Nadie tiene derecho a juzgar una relación y menos atreverse a decir que su relación es más especial que la de otra pareja, ya que para cada uno de nosotros, la relación es especial a nuestra manera.
Esta es mi historia, mi relación especial, con quien al día de hoy es mi novio, por mucho que no cuente siglos, el tiempo con él ha sido único y se siente como si fuera más de lo que es en realidad.
Hace casi dos años atrás, a fines del mes de abril, en 2020, estaba muy motivada con hacer stream de video juegos, está muy de moda y pensé en no quedarme atrás, ¿Ganar dinero jugando? Si, esa era mi alocada meta en ese momento, de todas formas no había mucho que hacer, estábamos en el principio de esta cruel pandemia, que al día de hoy nos mantiene prisioneros a muchos. Todas las noches me ponía a jugar y transmitir, solía hacerlo de una a dos horas, el tiempo lo determinaba mi nivel de sueño o flojera, algo normal en mí. En uno de los tantos días, un usuario se unió a ver mi transmisión, (le diremos Yang) pues Yang hablaba conmigo, el escribía y yo le respondía mientras jugaba, varias noches fueron así, lo hice incluso mi moderador.
Decidimos seguirnos en Instagram, yo siempre creí que él era un niño de 12 o 15 años, ya que eran los típicos que me encontraba en la plataforma de juego, pero afortunadamente me equivoque, él era un apuesto chico de 22 años, muy apuesto, un sueño, incluso tuve que pedirle escuchar su voz y cuando me envió un audio y lo escuche, ¡Uff! Sentí que me derretía, su voz es grave, firme y muy varonil, de esas voces que si te hablan al oído un escalofrió recorre tu cuerpo por completo y te deja con ganas de mas, se vuelve adictiva. Hablábamos todos los días, nos contamos muchísimas cosas sobre nosotros, cosas como nuestras estaturas como… mi 1.52 cm, contra sus 1.84 cm, casi cómico, incluso nuestros fallos en el amor, para mí todo aquello era maravilloso, perfecto a nuestra manera y que decir de cómo nos tratábamos y hablábamos de cosas bonitas, pasamos de Instagram a WhatsApp y al mes de conocernos, un día 30 de mayo de 2020, por la tarde, el me pidió que fuera su novia.
Ahora por si no lo notaron, lo digo ahora, mi novio es de México y yo de Chile, nos separan muchísimos kilómetros, un amor a distancia, muchos dicen que es una locura, otros ríen y creen que aquello no es posible, que no hay fidelidad, que no es real… Entiendo, muchos fracasan y otros dan en el blanco y algunos tienen la suerte de tener a su lado a la persona que ama, pero no crean en imposibles, no mentiré diciendo que es algo fácil, que no lloras, que no hay discusiones, que no hay miedos o que todo es perfección. Mi novio, Yang, es un chico maravilloso, conquisto mi corazón y toco mi alma con su forma de ser y sus palabras, nunca sentí algo así por nadie, tuve gente a mi lado y no sentí lo que con el siento. Amo cada aspecto de nuestra relación, el dormir juntos cada noche, por llamada, soñar con pasar nuestro record de horas en llamadas, (la más larga ha sido de 52 horas), jugar, ver películas o series, hemos compartidos tantos momentos juntos y todos han sido especiales incluso los más tristes.
Terminamos un 29 de enero de 2021…
Por un tiempo pensé que todo estaba perdido, que ya no volvería a escuchar su voz, que no podría volverlo a llamar amor, mis inseguridades me jugaron en contra, me caí y rompí la promesa de jamás dejarlo pasara lo que pasara, lo deje y fue la decisión más estúpida que tome en mi vida hasta ahora, aun me arrepiento, pero el, mi amado novio, no se dio por vencido, durante ocho meses me busco, me hablo y aun así yo como una tonta, me negaba a aceptarlo, creí que no podía volver a ser su novia, mi mente me estaba jodiendo a morir, pero él siguió y siguió, hasta que un día volvimos a hablar nuevamente, deje mis pensamientos de lado y mi cobardía, entendí que si lo dejaba ir nuevamente cometería otro erros, por lo que un 22 de octubre de 2021, le pedí yo que fuera mi novio y hasta hoy 15 de febrero de 2022 somos novios, estamos más afianzados que nunca, con las misma metas y sueños que desde un principio, pasando cada obstáculo y preparándonos para los que vendrán, sabemos que nos amamos, que no podemos estar separados el uno del otro, que no importa cuánto tiempo pase, nos necesitamos, nos extrañamos.
Hoy soy consciente de que el amor no sale de la nada, es como un árbol que dependiendo del cuidado que se le da, va creciendo y fortaleciéndose, que las tempestades y catástrofes lo ponen a prueba, pero si es firme y está seguro, no importa cuantas veces sea golpeado, seguirá creciendo. Cada tipo de amor es importante y especial, el mío cambio drásticamente mi forma de ver el amor, me rompió la burbuja del cuento de hadas y la lógica de muchos libros, me enseño que el amor tiene un sinfín de tonalidades y cada una de ellas lo hace especial, que si no luchas por lo que quieres y te estancas, lo veras avanzar sin ti y te quedaras en la banca como un espectador, te volverás el escritor de la historia en la que querías ser protagonista.
Juégatela, ríe, grita, llora, ama, no te rindas, el amor es maravilloso y si te caes mil veces, levántate, límpiate el polvo y vuelve a arriesgarte, la vida es muy corta para sufrir por un desamor, cuando hay tanto por que vivir… Las personas vienen y van, algunas se quedan y eso es hermoso, pero no sufras por las que se van, agradéceles la enseñanza que te dejaron y la huellas que dejaron junto a ti en la arena, mientras caminaban a tu lado.
Saludos de su Amiga Ying.💕😋