Nací en el ceno de una familia humilde. Mi madre nos abandonó a mis hermanos y a mí siendo muy pequeños, se fue pará poder ser feliz. Irónico porque nunca lo fue.
Crecí bajó la custodia de mis abuelos paternos, mi abuela amable siempre intentando justificar cada cosa que así amos mal para que nuestro abuelo no nos golpeará, él era de los que pensaba que si nuestra madre no nos quería el tampoco debía acerlo. Un día intento abusar de mi pero me escapé forcejeando con el, él me dijo que no dijera nada porque nadie me creería, y así fue nadie me creyó. Muchas veces debíamos Aser un silencio mortuorio para no recibir golpes o castigos por no obedecer. Mi abuela falleció cuando tenía 12 años y mi pequeño mundo cambio inesperadamente. Me tuve que ir a otra ciudad lejos de mi pueblo natal lejos de mis hermanos. Me costó pero siempre me mantuve de pie. Estudié me esforcé para poder salir adelante nada era fácil ya que sola sin alluda de nadie, no era lo mejor pero no me rendía.
Un día conocí a un muchacho trabajador bueno de esos que hay con un corazón bondadoso.
El pregunto si quería darle una oportunidad a su amor, le dije que si pero que tenía que ser pasiente conmigo ya que no sabía cómo expresar mis emociones y mis sentimientos. Siempre fue pasiente y me comprendió, muestro amor creció, nunca me dejó sóla siempre estuvo pará mi como yo para él.
A los años llego mi primer bebé mi niña, ella cambio mi sentidos mi corazón se puso tan feliz y triste a la vez no sabía ser mamá porque nunca tuve un ejemplo bueno. La odié sentí desprecio por esa mujer. Amedida que mi niña crecía mi rencor asia ella también, el llegar a mi hogar y el recibimiento de mi niña era inmesurable. era un sólo festejo. Siempre intenté ser una buena madre con alluda de mi esposo. dar lo mejor bien o mal siempre intenté estar para ella.
A sus quince quiso que la buscará para que nos conociera, a pesar de mi dolor lo usé intenté buscarla casi sin éxito. Asta que un día la encontré, su vida no abia Sido buena su pareja la golpeaba no la dejaba salir ni a trabajar solo debía estar para él y sus hijos. El viajaba y ella debía quedarse encerrada por días. Entendí que su cambio de felicidad no abia Sido el correcto.
Mi hija me dijo en un abrazo viste tan mala no eres solo que no entendías el porque de su abandonó que no podía serrar ese circulo de dolor. porque me traje conmigo cure sus heridas y la cuide asta sus últimos días. Ella me dijo nunca te pedí perdón por el daño que te ocasione a tí a tus hermanos. Gracias porque yo nunca te ubiera dado la enseñanza que te dió el destinó y las personas que se pusieron en tu caminó.
Mi hija hoy se casa no se lo que le depare su caminó pero estaré siempre sosteniendo su mano para poder demostrarle que estaré siempre y cuando la vida me de aliento.
Hoy no odio a mi madre le agradezco porque si ella no me ubiera abandonado mi historia sería otra.