarme de ese lugar me pongo así, nunca lo entendí, ¿Porque le tengo tanto miedo?, Si nunca la vi superior a mi. Siempre fui y seré mejor que ella.
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Afuera de esa habitación solo los escucho hablar, no me atrevo a entrar a ese lugar.... ¿Porque?. No sé y no quiero recordarlo.
Oigo la voz tranquila de Reiji y seguido escucho a Laito.
- ¿Cómo lograste entrar aquí, Bitch chan?
- Quédate quieta por favor - interrumpe Kanato - Eres mi presa.
- Yo no soy presa de nadie - escucho una voz aguda
- ¡Ya me cansé, basta de excusas! - expresa Subaru y se escucha como caen unos libros.
No puedo creer que todavía tenga la costumbre de golpear las cosas.
- No de nuevo, Subaru-kun - burla Laito
- Cállate - le contesa.
Luego de su pequeña discusión escucho la voz de Ayato. Al parecer la rubia llamo mucho su atención y estará al pendiente de ella, presionando la, para que solo lo mire a él.
Luego empiezan a amenazarla. Suerte que no estoy en su lugar. Vivir con ellos encima tuyo es realmente fastidioso.
El ruido de vidrios estreyandose contra el piso me asusta, sacándome de mis pensamientos. La voz de Shu se hace presente disculpándose.
No tengo nada que hacer ahí, así que me retiro a mi habitación.
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Estar atada a ellos, como un miembro de la familia Sakamaki, es lo que me tocó a mí. Si pudiera cambiar eso me gustaría haber nacido en otra familia, en otra mejor.
El pasar ahí mi infancia hizo que vivera muchas cosas. Los maltratos de mi madre hasta los abusos de mi padre. Lastima que no los recuerdo, pues, el odio en mi abundaria y no quiero vivir con eso.
Quiero estar tranquila. Quiero vivir en paz. Pero al regresar aquí será imposible.
¿Tendré que pasar por lo mismo?
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Antes de acostarme noto la presencia de alguien más.
- Por favor no te ocultes así - me exprese molesta - sabes que odio que espíes de esa manera.
- Antes no me hablabas así hermanita~ - sonríe
- Laito - le miro - ¿Alguna vez me has visto como tu hermana,... - puase un poco - Y no como tu amante?